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Llamado a la industria audiovisual

Importante proyecto en defensa de la producción del cine argentino

Nuestro columnista llama a visibilizar, defender y militar una iniciativa de ley presentada por el diputado Sebastián Galmarini, que propone sostener las actuales vías de financiamiento del Fondo de Fomento Cinematográfico que de otra manera desaparecerán el 1° de enero de 2028.

Publicada el 08/06/2026

1- Un proyecto más que necesario

Es una muy buena noticia para la defensa de la producción nacional el proyecto de ley presentado por el diputado Sebastián Galmarini, cuya finalidad es mantener como recursos específicos del Fondo de Fomento Cinematográfico los que se prevén en la Ley de Cine 17.741 (el impuesto del 10% que pagan los espectadores- y en la Ley de Medios Audiovisuales 26.522 (al aporte del ENACOM), los cuales cesarán el 1° de enero de 2028 si una Ley no lo impide (1).

He señalado en estas páginas el grave daño que se producirá al Fondo de Fomento Cinematográfico a raíz de la eliminación de esos recursos que fuero incluida, insólitamente, en la  Ley de Reforma Laboral (2), daño que no se evitará si el proyecto de Galmarini se convierte en ley antes de esa fecha.

2- El texto del proyecto

El texto del proyecto que el diputado Galmarini presentó es este:

Art. 1°.- Derógase el artículo 214 de la Ley N° 27.802 (B.O. 6/3/2026). Restablécese la vigencia de los incisos a), b) y c) del artículo 21 y los artículos 22 y 23 de la Ley de Fomento de la Actividad Cinematográfica Nacional N° 17.741 (t.o. 2001) y sus modificaciones, los que continuarán integrando los recursos del Fondo de Fomento Cinematográfico administrado por el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA).

Art. 2°.- Derógase el artículo 215 de la Ley N° 27.802 (B.O. 6/3/2026). Restablécese la vigencia de los incisos a) y c) del artículo 97 y el inciso a) del artículo 136 de la Ley N° 26.522 y sus modificaciones. 

Art.  3°.- Incorpórase como inciso k) del artículo 21 de la Ley N° 17.741 (t.o. 2001) y sus modificaciones, el siguiente texto: "k) Con las partidas que anualmente le sean asignadas en la Ley de Presupuesto General de la Administración Nacional." 

Art. 4°.- La presente ley entrará en vigencia a partir del día siguiente al de su publicación en el Boletín Oficial.        
El artículo 1° del proyecto restablece la vigencia del impuesto que paga el espectador en las salas de cine con afectación específica al Fondo de Fomento Cinematográfico.

El artículo 2° del proyecto restablece la vigencia del aporte que, según lo dispone la actual Ley de Medios, el ENACOM destina al Fondo de Fomento Cinematográfico.

El artículo 4° formaliza la posibilidad de que el Fondo de Fomento Cinematográfico reciba aportes provenientes del Presupuesto Nacional, cosa que ha venido sucediendo pero, por no estar previsto como recurso en el Art. 21 de la Ley de Cine, existe la posibilidad de que el actual Gobierno, o “desgobierno” lo desconozca.

3- La tarea pendiente en un plazo “parlamentario” reducido

El trámite parlamentario normal de todo proyecto exige primero que la o las Comisiones a los cuales se asigne lo incorporen a su Orden del Día y lo traten, cosa que no sucede con todos los proyectos presentados y esto depende del presidente de cada Comisión o de los legisladores que las integren, habitualmente siempre son más los proyectos de ley nunca tratados que los que sí lo son; y este “ninguneo” es una forma silenciosa y no comprometida de rechazarlos. Cuando se consigue que el proyecto se trate se debe conseguir que la misma emita dictamen favorable, con o sin modificaciones. Una vez que el proyecto tiene dictamen favorable, se debe conseguir que la Comisión de Labor Parlamentaria de la Cámara, que integran los presidentes de bloque, lo incluya en el Orden del Día de una sesión. Una vez que esto se consigue hay que lograr que el proyecto sea aprobado en el recinto.

Si es aprobado, luego pasa a la Cámara de Senadores, en la cual se repite esa misma tramitación. Si la Cámara de Senadores lo aprueba pasa al Poder Ejecutivo, que puede “vetarlo”, si el mismo no coincide con sus políticas, y carece de un respaldo político fuerte en la sociedad para evitar el veto.

