Festivales
Reseñas de la sección Cinefilias
El cine como forma de reflexión sobre el cine es el eje de esta sección que los amantes más fervorosos del séptimo arte seguramente tratarán de disfrutar en toda su dimensión y diversidad.
-El Perro de Ituzaingó (Argentina), de Patricio Carroggio
El Perro -tal es el apodo de Raúl Perrone- es un retrato del cineasta trabajando en una de sus nuevas películas, cuyo sistema de rodaje tiene como particularidad el uso de actores en medio de fondos que serán aplicados digitalmente y en los que hay pocos o ningún diálogo. Hecha esta aclaración –que explica por qué el rodaje es cómo es–, lo que la película nos permite es adentrarnos en el proceso de creación del director de P3ND3J05, la manera en la que trabaja con sus actores, su forma de tomar decisiones y sus relaciones –cálidas por momentos, un tanto más conflictivas en otros– con elenco y equipo.
Todo en un clima de trabajo que, pese a las tensiones propias de un rodaje un tanto desorganizado para los cánones clásicos pero muy propio del esquema Perrone, se vislumbra como agradable. Los que conocemos al “Perro” sabemos que puede ser intenso y severo por momentos, pero el film deja en claro la seriedad y concentración con las que se toma su trabajo, lo cual explica sus demandas y su tono muchas veces imperativo. Como dicen en otro documental de este BAFICI sobre Hugo Santiago, es evidente para el equipo que el director tiene claro en su cabeza lo que quiere por lo cual lo mejor es entregarse a su imaginación y entrar en su fascinante mundo creativo. Y aquí eso es más que claro: la experiencia y el resultado son la prueba de que detrás de ese aparente flujo de ideas y caos creativo hay alguien que parece tener bastante claro lo que está haciendo. DL
-A glória de fazer cinema em Portugal (Portugal), de Manuel Mozos
Unos viejos rollos que aparecen en manos de un coleccionista. Una carta que, al parecer, nunca se mandó. Los pioneros del audiovisual en Europa y el nacimiento del cine en Portugal. De eso se trata este cortometraje que combina imágenes del presente y material de archivo. Una empresa detectivesca y una pasión cinéfila que invita a descubrir esta pequeña gran historia de misterios y leyendas. DB
-Todo comenzó por el fin (Colombia), de Luis Ospina
Para los cinéfilos de todo el mundo (sobre todo para los de América Latina y, claro, muy especialmente para los de Colombia) la figura de Luis Ospina y el Grupo de Cali conforman una página gloriosa, apasionante, insoslayable de la historia del séptimo arte.
Este grupo -también ligado muchas veces al término Caliwood- marcó tendencia durante los años '70 y '80 con una producción artística (que excedió al cine) anticonformista hasta lo revulsiva, provocativa hasta lo contestataria y experimental hasta lo vanguardista.
Con el citado Ospina, Carlos Mayolo (1945-2007) y Andrés Caicedo (1951-1977) como referentes, pero también con los aportes de otras figuras como Ramiro Arbeláez, Sandro Romero Rey y Hernando Guerrero, el Grupo de Cali hizo casi todo lo que se puede esperar de un colectivo artístico: produjo, difundió, formó e inspiró a su generación (y a las siguientes). Crítica completa de Diego Batlle
-Beyond Clueless (Reino Unido), de Charlie Lyne
Lo mejor que se puede decir de este documental/ensayo sobre el universo de las teen movies es que cumple felizmente sus premisas: uso exclusivo de found footage, elogio del supercut y una clara estructuración temática. Lo peor que puede decirse de Beyond Clueless es que no parece hecha por un cinéfilo, sino más bien por un doctorando adepto a los cultural studies. En resumen, la película utiliza el cine teen para reflexionar sobre los traumas, alegría y dificultades de la vida adolescente, deconstruyendo las constantes narrativas de un cine que, como es bien sabido, representa una de las cimas de la codificación fílmica. El problema es que el blogger Charlie Lyne, que debuta aquí en la dirección, tiene mucho más ojo para la interpretación en clave antropológica/ideológica que para el análisis fílmico.
Los mejores momentos de Beyond Clueless son los supercuts de escenas de piscina, fiestas nocturnas, masturbaciones, paseos por los pasillos del instituto, ataques de furia… Momentos en los que la frialdad del sociólogo (ratificada por la sensual pero fría voz en off de Fairuza Balk) deja algo de lugar a la pasión cinéfila. Beyond Clueless entretendrá a los jóvenes adeptos a las teen movies, que se lo pasarán en grande reconociendo un montón de títulos del cine de los años '90 y, sobre todo, de la primera década del siglo XXI. Los más veteranos, esbozarán una media sonrisa resabida al detectar que Lyne deja casi completamente de lado el cine de los 80, donde residen las auténticas joyas de la corona del cine teen. MY
-Hitchcock/Truffaut (Estados Unidos / Francia), de Kent Jones
El notable crítico estadounidense Kent Jones (con la ayuda en el guión de su no menos prestigioso colega francés Serge Toubiana) presentó Hitchcock/Truffaut, largometraje que narra la historia del libro fundamental publicado en 1966, en el que el por entonces joven director de la nouvelle vague entrevistó durante 8 jornadas en Los Angeles (¡9 horas por día!) al maestro británico.
El film incluye -además del excelente material de archivo que va desde escenas de películas hasta storyboards y fotos, pasando por fragmentos de la mítica charla entre Truffaut y Hitchcock- diversos análisis de los hitos de la carrera del maestro del suspenso (con énfasis en sus clásicos como Vértigo y Psicosis) por parte de directores como David Fincher, Martin Scorsese, Wes Anderson, Richard Linklater, Olivier Assayas, Kiyoshi Kurosawa, Peter Bogdanovich, Arnaud Desplechin, James Gray y Paul Schrader. Nada menos.
