Críticas
Streaming
Crítica de “No me olvides” (“Sweet Home Alabama”), película de Andy Tennant con Reese Witherspoon, Josh Lucas, Patrick Dempsey y Candice Bergen (Netflix)
A algo más de 23 años de su estreno original en los cines argentinos (5 de diciembre de 2002), llegó a Netflix esta comedia romántica del director de Un impulsivo y loco amor (1997), Anna y el rey (1999), Hitch: Especialista en seducción (2005), Amor y tesoro (2008), El caza recompensas (2010) y El secreto: Atrévete a soñar (2020), que se convirtió a las pocas horas en la segunda película más vista de la plataforma.
No me olvides (Sweet Home Alabama, Estados Unidos/2002). Dirección: Andy Tennant. Con Reese Witherspoon, Josh Lucas, Patrick Dempsey, Candice Bergen, Mary Kay Place, Fred Ward, Jean Smart y Ethan Embry. Guión: C. Jay Cox, basado en una historia de Douglas J. Eboch. Fotografía: Andrew Dunn. Edición: Troy Takaki y Tracey Wadmore-Smith. Música: George Fenton. Diseño de producción: Clay A. Griffith. Duración: 108 minutos. Apta para todo público. Disponible en Netflix.
Para ingresar en el universo irreal y por momentos absurdo de No me olvides hay que aceptar el juego de convenciones, estereotipos y complicidades que propone la vertiente más edulcorada de la comedia romántica hollywoodense, inspirada directamente en los cuentos de hadas.
Andy Tennant (el mismo de Por siempre Cenicienta, donde se manejó con un tono bastante similar al de esta historia) cambió a la talentosa protagonista de aquel film (Drew Barrymore) por otra rubia que también se ubica entre las mejores actrices del cine norteamericano: Reese Witherspoon. Si bien aquí esta excepcional y por entonces joven comediante (26 años cuando se estrenó esta película) no alcanzó las dimensiones de sus trabajos previos en Amor a colores, Legalmente rubia y especialmente en La elección, su omnipresencia en pantalla es uno de los principales atractivos que ofrece esta apenas convincente recuperación de las fórmulas básicas de la novela rosa.
La trama gira en torno de Melanie (Witherspoon), una diseñadora de moda de Manhattan que, tras realizar un desfile consagratorio, recibe una propuesta de casamiento por parte de su novio (Patrick Dempsey, en plan John Kennedy Jr.), un galán y político en ascenso que es el hijo de la mismísima alcaldesa de Nueva York (Candice Bergen), presentada como una versión fría y despiadada de Hillary Clinton. Pero la ahora distinguida Melanie tiene un pasado que la atormenta y la condena: en realidad, es una chica nacida en el poco glamoroso pueblo sureño de Pigeon Creek, Alabama, donde reside Jake (Josh Lucas), el primer gran amor de su vida, con quien se había casado luego de terminar la escuela.
Tras ocho años sin ver a su marido, a su familia y a sus compañeros, Melanie parte hacia Pigeon Creek para pedirle (exigirle) a Jake que firme los papeles del divorcio y poder disfrutar así de las nuevas perspectivas que se le abren, pero....
No es cuestión de adelantar demasiado sobre las desventuras de nuestra insufrible heroína -dominada por el snobismo y ese aire de suficiencia y superioridad que trae desde la Gran Manzana- frente a la sencillez digna y algo torpe de los pueblerinos. La película, a esta altura, ya apuesta directamente por un registro satírico, mientras revindica el valor de las costumbres, las tradiciones y los pequeños ritos de la pequeña comunidad frente a las miserias (codicia, individualismo, discriminación) que imperan en las grandes urbes.
No me olvides alterna algunas situaciones graciosas a partir del trabajo sobre las contradicciones con otros pasajes capaces de ruborizar y hasta de provocar vergüenza ajena. Tennant no alcanza a desarrollar de una manera mínimamente convincente la relación (la supuesta atracción) entre Melanie y Jake y, así, el previsible desenlace resulta artificial e injustificado.
En cambio, el realizador vuelve a demostrar su capacidad para la dirección de actores, especialmente para permitir el lucimiento de varios personajes secundarios, desde la manipuladora Candice Bergen hasta el amigo gay y confidente de Melanie que interpreta Ethan Embry.
Película elemental, políticamente correcta y en cierto sentido satisfactoria, No me olvides recorre esos caminos ya transitados por éxitos previos como Novia fugitiva o Mi gran casamiento griego: una comedia alocada y colorida en la que todos se redimen y finalmente el amor siempre triunfa.
(Esta reseña fue publicada en el momento de su estreno en cines en el diario La Nación)
COMENTARIOS
-
SIN COMENTARIOS
DEJÁ TU COMENTARIO

CRÍTICAS ANTERIORES
Luego de su paso por festivales como los de Venecia y Toronto, se estrena en 15 salas de la Argentina el más reciente film de la realizadora de Pelo malo y Zafari, codirigido con la peruana Marité Ugás.
-A los 85 años, el venerado director construye una errática y torpe tragicomedia ambientada en el mundo de la política y en la que desperdicia a un dream team actoral en el que además de la protagonista Emma Mackey aparecen Jamie Lee Curtis, Jack Lowden, Kumail Nanjiani, Ayo Edebiri, Rebecca Hall, Albert Brooks y Woody Harrelson.
-Se estrena el 5 de febrero en Disney+ sin haber pasado previamente por los cines de Argentina.
Esta secuela de supervivencia en un universo post-apocalíptico se ubica bastante por debajo del nivel alcanzado por el film original estrenado hace algo más de cinco años.
-La directora de Nomadland concibió una cruda, visceral y feminista transposición de la novela homónima publicada en 2020 por Maggie O'Farrell con una deslumbrante actuación de Jessie Buckley como Agnes, la esposa de William Shakespeare.
-Ganadora del Globo de Oro a Mejor Película y Actriz (Buckley), y nominada a 8 premios Oscar y en 11 categorías de los BAFTA británicos.
-Estreno en cines de Argentina: 5 de febrero.