Una relevante tarea, que recae fundamentalmente en el Diputado Galmarini y su equipo, consiste en sumar a otros diputados a su proyecto, con criterio federal y transversal, políticamente hablando. Un buen ejemplo de esa actitud fue la de la diputada riojana Gabriela Pedrali quien, cuando presentó el Proyecto de Ley Federal de Cine que elaboró el Espacio Audiovisual Nacional (EAN), supo sumar a su firma a los entonces diputados de su bloque (el Frente de Todos) Litza, Monica (Buenos Aires), Parola, María (Formosa), Moises, María (Jujuy), Ginocchio, Silvana  (Catamarca), Pedrini, Juan Manuel (Chaco), Calletti, Pamela (Salta), Godoy, Lucas (Salta), Sand, Nancy (Corrientes), Romero, Jorge (Corrientes), Costa, Anahi (Catamarca), Montoto, María (Santiago del Estero), Daldovo, Nelly  (Formosa), Gaillard, Ana (Entre Rios), Herrera, Ricardo (La Rioja), Casas, Sergio (La Rioja), Aubone, Ana (San Juan), Paponet, Liliana (Mendoza) Souto, Natalia (B. Aires) y Mastaler, Magali (Santa Fe). También invitó, y se sumaron, a los diputados Rizzotti, Jorge (Jujuy) y Bouhid, Gustavo, ambos jujeños de la UCR y a la diputada Stolbizer, Margarita (Buenos Aires), de Encuentro Federal. La presencia de diputados de diferentes provincias y de diferentes bloques brinda a los proyectos un perfil federal  y que trasciende los límites partidarios (2)

El tiempo parlamentario del que disponemos es escaso. El Mundial de Fútbol y las vacaciones de invierno de este año obstaculizan o impiden acciones concretas. Las sesiones ordinarias terminan el 30 de noviembre y se reiniciarán el 30 de marzo. El 2027 es un año electoral y los diputados relevantes políticamente participan en las decisiones propias del armado de las alianzas políticas, de las listas y de la campaña electoral, la cual decide la supervivencia, o no, de la mitad de la Cámara de Diputados y de un tercio de la Cámara de Senadores., por lo cual en esos tiempos es difícil interesarlos en otros temas. A ello se suma el que, normalmente, la “semana de labor parlamentaria”  va de martes a jueves, pues los viernes los Diputados del interior viajan a sus provincias, y viajan de regreso los lunes.

No obstante esas limitaciones, considero que es posible lograr que este proyecto se convierta en Ley si el sector se moviliza con intensidad para difundirlo, apoyarlo y conseguir respaldo político y social para su tratamiento y aprobación, tal como se logró con la reforma de la Ley de Cine en 1994, que se aprobó a pesar de contrariar las políticas del menemismo y sus secuaces, y le aseguró a la producción nacional los relevantes recursos que, hasta hoy, le aporta la Ley de Medios. Lo adverso de las circunstancias señaladas deben hacernos aplicarnos más y redoblar el esfuerzo.

Por ello, creo que personas y entidades representativas de la producción, el arte y la técnica deberían promover acciones concretas, junto a los colaboradores del diputado que es autor de la iniciativa, destinadas a la difusión y apoyo de este proyecto, asistir a las actividades que seguramente se organizarán en el ámbito legislativo, establecer una relación “cuerpo a cuerpo” con los diputados, especialmente con los que integran las comisiones a los cuales se derive su tratamiento, con sus presidentes y con los líderes de los distintos bloques parlamentarios. La presión política y social sobre los legisladores configura el procedimiento necesario para hacer avanzar los proyectos que no vienen respaldados por el Poder Ejecutivo de turno y, más aún, los que contrarían sus políticas generales. 

Si asumimos la responsabilidad que estos tiempos nos imponen es posible que lo logremos. Galmarini tomó la iniciativa y presentó el proyecto necesario. Cabe a la industria cinematográfico salir a defenderlo. 


Notas


(1) Expediente en la Cámara de Diputados N° 2678-D-2026, recientemente presentado.

(2) Cfr. Expediente Diputados: 6716-D-2022. No aceptó sumarse a la firma de este relevante proyecto el entonces diputado cordobés Pablo Carro (FdeT) que en diferentes oportunidades apoyó con eficiencia los reclamos del cine nacional. Me sumé, sin éxito, al pedido de que lo hiciera y nunca se supieron las razones de su rechazo, pero sospecho que se debió a “las pequeñas cosas” que tenemos los seres humanos, las cuales muchas veces obstaculizan, o impiden, que se concreten las grandes cosas.

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