Festivales
Crítica de “La maravillosa historia de Henry Sugar” (“The Wonderful Story of Henry Sugar”), mediometraje de Wes Anderson (Sección Oficial - Fuera de Competencia) - #Venecia2023
-Tras haber presentado Asteroid City en Cannes, el director de Los excéntricos Tenembaums estrenó en la Mostra este film de 40 minutos con Ralph Fiennes, Benedict Cumberbatch, Dev Patel, Ben Kingsley y Richard Ayoade que desde el 27 de septiembre estará disponible en Netflix.
-Anderson confirmó que luego filmará otros tres cortos sobre cuentos de Roald Dahl (The Swan, Poison y The Ratcatcher) para construir así una antología sobre el venerado autor.
La maravillosa historia de Henry Sugar (The Wonderful Story of Henry Sugar, Estados Unidos/2023). Dirección: Wes Anderson. Elenco: Ralph Fiennes, Benedict Cumberbatch, Dev Patel, Ben Kingsley y Richard Ayoade. Guion: Wes Anderson, basado en el cuento homónimo de Roald Dah. Fotografía: Bob Yeaman. Edición: Barney Pilling. Duración: 40 minutos. En la Sección Oficial - Fuera de Competencia.
Una breve reseña para una breve película.
Defensor como soy de las búsquedas y derivas del director al que conocemos y amamos desde Buscando el crimen / Bottle Rocket (el largometraje de 1996, ya que el corto de 1994 lo vi posteriormente), sus últimas películas me habían resultado algo indigeribles. Y trato de explicar un poco la utilización de este término a todas luces inapropiado. No es que La crónica francesa / strong>The French Dispatch (2021) y Asteroid City (2023) me hayan parecido obras absolutamente fallidas o carentes de muchos puntos de disfrute e interés. Lo que sucedía (de una manera que podría dar razón de algún modo a quienes califican a Wes Anderson como un manierista, más un decorador de interiores que un arquitecto de una construcción cinéfila) es que en ambas el afán de prestar atención a cada ínfimo detalle, la bulímica necesidad de sumar información en cada plano, terminaba –literalmente- agotándome. En ambos casos terminé mi primer acercamiento a esas películas con la misma sensación: necesitaba verlas de nuevo, casi que jugando con el tiempo o frenando cuadro por cuadro, para decodificar tanta información.
En La maravillosa historia de Henry Sugar, el ceñirse a la historia imaginada por Roald Dahl sobre un gurú que aprende a ver sin usar sus ojos y cómo esa habilidad es recreada y utilizada por un apostador y la constricción a una narración breve y restringida (en información y en tiempo) le viene perfecto al actual momento creativo de Wes Anderson. Si se me permite el atrevimiento, el formato corto se lleva mejor con el presente del director de Los excéntricos Tenembaums (2001) y La vida acuática (2004).
La tesis sería la siguiente: si la decisión es la de realizar un nuevo largometraje, los contenidos deberían dialogar (y respetar) esa decisión. Echar mano a elipsis y fuera de campo. La acumulación de tantos elementos en el cuadro puede funcionar en la pintura o la historieta, pero en el discurrir de la narración cinematográfica, si ella posee un metraje de más de 60 minutos, resulta demasiado. Por más bellos y únicos que sean cada uno de los tableaux vivants que cada vez más parece imaginar Wes Anderson, es imposible mantener la atención (y el disfrute o el placer) a ese ritmo durante más de un tiempo determinado.
Les dejo entonces a los tántricos fanáticos sus últimos largometrajes. Menos (tiempo, en este caso) es más. Y La maravillosa historia de Henry Sugar es la mejor de las últimas tres películas creadas por nuestro querido Wes Anderson.
Sumate a la comunidad OtrosCines/Club
Las suscripciones son la mejor manera para que las lectoras y los lectores apoyen directamente a los emprendimientos periodísticos independientes y ayuden a sostener un producto de calidad que mantiene el acceso a todos sus contenidos de forma gratuita. Además, se accede a una amplia oferta de beneficios y contenidos exclusivos.
MÁS INFORMACIÓN
SOBRE BENEFICIOS
Y SUSCRIPCIONES
COMENTARIOS
-
SIN COMENTARIOS
DEJÁ TU COMENTARIO



FESTIVALES ANTERIORES
La directora de La ciénaga, La niña santa, La mujer sin cabeza y Zama se aventura en la no ficción con un potente exponente de cine político y etnográfico que, luego de su estreno mundial en la Mostra, se proyectará en otros prestigiosos festivales como Toronto, San Sebastián, Camden, Londres y Nueva York.
La ópera prima de ficción del español Gabriel Azorín -protagonizada por jóvenes intérpretes portugueses- propone un viaje temporal con un punto de partida fantástico, pero que luego incursiona en zonas más íntimas y realistas.
En su segundo largometraje después de Scales (2019), la directora saudita Shahad Ameen ofrece una tensa y atrapante road movie.
En este megadocumental de cinco horas de duración, el director de Madre e hijo, Padre e hijo, Fausto, El arca rusa y Francofonia recorre buena parte de la segunda mitad del siglo XX con material de archivo de la historia soviética combinada con eventos ocurridos en el resto del mundo.