Críticas
Hermanos de sangre, de Daniel de la Vega
La argentinidad al... cine de género
Comedia negra, terror y suspenso se combinan en esta lograda apuesta del cine argentino.
Hermanos de sangre (Argentina/2012). Dirección: Daniel de la Vega. Con Alejandro Parrilla, Sergio Boris, Jimena Anganuzzi, Carlos Perciavale, Rebeca Cohen y Coqui Sarli. Guión: Nicanor Loreti, Martín Blousson y Germán Val. Fotografía: Mariano Suárez. Sonido: Sebastián González. Edición: Daniel de la Vega. Apta para mayores de 16 años. Distribuidora: Primer Plano. Duración: 83 minutos. Apta para mayores de 16 años. Copias: 13.
La película argentina cómica-policial-gore-ultrapop-tarantinesca cosecha argentina de 2011/12 se llamó Diablo. La de 2012/13, más allá de que aún queden largos seis meses y pico, seguramente será Hermanos de sangre. Los vínculos trascienden la pantalla: la primera, dirigida por Nicanor Loreti, ganó la competencia nacional del Festival de Mar del Plata 2011 y la otra, con guión escrito a seis manos, entre ellas las de Loreti, hizo lo propio en la edición de 2012.
Dirigida por Daniel de la Vega, de amplia experiencia en el cine de terror independiente (en su haber figuran La muerte conoce tu nombre y Jennifer's Shadow, dos films para el mercado hogareño norteamericano, el último protagonizado ni más ni menos que por Faye Dunaway), Hermanos de sangre sigue las desventuras de Matías (Alejandro Parrilla), un joven gordito encastrado en un trabajo burocrático que, para colmo de males, está enamorado secretamente de una compañera. Compañera que, claro, no parece verlo como una candidato viable, ubicándolo en la difusa línea de la amistad intergénero. Hasta que un misterioso ex colega del coro infantil (notable Sergio Boris, también protagonista de Diablo) se cruza en su vida y empieza a actuar como una suerte de ángel guardián, allanándole el camino laboral y emocional. El problema es que lo hace a fuerza de tiros y una pila de muertos.
Menos sórdida y más cómica que Diablo, Hermanos de sangre apuesta al exceso y a la retorsión de la rutina sometiendo a su protagonista ordinario a situaciones extraordinarias. Sí, es cierto que la negrura de Quentin Tarantino y la estilización visual de Guy Ritchie serán referencias ineludibles, pero el gran mérito de De la Vega y compañía es evitar la copia para, en cambio, constituir un mundo habitado por criaturas eminente argentas. Ver sino la notable tía cascarrabias interpretada por… Carlos Perciavale. O también el notable comic relief que es el fotógrafo de la agencia donde trabaja Matías.
Narrativamente sólida y pareja en todo su metraje, portadora de varios de los grandes picos de comicidad del cine argentino en el último año y medio (hay que retroceder hasta De caravana para encontrar otra comedia tan redonda), Hermanos de sangre es una de las mejores apuestas del cine argentino a los géneros narrativos tradicionales.
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Otra comedia romántica de la N roja. Otra transposición de un best seller “de concepto”. Un film inocuo, sí, pero también insípido.
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-Además, dialogamos con la realizadora, que viene de recorrer durante un año el circuito de festivales tras el estreno mundial en Sundance 2025 y los premios conseguidos en el BAFICI y en Sitges.
Tras haber dirigido juntos films como Go Get Some Rosemary / Daddy Longlegs (2009), Lenny Cooke (2013), Heaven Knows What (2014), Good Time: Viviendo al límite (2017) y Diamantes en bruto (2019), los hermanos Benny y Josh Safdie decidieron trabajar por separado: Benny estrenó en septiembre último La Máquina: The Smashing Machine, sobre el universo de la lucha libre de finales de los años '90; y Josh lanzó apenas un mes después este largometraje ambientado en el mundo del ping pong en la década de 1950.

<p>Tiene todo lo caòtico, ominoso y humor lunàtico que necesitan estos menesteres. Era una delicia sentir reir a carcajadas al escaso pùblico septuagenario en la funciòn de las 14 en el Monumental Incaa lavalle de esta tarde. Nunca hubiera imaginado a Jimena Anganuzzi -apreciada actriz que disfrutè varias veces en el teatro off- embarcada en este genero. A Sergio Boris -gran actor- con quien me cruzo regularnente en la vereda de mi domicilio, cuando lo vea venir cruzare la calle, por las dudas..</p> <p>En fin, la pasè muy bien y es muy recomendable.</p>
<p>Fui el día del estreno. Me pareció MUY DIVERTIDA y por momentos me hizo acordar a los filmes de Alex de la Iglesia y los diálogos de Tarantino.</p> <p>Si la hubieran filmado en EEUU acá sería un boom de género, pero como la hicieron aca, claro, no le dan mucha bola. Pero vale realmente la pena... y aclaro que no soy uno de esos fans del cine de género, pero esta me gustó y mucho.</p>
<p>Si el antecedente sobre comedia es De Caravana... nunca entendí qué fenómeno hubo detrás de esa película tan mala y tan inflada</p>