Críticas

Estreno en cines

Crítica de “Pecadores” (“Sinners”), película de Ryan Coogler con Michael B. Jordan

El director de Fruitvale Station (2013), Creed. Corazón de campeón (2015) y las dos entregas de Pantera Negra de 2018 y 2022 vuelve a trabajar con su actor-fetiche Michael B. Jordan (aquí interpretando a dos hermanos gemelos dedicados a todo tipo de actos delictivos) en una historia que mixtura racismo, esclavitud, blues, vampiros y venganza que bebe de numerosas fuentes, pero consigue algo con espíritu, tono y vuelo propios.

Estreno 17/04/2025
Publicada el 10/04/2025
  • Michael B. Jordan vuelve a trabajar con Coogler, en este caso haciendo un doble papel.

Pecadores (Sinners, Estados Unidos/2025). Guion y dirección; Ryan Coogler. Elenco: Michael B. Jordan, Hailee Steinfeld, Miles Caton, Jack O’Connell, Wunmi Mosaku, Jayme Lawson, Omar Miller, Li Jun Li y Delroy Lindo. Fotografía: Autumn Durald Arkapaw. Edición: Michael P. Shawver. Música: Ludwig Göransson. Distribuidora: Warner Bros. Duración: 138 minutos. Apta para mayores de 16 años.



Pecadores se parece en distintos momentos de sus algo más de dos horas a tantas otras películas que termina siendo un film muy particular. La afirmación podría parecer un contrasentido, pero es que -bebiendo de tantas y tan disímiles fuentes para luego articularlas y mixturarlas con soltura, desenfado y fluidez- consigue algo muy distintivo en el contexto del Hollywood actual.

Vayamos a ejemplos concretos: Pecadores podría definirse como Crossroads / Encrucijada (1986), de Walter Hill, meets Del crepúsculo al amanecer (1996), de Robert Rodríguez, pero en determinados pasajes remite también al Quentin Tarantino de Bastardos sin gloria y Django sin cadenas; al Spike Lee de El infiltrado del KKKlan; y a proyectos basados en cómics con mucha sangre y excesos gore como Blade, cazador de vampiros, Sin City o The Walking Dead. Sí, así de amplia y variopinta es la paleta de referencias, citas, reciclajes y “diálogos” (habría que incluir la leyenda del blusero Robert Johnson y su venta del alma al diablo) que establece Ryan Coogler en su triple rol de productor, guionista y director.

Los gemelos Smoke y Stack (Jordan en un doble papel) abandonan la Chicago de 1932, donde aparentemente han conseguido un monto considerable de dinero cometiendo todo tipo de atracos y actuando como gángsters, para regresar al pueblo rural de Clarksdale, Mississippi, con la idea de montar allí un centro nocturno para música en vivo, baile, venta de alcohol y juegos de apuestas. Allí (re)aparecerán familiares (como su primo, el joven músico Sammie interpretado por el debutante Miles Caton), viejos amores (Hailee Steinfeld, Wunmi Mosaku) y personajes tan degradados como a su manera encantadores como el también músico Delta Slim del gran Delroy Lindo. El problema es que la zona está infectada por disímiles pero igualmente aterradoras amenazas: desde supremacistas del Ku Klux Klan hasta vampiros sedientos de sangre y conquistas que lidera un despiadado joven de origen irlandés llamado Remmick (Jack O’Connell).



La película nunca se toma demasiado en serio, pero está muy seriamente hecha. Coogler filma con mucha energía, creatividad y despliegue visual tanto las escenas con números musicales y bailes de fondo como las peleas cuerpo a cuerpo con estacas de madera como principal elemento para combatir a los muertos vivos, a esos recién infectados que quieren sumarlos “al otro lado”.

Los personajes desbordados, las situaciones extremas, la música grandilocuente de Ludwig Göransson; las imponentes imágenes de Autumn Durald Arkapaw en 65mm con cámaras IMAX... Todo en el film es desaforado, orgiástico, ampuloso y al mismo tiempo decididamente disfrutable.

