Críticas
Estrenos
Crítica de “Amigos por siempre”, de Neil Burger, con Bryan Cranston, Kevin Hart y Nicole Kidman
El director de El Ilusionista, Sin límites y Divergente presentó esta remake hollywoodense que no se aparta un milímetro de la fórmula del exitoso crowd-pleaser francés original.
Amigos por siempre (The Upside, Estados Unidos/2017). Dirección: Neil Burger. Elenco: Bryan Cranston, Kevin Hart, Nicole Kidman, Julianna Margulies, Genevieve Angelson y Golshifteh Farahani. Guión: Paul Feig y Jon Hartmere, basado en la película de Olivier Nakache y Eric Toledano. Fotografía: Stuart Dryburgh. Música: Rob Simonson. Distribuidora: Energía. Duración: 126 minutos. Apta para mayores de 13 años. Salas: 19.
Primero fue la francesa Amigos intocables (Intouchables, 2011), de Olivier Nakache y Eric Toledano; luego llegó la versión argentina titulada Inseparables (2016), de Marcos Carnevale, con Oscar Martínez y Rodrigo De la Serna. Ahora es el turno de la remake estadounidense con Bryan “Breaking Bad” Cranston y el popular cómico negro Kevin Hart (sí, el que estuvo a punto de conducir la entrega de los premios Oscar). No es que las entregas anteriores -cuyo punto de partida fue una novela y luego incluyeron también diversas transposiciones teatrales en todo el mundo- fuesen particularmente brillantes, pero el resultado de esta nueva propuesta no es demasiado estimulante. Más (o, mejor, menos) de lo mismo.
La industria del cine se ha convertido en muchos casos en una una factoría de productos en serie: una película chilena como Sin filtro, una italiana como Perfectos desconocidos o una argentina como Sin hijos pueden derivar en films muy similares en todo el mundo con el simple cambio de intérpretes y una mínima adaptación al contexto local. En este sentido, si uno ya vio alguna versión anterior lo que queda es “el juego de las diferencias”; es decir, ver qué mínimas modificaciones se han introducido. La tarea sería similar a la de comer la misma hamburguesa de una cadena de comidas rápidas y apreciar si en España le ponen pepino; en México, tomate; y en la Argentina, lechuga.
En Amigos por siempre Cranston es Phillip Lacasse, un multimillonario de Filadelfia que ha quedado tetrapléjico. Hombre culto y refinado, no logra superar las fobias, los traumas y el resentimiento por la realidad que le toca en suerte. La contraparte (y contracara) es Dell Scott (Hart), un afroamericano de clase baja, desempleado y con antecedentes penales, pero sin las inhibiciones ni represiones de Phillip, quien lo terminará contratando como su cuidador para desesperación de su asistenta Yvonne Pendleton (una Nicole Kidman totalmente deslucida y desaprovechada). Con la idea de que los extremos se atraen, cada uno le terminará dándole al otro aquello que no tiene en una mirada si se quiere con impronta humanista y políticamente correcta, pero en el fondo demagógica y tranquilizadora, sobre las diferencias de clase.
Aquel director que admiramos en El ilusionista (2006) se limita aquí a hacer una comedia prolija, convencional, previsible y solo en algunos pasajes medianamente llevadera. Demasiado poco para una reversión de una fórmula / concepto que, si bien ya ha demostrado su eficacia, a esta altura cansa un poco.
Más información sobre OtrosCines/Club
COMENTARIOS
DEJÁ TU COMENTARIO

CRÍTICAS ANTERIORES
Las incorporaciones de Eugenia “La China” Suárez y Verónica Llinás son las principales novedades de esta segunda entrega que mantiene los esquemas principales de la exitosa historia carcelaria, aunque con una mayor dosis de sexo, violencia y corrupción.
Los más recientes films de Joachim Trier y Carlos Reygadas se suman esta semana a la plataforma de streaming junto a un largometraje de 2005 dirigido por Hong Sangsoo.
El director inglés de films como El impostor (2012) y American Animals (2018) rodó en las calles de Los Angeles esta transposición de la novela corta de Don Winslow con un elenco que incluye a grandes actores incluso en papeles muy pequeños.
En su tercer largometraje como directora tras Hermosa venganza / Promising Young Woman (2020) y Saltburn (2023), la inglesa Emerald Fennell concibe una deslumbrante y al mismo tiempo demasiado ampulosa y bastante fallida transposición de la célebre novela publicada en 1847 por Emily Brontë.

He visto y admirado cada versión y aunque me gusta mucho la francesa, no deja de impresionarme, la manera tan diversa de afrontar cada versión. La argentina, es más alegre y la norteamericana nos habla de una realidad muy distinta, porque la versión retrata usos muy propios del país, como dar a conocer emociones de alegría o de dolor como golpear las cosas, romperlas o gritar sin prudencia en público, cosa que no es propia de la manera de pensar argentina o francesa.
LA MEJOR DE TODAS FUE LA ARGENTINA.DIRIGIDA DE MANERA IMPECABLE POR MARCOS CARNEVALE E INTERPRETADA POR DOS TALENTOSOS ACTORES NUESTROS: OSCAR MARTINEZ Y EL GRAN RODRIGO DE LA SERNA.