Columnistas
Opinión
Festival de Mar del Plata, de la mala praxis a los chantajes
El ex director artístico del festival cuestiona la orientación de la actual gestión del INCAA y de quienes hoy manejan los destinos de la otrora prestigiosa muestra.
Trabajé en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata desde 2009 hasta mediados de 2023, como programador primero y como director artístico, en mis dos últimas ediciones. Lo aclaro porque considero que es necesaria esa información para quien lea esto. Lo que sigue nace de una profunda identificación y un amor genuino por el festival, sin otra motivación.
Hoy, el evento cinematográfico más importante del país corre verdadero peligro y probablemente requiera del apoyo masivo del público. Pero no bajo los términos inaceptables que sus autoridades esgrimen, en concreto chantaje. De ninguna manera.
"Si tenemos una función con 10 personas, nos van a sacar la categoría", amenazó en la presentación de la 41ª edición Gabriel Lerman, co-director artístico del festival junto a Jorge Stamadianos. "Si no cumplimos los estándares que nos pide la FIAPF, nos quitan la categoría. Tenemos que estar a la altura de las circunstancias", dijo Carlos Pirovano, presidente del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA).
Allí reside el chantaje: una y otra vez, el mensaje que envían las personas responsables del festival es sencillo: para ellos, la culpa de las salas vacías se la debe depositar en el público, en la industria cinematográfica, en la prensa. La culpa es “De Los Demás”. Si el festival no funciona, no convoca, es por Los Demás. O por el municipio, el equipo de producción, los voluntarios o quienes sea que hayan trabajado con ellos el año pasado, según las palabras del propio Lerman en entrevistas radiales previas.
La categoría a la que se refieren es la Clase A, la que reviste el festival según la reglamentación de la FIAPF (Federación Internacional de Asociaciones de Productores Cinematográficos). Entre otros requisitos, dicha Clase implica unas métricas de audiencia lejanas a las de las dos ediciones previas, en las que hubo una fuerte deserción del público y de la industria. ¿El motivo? La concreta mala praxis de las autoridades. Pese al flamante y torpe operativo de chantaje, si se pierde la Clase A será exclusivamente por esa mala praxis, no por Los Demás.
Los ejes fundamentales que se articulan en la construcción de un festival de cine son tres: su propio equipo de trabajo, quienes participan con sus películas -es decir, cineastas, elencos y profesionales, entre otros- y el público. Si el de Mar del Plata se transformó en un gran festival fue porque en gestiones previas se cuidaron esos ejes con especial ahínco, sabiendo que allí radica su centro gravitacional. Pese al genuino esfuerzo que me consta que hacen los y las trabajadoras para mantenerlo, queda claro que con las autoridades actuales del festival y del INCAA es imposible contar con el primero de los ejes en esta edición.
De manera más que justificada, tampoco funciona plenamente el segundo eje, ya que buena parte de quienes solían participar con sus películas optaron por buscar nuevos rumbos, estrenando sus películas en otros festivales a lo largo y ancho del país, armando acciones saludables como Fuera de Campo, migrando de un espacio que se demuestra hostil en mil formas, entendiendo que poco se puede esperar de un INCAA que vulneró todo en nombre de esos Chicos Con Hambre de Chaco (¿se acuerdan?) que quedaron muy atrás en los intereses de quienes los usaron de excusa. Los planteos de la industria son tan gigantes como justificados, pero el cine no es prioridad para esta gestión del INCAA.
El dilema es el tercer eje, hoy foco de chantaje: el público. Y allí entra, una vez más, la mala praxis. Porque ¿qué puede esperar alguien que no se perdió nunca el festival, llenando con pasión las salas, al leer a las nuevas autoridades diciendo que en las ediciones previas se proyectaba un “cine exclusivo” o “para conocedores”, con “películas oscuras” con las que “se lo pasaba mal”? ¿No es acaso ir en contra de ese público, ahuyentarlo?
Lo mismo pasa al leer “nosotros recibimos el festival, yo siento, en el punto más bajo de una historia maravillosa y nuestro nuestro objetivo desde el primer momento fue tratar de llevarlo hacia arriba", cuando en verdad el año previo las salas con funciones agotadas llegaban a números récord y entre los invitados de relevancia estaban los directores de Duro de matar y La sociedad de la nieve, presentando en salas repletas esas dos películas, muy lejanas de ser exclusivas, para conocedores u oscuras.
¿Qué esperanza le queda a un asiduo concurrente al festival que siempre apoyó al cine argentino al leer el desprecio sistemático de Pirovano, entre TikToks y denostaciones a películas amadas, diciendo que verlas es “una gran tortura”? ¿Fueron Los Demás o sus propias autoridades quienes ralearon al festival?
TAGS
FESTIVALES CINE ARGENTINO INCAA PIROVANO FESTIVALES ARGENTINOS PABLO CONDE CARLOS PIROVANO COLUMNISTAS FESTIVAL DE MAR DEL PLATA POLEMICAS MAR DEL PLATA 2026 FESTIVAL DE MAR DEL PLATA 2026COMENTARIOS
-
SIN COMENTARIOS
DEJÁ TU COMENTARIO

COLUMNISTAS ANTERIORES
La edición del notable ensayo de Marcelo Vera por parte de Ediciones Godot permite recuperar y revalorizar a una señal que fue clave en la formación cinéfila (y no solo cinéfila) de un par de generaciones.
El inminente debate parlamentario para la aprobación del Presupuesto Nacional para 2027 incluye el destino de los fondos del Instituto, que además estarán aún más en riesgo a partir del 1º de enero de 2028, si es que no se aprueban ninguno de los tres proyectos presentados para mantener sus recursos.
A partir de una foto publicada en redes sociales, una breve reflexión sobre la experiencia del cine en el cine en la Argentina.
Esta crítica fue escrita en el marco de ¿Qué vemos cuándo vemos? Claves para pensar el cine, taller destinado a jóvenes y estudiantes universitarios y terciarios que formó parte de Camino al FICER, programa de actividades previas al Festival Internacional de Cine de Entre Ríos, cuya octava edición se realizará en la capital de esa provincia entre el 24 y el 29 de noviembre próximos.
