Críticas
Estreno en cines
Crítica de “Digger”, película de Alejandro G. Iñárritu con Tom Cruise, Riz Ahmed, John Goodman, Sandra Hüller, Michael Stuhlbarg y Jesse Plemons
El director mexicano de largometrajes como Amores perros, Biutiful, Birdman, Revenant: El renacido y Bardo filmó una ambiciosa y desatada sátira sobre el capitalismo salvaje y la catástrofe ecológica.
Digger (Estados Unidos/2026). Dirección: Alejandro G. Iñárrritu. Elenco: Tom Cruise, Riz Ahmed, John Goodman, Sandra Hüller, Michael Stuhlbarg, Jesse Plemons, Robert John Burke, Emma D'Arcy, Burn Gorman y Sophie Wilde. Guion: Alejandro G. Iñárrritu, Alexander Dinelaris, Nicolás Giacobone y Sabina Berman. Fotografía: Emmanuel Lubezki. Edición: Conor O'Neill y Stephen Mirrone. Música: Cosmo Sheldrake. Distribuidora: Warner Bros. Duración: 128 minutos. Calificación: SP (Supervisión Parental Sugerida).
Más allá de lo que cada uno piense sobre las películas de Iñárritu (en mi caso me interesan bastante Amores perros, Birdman y Revenant: El renacido; y poco o nada 21 gramos, Babel, Biutiful y Bardo), hay que concederle al realizador mexicano sus ínfulas, su osadía, su capacidad de provocación y, sobre todo, su capacidad para sumar estrellas a sus poryectos: Gael García Bernal (Amores perros), Sean Penn, Naomi Watts y Benicio del Toro (21 gramos), Brad Pitt y Cate Blanchett (Babel), Javier Bardem (Biutiful), Michael Keaton, Edward Norton y Emma Stone (Birdman), Leonardo DiCaprio y Tom Hardy (Revenant: El renacido) y ahora Tom Cruise en Digger.
Dos veces ganador del Oscar y en años consecutivos con Birdman (Mejor Película, Guion y Dirección) y Revenant: El renacido (Dirección), Iñárritu ha logrado seducir no solo a las mencionadas figuras sino también a diversos estudios: desde Netflix para Bardo hasta Warner, que desembolsó en principio 125 millones de dólares para Digger (fuentes como Variety hablan que las demoras y complicaciones del rodaje llevaron el costo final hasta los 180 millones).
Si en Revenant: El renacido Iñárritu incursionó en los terrenos de Terrence Malick y de las épicas de Werner Herzog como Aguirre, la ira de Dios y Fitzcarraldo; si en Bardo su modelo evidente fue el Federico Fellini de 8 y ½; en Digger las referencias principales parecen ser Dr. Insólito o: cómo aprendí a dejar de preocuparme y amar la bomba, sátira de Stanley Kubrick; y la mirada misantrópica y cínica de los hermanos Joel y Ethan Coen (la comparación más reciente, sin embargo, podría ser con No miren arriba / Don't Look Up, de Adam McKay).
Un irreconocible Tom Cruise (gordo, afeado a puro maquillaje y con pelo canoso y raleado) es “Digger” Rockwell, un empresario texano que ha ganado muchos millones extrayendo petróleo de manera intensiva en lugares como Groenlandia. Nuestro caricaturesco antihéroe le dedica más tiempos a los problemas de su gato blanco que a las cada vez más evidentes consecuencias que esa explotación descontrolada genera en el medio ambiente (desprendimiento de glaciares, aumento del nivel de las aguas, incremento de temperaturas y cataclismos varios).
Entre el Charles Foster Kane de El ciudadano y el Daniel Plainview de Petróleo sangriento, “Digger” Rockwell es tan despótico como patético, tan despiadado como miserable. Y, aunque el film se desarrolle en un futuro cercano, el hecho de que su poder le permita dominar al mismísimo presidente de la Nación (el Compson de John Goodman) sintoniza con estos tiempos en los que los popes de la tecnología y la economía parecen decidir los destinos del mundo mucho más que los políticos.
Hay en este film tragicómico y convencido de su propia importancia algo de ferocidad y provocación, pero muy poco de sutileza. Se entiende que en una sátira (en la comparación Saturday Night Live parece un programa dirigido por Tsai Ming-liang) pueden convivir estereotipos y trazo grueso, pero aquí la manipulación y la distopía que se hacen más evidentes con las dos vueltas de tuerca finales suenan más a trucos de guion y golpes de efecto que a consecuencias lógicas tras el desarrollo de los conflictos y los personajes.
Iñárritu siempre ha sido un director caprichoso y arbitrario, pero en algunas películas su petulancia, arrogancia y pretensiones desmedidas llegaban por su audacia y talento a buen puerto. En films como los dos últimos (Digger, de todas formas, es bastante mejor que Bardo) los hilos, las costuras, el artificio se ven demasiado y los subrayados no dejan espacio para interpretaciones y debates más ricos.
Más allá de que no es Digger una película convincente (es poco divertida y de a ratos incluso errática con notables intérpretes como Riz Ahmed, Sandra Hüller, Michael Stuhlbarg y Jesse Plemons que están muy desaprovechados), hay algo que le reconozco a Iñárritu: en un universo pasteurizado y previsible como el del Hollywood actual, su cine es una anomalía, a veces feliz y en otras fallidas. Como Christopher Nolan, Paul Thomas Anderson y muy pocos más, el mexicano ha logrado que los grandes estudios y las grandes estrellas se rindan a sus pies. Esperemos que con Digger Tom Cruise no haya cavado su propia tumba.
TAGS
CRITICAS CRÍTICAS CRITICA TOM CRUISE JESSE PLEMMONS ALEJANDRO GONZALEZ IÑARRITU DIEGO BATLLE SANDRA HULLER ALEJANDRO G IÑARRITU DIGGER RIZ AHMED JOHN GOODMAN MICHAEL STUHLBARGCOMENTARIOS
-
SIN COMENTARIOS
DEJÁ TU COMENTARIO

CRÍTICAS ANTERIORES
Guía de recomendaciones para la cuarta edición, que se realizará del 30 de septiembre al 7 de octubre con entrada libre y gratuita en Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU-UBA), Cine Cosmos, Cine Arte Cacodelphia, Facultad de Filosofía y Letras de la UBA y Sala Leopoldo Lugones.
El 9 de octubre llega a la plataforma de streaming española esta transposición de la novela autobiográfica de Constance Debré, estrenada en la competencia oficial Un Certain Regard del Festival de Cannes 2025, premiada ese mismo año en Gijón y con dos nominaciones a los galardones de la Academia del Cine Europeo: una para la gran Vicky Krieps (El hilo invisible, La emperatriz rebelde, Más que nunca, Hasta el fin del mundo, La isla de Bergman) y otra para el Premio del Público.
La opera prima de Sallato -estrenada en la competencia Perspectives de la Berlinale 2026 y premiada en festivales como BAFICI, Málaga y Guadalajara- reconstruye sin demagogia ni complacencia, con intensidad e inteligencia, la historia del capitán de la Fuerza Aérea chilena Jorge Silva justo antes, durante y poco después del golpe militar de 1973.
-Decepcionante incursión de La Roca en el universo de los superhéroes de DC.
-Este film se ubicó como el más visto en Netflix en Septiembre de 2026, a casi cuatro años de su estreno original en salas.
