Críticas
Estreno en cines
Crítica de “Una película de Minecraft” (“A Minecraft Movie”), de Jared Hess, con Jason Momoa y Jack Black
-Basada en el universo temático y visual del videojuego más vendido de todos los tiempos, esta película de 150 millones de dólares de presupuesto es la gran esperanza de Hollywood para revertir un presente aciago de la taquilla en las salas de casi todo el mundo.
-Disponible en Netflix desde el 20/9/2026.
Una película de Minecraft (A Minecraft Movie, Estados Unidos-Suecia/2025). Dirección: Jared Hess. Elenco: Jason Momoa, Jack Black, Emma Myers, Danielle Brooks, Sebastian Hansen y Jennifer Coolidge. Guion: Chris Bowman, Hubbel Palmer, Neil Widener, Gavin James y Chris Galletta. Música: Mark Mothersbaugh. Fotografía: Enrique Chediak. Edición: James Thomas. Distribuidora: Warner Bros. Duración: 101 minutos. Apta para todo público.
Desde que el videojuego de origen sueco se convirtió en un fenómeno global poco después de su aparición en 2011, Hollywood en general (y el estudio Warner Bros. en particular) se obsesionó por llevarlo a la gran pantalla. En la ficha técnica de Una película de Minecraft figuran cinco guionistas (probablemente hayan pasado por ese largo proceso varios otros así como distintos script doctors y ejecutivos con poder de veto), pero semejante desfile de “creativos” no derivó en un film particularmente inspirado sino en uno que se siente más bien como una acumulación de ideas y conflictos.
La película pendula entre el mundo real de los personajes de carne y hueso y el fantástico de Overworld al que los protagonistas ingresan a través de un portal para enfrentarse con criaturas exóticas. Los protagonistas son dos antihéroes como Garrett “El Hombre de la Basura” Garrison (Jason Momoa), un ex campeón de videogames Arcade que está en pleno derrumbe (amenazan con desalojarlo de su tienda de venta de juegos y accesorios vintage); y el Steve de Jack Black, al que solo de a ratos se le permitirá que dé rienda suelta a su expresividad más desatada y salvaje.
Más allá de esa dupla de histriones, el adolescente Henry (Sebastian Hansen), Natalie (Emma Myers) y Dawn (Danielle Brooks) completan el quinteto que deberá apelar a la inteligencia, el valor, la fuerza y la astucia para esquivar las constantes amenazas de Piglins y Zombies en una historia que comienza como una comedia de enredos para luego incursionar cada vez más en el terreno de la aventura y la acción.
Si en una primera instancia Una película de Minecraft parece confiar en el humor, el espíritu lúdico y el desenfado de sus intérpretes, poco a poco va conformándose y cediendo a las convenciones del blockbuster contemporáneo sostenido a puro vértigo y adrenalina, con más estímulos que sorpresa e ingenio. Un bombardeo que quizás pueda funcionar con un público infantil pero que incluso los fanáticos del videojuego pueden sentir por momentos como demasiado elemental, torpe y banal.
TAGS
CRITICAS ESTRENOS CRÍTICAS CRITICA UNA PELICULA DE MINECRAFT JACK BLACK JASON MOMOA WARNER NETFLIX DIEGO BATLLECOMENTARIOS
-
SIN COMENTARIOS
DEJÁ TU COMENTARIO

CRÍTICAS ANTERIORES
La opera prima de Sallato -estrenada en la competencia Perspectives de la Berlinale 2026 y premiada en festivales como BAFICI, Málaga y Guadalajara- reconstruye sin demagogia ni complacencia, con intensidad e inteligencia, la historia del capitán de la Fuerza Aérea chilena Jorge Silva justo antes, durante y poco después del golpe militar de 1973.
-Decepcionante incursión de La Roca en el universo de los superhéroes de DC.
-Este film se ubicó como el más visto en Netflix en Septiembre de 2026, a casi cuatro años de su estreno original en salas.
El realizador de Reyes de la calle (2008), En la mira (2012), Corazones de hierro (2014), también con Brad Pitt, Escuadrón Suicida (2016), Bright (2017), Beekeeper: Sentencia de muerte (2024) y Rescate implacable (2025) rodó las desventruas de un veterano del ejército estadounidense que viaja solo por Alaska con su avioneta y acompañado por su perro.
Estrenado en mayo último en el Festival de Cannes (Fuera de competencia), el más reciente film del director danés es un fiel reflejo de su virtuosismo formal, pero también de los vicios y clichés en los que ha caído su obra.
