Críticas
Estreno en cines
Crítica de “Sonríe 2” (“Smile 2”), película de Parker Finn con Naomi Scott
Con casi 220 millones de dólares de recaudación solo en cines, Smile se convirtió hace dos años en una de las sorpresas del cine de terror. La inevitable secuela sorprende menos y apela a más lugares comunes del género.
Sonríe 2 (Smile 2, Estados Unidos/2024). Dirección y guion: Parker Finn. Elenco: Naomi Scott, Sosie Bacon, Kyle Gallner, Lukas Gage, Ray Nicholson, Dylan Gelula, Rosemarie DeWitt y Raúl Castillo. Música: Cristóbal Tapia de Veer. Fotografía: Charlie Sarroff. Duración: 132 minutos. Distribuidora: UIP (Paramount). Apta para mayores de 16 años.
Hace dos años llegó a la cartelera comercial Sonríe, una buena película de terror que se destacaba del malón de producciones de este tipo a fuerza de priorizar la construcción psicológica, narrativa y visual en lugar de los golpes de efecto y los lugares comunes (que los tenía, pero en dosis justas).
Dirigida nuevamente por Parker Finn, Sonríe 2 no logra esquivar los vicios habituales de las secuelas forzadas por el éxito en taquilla: ante la ausencia de nuevas ideas y de sorpresa, se limita a replicar la estructura central de la trama y a impactar con las herramientas más básicas del género.
Todo comienza unos días después del desenlace del film original, con el novio de la protagonista de la primera entrega intentando pasarle a otra persona la maldición que enloquece a quien la porta hasta llevarlo al suicidio (siempre con una maquiavélica sonrisa). Corte a Skye Riley (Naomi Scott), una cantante pop a punto de embarcarse en una gira mundial que empieza a experimentar diversos sucesos aterradores e inexplicables.
Sucesos que mayormente solo ella ve y siente y se vinculan con un hecho traumático del pasado reciente, como si fueran pesadillas durante un estado de vigilia del que no puede salir. El abanico de personajes incluye también a la fiel amiga de Skye, su madre, un asistente y un misterioso hombre que la contacta con la promesa de compartir la verdad sobre el asunto.
Que Sonríe 2 dure más dos horas lleva a pensar que Finn se tomará el tiempo necesario para unir las piezas del rompecabezas. En ese sentido, debe reconocérsele la voluntad de concebir a su segundo largometraje como algo más que un vehículo para desparramar sustos. El problema es que no siempre lo logra, y donde antes había sugerencia y una suerte de “normalidad enrarecida”, aquí hay un camino en el que todo es un tanto más obvio y explícito. Eso incluye más escenas sangrientas y un desenlace que recuerda al de La sustancia, aunque sin su carga metafórica.

Sumate a la comunidad OtrosCines/Club
Las suscripciones son la mejor manera para que las lectoras y los lectores apoyen directamente a los emprendimientos periodísticos independientes y ayuden a sostener un producto de calidad que mantiene el acceso a todos sus contenidos de forma gratuita. Además, se accede a una amplia oferta de beneficios y contenidos exclusivos.
MÁS INFORMACIÓN
SOBRE BENEFICIOS
Y SUSCRIPCIONES
COMENTARIOS
-
SIN COMENTARIOS
DEJÁ TU COMENTARIO

CRÍTICAS ANTERIORES
Desde que se estrenó en el Festival de Málaga 2025, este segundo largometraje de la directora de Vasil (2022) no paró de recibir premios y elogios. Casi un año y medio después, llega finalmente a 11 salas argentinas.
-Presentado este año en los festivales de Sundance y Tribeca, el film de Tamra Davis recuperó un extraordinario material que permaneció inédito durante 30 años.
-Sumamos otras recomendaciones del Festival Escenario, que se realiza hasta el domingo 6 de septiembre.
El director de El rey de los cerdos (2011), Estación Seúl (2016), la muy exitosa Invasión zombie / Train to Busan (2016), Psychokinesis (2018), Estación zombie 2: Península (2020) y JUNG_E (2023) regresa con otro film de terror con zombies que tuvo su estreno mundial en el reciente Festival de Cannes, pero el resultado final no supera la media del cine coreano de género.
El director de Mi mundo privado, Todo por un sueño, En busca del destino, Descubriendo a Forrester, Gerry, Elefante, Paranoid Park, Milk y No te preocupes, no irá lejos reconstruyó un secuestro ocurrido en 1977 para exponer las miserias y abusos del capitalismo más salvaje.