Puede que el armado sea demasiado didáctico y elemental (su difusión será, seguramente, más televisiva que en salas), pero no deja de ser un hermoso homenaje cinéfilo y una clase maestra sobre dos de los mejores autores de todos los tiempos que, además, se admiraron mutuamente. DB
-Favio: Crónica de un director (Argentina), de Alejandro Venturini
Con entrevistas a muchos de los que trabajaron con él e imágenes y palabras del propio Favio que la cruzan de principio a fin, la película es un homenaje hecho y derecho a quien fue el cineasta argentino clave de la historia, con un universo propio fundado a base de sus intensas experiencias de vida (algo que cada vez se extraña más en un cine hecho por cinéfilos que no salen demasiado de sus casas, escuelas de cine y barrios) y una manera de entender la construcción cinematográfica muy particular, que tomó de influencias de realizadores contemporáneos (Bresson, la Nouvelle Vague, el neorrealismo, etc.) y otras muy propias (las leyendas locales, el radioteatro, etc.) para crear un combo único y muy personal, inimitable en todo el mundo. El documental se hace eco de la figura mítica de Favio y no intenta deconstruirla sino celebrarla. DL
-El viento sabe que vuelvo a casa (Chile), de José Luis Torres Leiva
El viento sabe que vuelvo a casa es, desde ya, una de las películas más bellas del año, una lección de cine como diálogo con el mundo, una puesta en cuestión de la relación del cineasta con el mundo: una reflexión acerca de cómo los prejuicios de los realizadores (y de los espectadores a través de ellos) chocan con la realidad; un choque que, si sabe manejarse, permite el nacimiento del cine. Tomando un viaje, poco importa si real o puesto en escena para la película, del cineasta Ignacio Agüero a unas islas del sur de Chile donde pretende rastrear una leyenda sobre una pareja de Romeo y Julieta locales, que desaparecieron ante la imposibilidad de consumar su amor frente a la comunidad, la película acompaña al cineasta, que ejerce como mediador, protagonista, y entrevistador, en un viaje imposible hacia el lugar donde se mezclan el mito, la leyenda, los prejuicios y las expectativas rotas.
De una sencillez y elegancia aplastante, de una humanidad enternecedora, El viento sabe que vuelve a casa se edifica, como decía otro grandísimo conversador latinoamericano, Eduardo Coutinho, sobre ese diálogo que se produce cuando la cámara está delante: Agüero recorre la isla, organiza castings, charla con los habitantes, dialoga, y esas conversaciones basadas en el difícil arte de saber escuchar, desmontan la idea preconcebida que ha llevado a Agüero a la isla, echan por tierra la leyenda, pero van desvelando poco a poco otras realidades: un racismo largamente labrado y todavía latente, una división entre mapuches y blancos, una soledad infinita, un saber vivir aunque la vida lo ponga difícil, y unas tradiciones lentas que se articulan sin grandes ceremonias.
La cámara de Torres Leiva, como hacía la de Coutinho, no busca los momentos de crisis, sino que se detiene en lo aparentemente liviano y banal, y deja que la vida fluya entre las imágenes, mientras se difumina la leyenda. El viento sabe que vuelvo a casa es en el fondo una lección de y sobre cine, un pensamiento en marcha sobre ese ejercicio de poder que supone filmar cualquier cosa, y sobre la humildad necesaria para reconocer que estábamos equivocados. GdPA
-The 1000 Eyes of Dr. Maddin (Estados Unidos / Francia), de Yves Montmayeur
Esto es lo que pasa con los canadienses. Uno los ve, trata con ellos y parecen las personas más educadas, buenas e inteligentes del mundo, una suerte de seres ideales sin aparentes conflictos. Pero –y aquí viene el pero– no caben dudas que son más complicados que eso. Solo basta analizar la obra de David Cronenberg. O la de Guy Maddin, un tipo “normal”, afable e inteligente en sus entrevistas, cinéfilo al extremo y un gran analista de cine… quien hace unas películas completamente desquiciadas. Este film parte del rodaje de su reciente The Forbidden Room para ir haciendo un recorrido de su carrera mediante entrevistas a él, conferencias de prensa y presentaciones de películas, algunos comentarios de actores que trabajan con él pero, más que nada, colándose en la cocina (muy chiquita y casera) de sus alucinantes y bastante perversas películas. A diferencia del extravagante David Lynch –con el que algunos comparan– o Kenneth Anger (que aparece entrevistado), uno habla y ve hablar a Maddin y no imagina que ese universo pueda caber en esa persona tan afable y, bueno, normal. Pero, uno sabe, las cosas no siempre son cómo parecen. Y en Canadá, aún menos… DL
-Solos (Perú / Francia), de Joanna Lombardi
Aquí una reseña
También se exhiben en esta sección:
-Fear Itself (Reino Unido), de Charlie Lyne
-Raoul Ruiz, contre l'ignorance fiction! (Francia / Portugal), de Alejandra Rojo
-Back Track (Austria), de Virgil Widrich
-Audaz se eleva (Argentina), de Lisandro Leiva y Mariano Torres Negri
-El último verano (España), de Leire Apellaniz
-Harold and Lilian. A Hollywood Love Story (Estados Unidos), de Daniel Raim
-Mi hist(e)ria en el cine (Argentina / España ), de María Victoria Menis
-O espectador espantado (Portugal), de Edgar Pêra
-Porno e libertà (Italia), de Carmine Amoroso
-Saru. Documental sobre Jorge Sarudiansky (Argentina), de Ale Isler
-Sin dejar rastros (Argentina), de Diego Kartaszewicz
-Sipo Phantasma (España), de Koldo Almandoz
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