MUY IMPORTANTE. No se les ocurra salir de la sala cuando comienzan los créditos finales, ya que hay una larguísima secuencia posterior con la presencia del gran Buddy Guy (legendario blusero hoy de 88 años) que resignifica por completo la película y que, quizás (dependiendo de cómo funcione el film comercialmente en salas), constituya el inicio de una saga.

COMENTARIOS

  • 26/01/2026 23:56

    De un tiempo a esta parte hay una renovación en el género del «cine de terror norteamericano» que consiste en introducir temas sociales haciendo un combo con escenas sangrientas del género. Así JORDAN PEELE(el líder de este movimiento, para mi gusto) logra en "GET OUT" (2017) cruzar el terror con el tráfico de órganos y en "US" (2019) con la paranoia social de EE.UU porque "US" es «nosotros» en español y además es "UNITED STATES". En "PECADORES" el talentoso director RYAN COOGLER (n. 1986) encara una ambiciosa, película donde los aciertos le ganan a los errores, para contar la historia de dos hermanos gemelos negros (los dos interpretados por el muy buen actor MICHAEL B. JORDAN) que vuelven a su MISSISSIPI natal con mucho dinero robado a la mafia de CHICAGO a concretar el sueño de abrir una cantina nocturna en la década de 1930 para reunir a bandas de músicos de blues cuando éstos eran considerados como enviados del demonio. Lo cierto es que esta caverna en su noche inaugural recibirá visitas de miembro del KKK y de vampiros que son amantes de otra música propia del gusto norteamericano. El resultado es una sanguinaria segunda parte que pierde algo de lo bueno que se insinúa en la primera mitad aunque nunca deja de entretener. Sin llegar a grandes alturas la pelíucla merece ser vista (7/10)

DEJÁ TU COMENTARIO


CRÍTICAS ANTERIORES


Crítica de “Deseo”, película de Teresa Simone con Ludwika Paleta, José María Yazpik y Óscar Casas (Netflix)
Diego Batlle

Esta ópera prima mexicana se convirtió en lo más visto en la plataforma de la N roja pocos días después de su lanzamiento.

LEER MÁS
Crítica de “3:10 Misión peligrosa” (“El tren de las 3:10 a Yuma”), película de James Mangold con Russell Crowe y Christian Bale (Netflix)
Diego Batlle y Martina Hirsch

-Un viejo gran western recuperado con la dinámica, las técnicas y la sensibilidad de hoy. Una maquinaria narrativa llena de suspenso, tensión y emoción. Un director como Mangold que logra su mejor trabajo hasta la fecha. Un elenco sin fisuras con un duelo entre dos protagonistas no tan antagónicos (el "malo" Russell Crowe y el "bueno" Christian Bale) y con varios excepcionales personajes secundarios. Una fotografía y un sonido que sólo en el cine se pueden admirar y disfrutar en su dimensión exacta. Todo eso es El tren de las 3:10 a Yuma versión 2007. Mucho más que una simple remake a la que le dedicamos dos reseñas.
-Esta película se sumó al catálogo de Netflix en Julio 2026 como 3:10 Misión peligrosa, donde se ubicó entre los tres títulos más vistos.

LEER MÁS
Crítica de “El amor que permanece” (“The Love That Remains”), película de Hlynur Pálmason
Diego Batlle

Tras la extraordinaria Godland, una de las revelaciones de Cannes 2022, se estrena en 10 salas de Argentina este drama familiar con irrupciones de realismo mágico que tuvo su première mundial en la edición 2025 del festival francés.

LEER MÁS
Crítica de “Diciembre”, documental de Lucas Gallo
Diego Batlle

El flamante y notable film del director de 1982 (2019) llega al MALBA y a Arthaus luego de un amplio recorrido por festivales como el IDFA de Amsterdam (Premio a la Mejor Edición), Fuera de Campo de Mar del Plata (Película de apertura), FICER de Entre Ríos, Málaga de España, Ambulante de México, Clap de Francia (Premio del Público), Cine de las Alturas (Mención Especial) y E tudo verdade de Brasil.

LEER MÁS