Festivales

Crítica de “Paradise”, de Andrei Konchalovsky

El veterano director de Tío Vania, Los amantes de María, Escape en tren, Tiempo de amar, Gente como nosotros, Una extraña amistad, Tango & Cash, El círculo del poder y La gallina de los huevos de oro se sumerge en cuestiones relacionadas con el Holocausto con resultados muy estimulantes.

Publicada el 08/09/2016


Durante el penúltimo día del Festival de Venecia, Andrei Konchalovsky presentó un drama sobre el Holocausto que transcurre en la Francia ocupada por los nazis. Paradise relata la historia de dos hombres y una mujer (de tres ideologías distintas), que se inmiscuyen en asuntos políticos para ‘mejorar’ la realidad que les rodea.

La película está protagonizado por una aristócrata rusa que se une a la resistencia francesa –interpretada por una radiante Yuliya Vysotskaya (de momento, la mujer que encabeza la mejor actuación femenina de la competencia junto a Natalie Portman en Jackie)–, un policía francés que colabora con los nazis (Philippe Duquesne) y un miembro de las SS, también aristócrata, destinado a supervisar las actividades de un campo de concentración (Christian Clauss). Durante el curso del relato, los tres protagonistas pondrán su vida y la de otros en peligro siguiendo sus ideales. Incómodo, nihilista y profundamente filosófico, el nuevo largometraje del veterano director ruso se aproxima al Holocausto para destapar las lacras de un mundo regido por el relativismo moral.

Ante todo, debemos señalar que la excelente Paradise –heredera del espíritu de Dostoievski– no es otra película de historias cruzadas con doble moral y una trama similar a La lista de Schindler. El acercamiento ficcionado de la Shoah propuesto por Konchalovsky es uno de los más osados desde la singular, aunque menos conseguida, El hijo de Saúl.

El autor galardonado con el antepenúltimo León de Plata de Venecia por la dirección de El cartero de las noches blancas alertó en la conferencia de prensa que el cine ha banalizado y prostituido el Holocausto. Para no ser partícipe de la frivolización de una de las mayores catástrofes de la Historia, Konchalovsky no sitúa entre sus prioridades dotar de una férrea lógica al desarrollo de la acción –de hecho, la trama que une a los tres personajes es más bien tópica y predecible– y, a cambio, profundiza sobre las escenas en las que se describen, a veces a medias, las motivaciones de su comportamiento (sobre todo, veremos diálogos entre dos individuos que pertenecen a la misma ideología).

Por si esto no fuese suficiente, Konchalovsky añade otras imágenes que simulan una especie de interrogatorio, donde los tres protagonistas narran, por separado y mirando a la cámara, la historia de su vida frente a una suerte de juez-inspector, cuyo nombre no será revelado hasta el final de los títulos de crédito.




COMENTARIOS

  • SIN COMENTARIOS

DEJÁ TU COMENTARIO


FESTIVALES ANTERIORES


Festival de Locarno 2026: Crítica de “La ilusión de un verano sin fin”, película de Alessandra Sanguinetti (Cineasti del Presente)
Diego Batlle

Reconocida fotógrafa, la argentina Alessandra Sanguinetti debuta en el largometraje con este notable registro de la vida de dos primas y compinches -primero como niñas, luego de adolescentes y finalmente siendo adultas- que filmó durante 25 años. 

LEER MÁS
Festival de Locarno 2026: Crítica de “Violence du corps de l'autre” (“Nobody’s Violence”), de Denis Côté (Competencia Internacional)
Diego Batlle

El prolífico e inclasificable director canadiense de films como Les états nordiques (2005), Nos vies privées (2007), Curling (2010), Vic + Flo ont vu un ours (2013), Que ta joie demeure (2014), Boris sans Béatrice (2014), Ta peau si lisse (2017), Répertoire des villes disparues (2019), Hygiène sociale (2021), Un été comme ça (2022), Mademoiselle Kenopsia (2023) y Paul (2025) regresó a la muestra suiza con otra de sus provocadoras e incómodas apuestas.

LEER MÁS
Festival de Locarno 2026: Crítica de “Los días libres”, película de Lucila Mariani (Cineasti del Presente)
Diego Batlle

Tras varios premiados cortos como Wekwaind (2018), Resonancias (2019), Luna que se quiebra sobre la tiniebla de mi soledad (2022) y Quisiera no sentir todo este ruido (2025), la argentina Lucila Mariani debuta en el largometaje con un coming of age que sorprende con una vuelta de tuerca fantástica.

LEER MÁS
Festival de Locarno 2026: Crítica de “Princesa Burro”, película de Cristóbal León y Joaquín Cociña (Competencia Internacional)
Diego Batlle

Los prolíficos directores de films como La casa lobo, Los huesos y Los hiperbóreos se vuelcan sobre todo a la ficción, pero sin descuidar del todo la animación, en una fábula que incluye constantes viajes en el tiempo.

LEER MÁS