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Crítica de “LALI: La que le gana al tiempo”, documental de Lautaro Espósito sobre Lali Espósito (Netflix)

Este retrato reconstruye, con varios pasajes de bienvenida intimidad y otros en los que cede a los dictados del registro promocional, los últimos cuatro años de carrera de una artista en permanente ascenso.

Estreno 04/12/2025
Publicada el 04/12/2025

LALI: La que le gana al tiempo (Argentina/2025). Dirección: Lautaro Espósito. Música: Mauro de Tommaso y Juan Giménez Kuj. Edición: Alejandro Carrillo Penovi, Vanesa Ferrario y Mariano Landetcheverry. Sonido: Gastón Baremberg y Oliverio Duhalde. Productoras: El Estudio, Rei Pictures y Cinemática. Duración. 74 minutos. Disponible en Netflix desde el jueves 4 de diciembre.

A esta altura de la evolución del streaming, con su proliferación de contenidos, ya casi no hay artista popular de cualquier origen que no tenga su documental y, por lo tanto, era más que lógico que Mariana “Lali” Espósito llegara al suyo. Así como hace dos meses estrenó Rockstar: DUKI desde el fin del mundo (parece que los nombres artísticos tienen que ir siempre en mayúsculas), Netflix ahora presenta LALI: La que le gana al tiempo, retrato dirigido por Lautaro Espósito.

El documental ostenta todo el profesionalismo y el prolijo acabado técnico que se espera de una producción para la N roja y de una artista rigurosa y perfeccionista como Lali, pero en varios de los pasajes no escapa a ciertos lugares comunes, recursos narrativos, formas de montaje y hasta fórmulas a la hora de acercarse a una artista masiva. La diferencia (a favor, claro) respecto de otros productos de brand management reside en la propia Lali, quien puede apelar a sus dotes actorales, a su simpatía campechana o a mostrarse frágil en la intimidad para darle al proyecto algo más que lo esperable (léase, ensayos con la banda y con los bailarines, trastienda de las grabaciones en estudio, viajes, hoteles, encuentros casuales con el público, etc.).

Que el director sea el primo de la estrella pop, que una de las productora del documental sea Majo Riera, su madre y quien aparece en varios momentos, que en pantalla veamos a amigas, amigos, a la “tía” (hermana) Ana Laura y a los sobrinos Beltrán y Santino tiene que ver también con cierta idea de cultivar un círculo familiar como una suerte de bastión frente a una industria que impone condiciones y disemina estereotipos.

Lali la que le gana al tiempo 2

El arco dramático nos retrotrae hasta fines de 2021, cuando Lali lleva más de un año con su carrera musical en pausa y está llena de dudas, contradicciones y angustias. Una huida a España, la llegada de los 30 años y el regreso al estudio llevan a recuperar energías, ideas y dar inicio a lo que se convertiría en un huracán irrefrenable: el Disciplina Tour y la concepción del disco que lleva su nombre. Sin contar los cientos de conciertos que dio por todo el país (y el exterior), los shows en Buenos Aires explican el crecimiento exponencial de su popularidad: primero con dos Luna Park, luego con dos Movistar Arena, finalmente con un estadio (Vélez) y más tarde con ¡cinco! recitales en el Amalfitani.

El documental consigue sus mejores momentos cuando recupera home movies infantiles y adolescentes, cuando muestra a Lali sin maquillaje, cuando la deja exponerse, abrirse, confesarse sin toda la maquinaria promocional detrás para así hacer honor a dos palabras -sincera y atrevida- que repite más de una vez. Lamentablemente, son escasos porque lo que reinan son los editados a pura velocidad con highlights de los conciertos, tomas desde drones, imágenes aceleradas y una apuesta al impacto. Ni mejor ni peor que en el 99,9% de los documentales sobre estrellas pop.

Por suerte, LALI: La que le gana al tiempo no descuida la faceta más política de la artista. Más allá de su permanente discurso sobre el empoderamiento femenino dentro de una industria (y una sociedad) machista, se exponen sus participaciones en el debate por la legalización del aborto, en las marchas del Orgullo Gay, su permanente vínculo con la comunidad LGBTIQ+ y, claro, el ataque constante recibido por parte del presidente Javier Milei tras su ya famoso tuit “Qué peligroso, qué triste”, que le valieron una coordinada campaña por parte de las hordas libertarias con el “Ladri Depósito” y el uso de innumerables fake news.

“Icónica y auténtica”, dicen de ella los fans, quienes celebran además la sensación de libertad y de fiesta que su ídola transmite y genera. Sin embargo, solo por momentos LALI: La que le gana al tiempo alcanza a sintonizar con esa autenticidad, esa sinceridad y esa emoción que el público destaca; en otros, es un muy cuidado y calculado producto de marketing que, más allá de sus limitaciones, los fans de Lali igualmente disfrutarán hasta el último plano porque la pasión y la idolatría no tiene límites ni anda midiendo ni descifrando hallazgos y carencias como este frío texto.

COMENTARIOS

  • 8/12/2025 19:47—

    Totalmente aburrido.

  • 5/12/2025 15:24—

    Jajaja Lali se cree la "superada " igual qué moría la número uno, jaja idiotizados!!!!!

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