Críticas
Estreno en cines
Crítica de “Fue solo un accidente” (“It Was Just an Accident”), película de Jafar Panahi ganadora de la Palma de Oro en Cannes (texto y video)
Tras salir de su segundo período en prisión en 2023 y de ser autorizado por las autoridades de su país a viajar fuera de Irán, el notable director de El globo blanco, Offside, Crimson Gold, Esto no es un film, Tres rostros y No hay osos ganó el máximo galardón de Cannes y luego arrasó en decenas de otros festivales y premios anuales con esta intensa, política y provocadora historia que lo consagra como un realizador que no solo obtuvo la Palma de Oro sino también el Leopardo de Oro en Locarno 1997 por El espejo, el León de Oro en Venecia 2000 por El círculo y el Oso de Oro de la Berlinale 2015 por Taxi. Póquer cinéfilo.
Fue solo un accidente / Un simple accidente / It Was Just an Accident (Francia, Luxemburgo, Irán, Estados Unidos/2025). Guion y dirección: Jafar Panahi. Elenco: Vahid Mobasseri, Mariam Afshari y Ebrahim Azizi. Fotografía: Amin Jafari. Edición: Amir Etminan. Distribuidora en salas: MACO Cine. Distribuidora en streaming: MUBI. Duración: 103 minutos. Apta para mayores de 13 años. Salas (primera semana en Argentina): 21.
(Este texto fue publicado el 29/11/2025 y la reseña apareció originalmente durante la cobertura del Festival de Cannes 2025)
La primera escena nos muestra a una familia viajando de noche en un coche destartalado por una ruta llena de pozos. Eghbal (Ebrahim Azizi), el conductor, termina atropellando a un perro para desdicha de su pequeña hija y el coche se arruina, por lo que junto a su esposa y la pequeña terminan en un garaje donde un mecánico los ayuda con una reparación provisoria. Pero en ese mismo lugar aparece Vahid (Vahid Mubasseri), quien cree reconocer a ese padre de familia que tiene una pierna postiza como su torturador durante su paso por la cárcel luego de ser condenado por un simple reclamo económico. Los sigue y al día siguiente termina secuestrando a Eghbal. Lo lleva a un descampado y pretende enterrarlo vivo en un acto de venganza visceral, desesperada. Pero el hombre ruega por su vida, asegura que no es el culpable de esos abusos de los que lo acusan y que esa pierna ortopédica corresponde a un accidente reciente. Vahid duda y decide llevar a Eghbal para que otras personas que pasaron por la misma prisión confirmen que efectivamente se trata de quien los torturó. Será una fotógrafa, quien justo está retratando a unos novios previo a la fiesta de casamiento, quien certificará que efectivamente se trata de Peg Leg, sobrenombre por el que lo conocían.
A partir de ese arranque dominado por las casualidades, el azar y la pulsión, la película ganará cada vez más en intensidad, derivas y nuevas dimensiones en un thriller que incluye dilemas morales respecto de cómo lidiar con el pasado cuando el ojo por ojo parece ser la única alternativa.
Con mínimos recursos (buena parte del film transcurre a bordo de una van y salvo Asisi el resto de los actores son no profesionales), Panahi construye una fábula de una potencia y unas implicancias asombrosas en un auténtico descenso a los infiernos de una sociedad rota (como dice uno de los personajes, “cuanto más profundo vayas, más te hundirás”).
Es, queda claro, una película muy personal porque él ha pasado por la cárcel y ha tenido que lidiar varias veces con sus captores, pero también tiene muchos momentos de humor físico y diálogos punzantes (es una gran comedia de enredos) que funcionan a la perfección y que sacan a la historia de la mera denuncia.
Se trata, en definitiva, de una exploración despiadada, sin concesiones, de las miserias, contradicciones y angustias que corroen el alma del Irán contemporáneo contado por un artista singular, inteligente y talentoso, que desde adentro -habiendo soportado las presiones más horrorosas- sigue indagando, provocando y conmoviendo.
VIDEORESEÑA, por Diego Batlle y Manu Yáñez, desde Cannes 2025
TAGS
CRITICAS CRÍTICAS CRITICA CANNES 2025 FESTIVAL DE CANNES CINE IRANI FESTIVAL DE CANNES 2025 JAFAR PANAHI UN SIMPLE ACCIDENT PALMA DE ORO FUE SOLO UN ACCIDENTE IT WAS JUST AN ACCIDENT DIEGO BATLLE UN SIMPLE ACCIDENTECOMENTARIOS
DEJÁ TU COMENTARIO

CRÍTICAS ANTERIORES
En su tercer largometraje como directora tras Hermosa venganza / Promising Young Woman (2020) y Saltburn (2023), la inglesa Emerald Fennell concibe una deslumbrante y al mismo tiempo demasiado ampulosa y bastante fallida transposición de la célebre novela publicada en 1847 por Emily Brontë.
El director inglés de films como El impostor (2012) y American Animals (2018) rodó en las calles de Los Angeles esta transposición de la novela corta de Don Winslow con un elenco que incluye a grandes actores incluso en papeles muy pequeños.
La realizadora de Verano 1993 (2017) y Alcarràs (2022), ganadora del Oso de Oro en la Berlinale, cierra la trilogía inspirada en su vida familiar con la más desgarradora de las tres entregas, que constituyó además su debut en la Competencia Oficial del Festival de Cannes.
-En su primera incursión en el documental, el director de Pacifiction se mete con uno de los universos más conflictivos en estos tiempos de corrección política, la tauromaquia, y sale más que airoso del desafío.
-Ganadora de la Concha de Oro, máximo galardón del Festival de San Sebastián 2024, y nominada al Goya a Mejor Documental y Mejor Dirección, entre muchas otras distinciones.
-Sumamos el episodio del podcast Festivales sobre este film.
-Se estrena en la Sala Lugones del Teatro San Martín, el Cineclub Hugo del Carril de Córdoba y el Cine Universidad de Mendoza.

ATENCIÓN: LEER ESTE COMENTARIO DESPUÉS DE VER LA PELÍCULA El director iraní JAFAR PANAHÍ (n. 1960) ha sufrido censura y prisión en su país siendo una de las motivaciones principales en su cine. Aquí filma un drama itinerante de un grupo de personas que no están convencidas de hacer justicia por mano propia con quien suponen que fue su verdugo. Un hombre que tiene una pierna ortopédica llamado RASHID viaja en un auto con su hija pequeña y su esposa embarazada. Sucede un simple accidente al atropellar a un perro y al llevar el auto a un taller un empleado llamado VAHID cree que se trata de un represor que torturó a él y a otras personas VAHID toma la decisión de secuestrarlo pero al no estar seguro irá buscando a gente que estuvo con él en la prisión y así aparecerán un médico, una fotógrafa, el ex novio de la fotógrafa y una mujer que está por casarse. La película resulta interesante al mostrar las contradicciones de los personajes pero a medida que se desarrolla la acción comienza a perder credibilidad porque en la realidad o se aplica el ojo por ojo y dente por diente contra el represor o se busca una respuesta en LA justicia pero de ninguna manera hay una justicia por mano propia bajas calorías, eso no existe. En síntesis, un planteo inicial interesante que pierde verosimilitud y un final por debajo del resto (6/10)