Festivales
Cannes 79
Festival de Cannes 2026: Crítica de “La bola negra”, película de Javier Calvo y Javier Ambrossi (Los Javis) en Competencia Oficial
-Recibida con algarabía por la inmensa mayoría de la crítica, la nueva película de Los Javis es el paradigma perfecto de ese cine ambicioso, recargado y pomposo que tanto se celebra en el festival.
-En el episodio 4 del podcast Festivales: Desde Cannes 2026 también se discute el film (del minuto 18 al 32).
-Actualización: el largometraje fue adquirido por Netflix para los Estados Unidos en 5 millones de dólares y el estreno en cines de España está previsto para el 2 de octubre.
-Actualización II: Ganadora del premio a Mejor Dirección (compartido con Pawel Pawlikowski por Fatherland)
La bola negra / The Black Ball (España-Francia/2026). Dirección: Javier Calvo y Javier Ambrossi (Los Javis). Elenco: Guitarricadelafuente, Miguel Bernardeau, Carlos González, Milo Quifes, Lola Dueñas, Penélope Cruz, Glenn Close, Antonio de la Torre y Albert Pla. Guion: Javier Calvo, Javier Ambrossi y Alberto Conejero. Fotografía: Gris Jordana. Edición: Alberto Gutiérrez. Música: Raül Refree. Duración: 159 minutos. Estreno mundial en la Competencia Oficial.
Todo en La bola negra es épico, grandilocuente, desmesurado y presuntuoso, imperan los caprichos y los excesos, es el imperio del impacto permanente, del plano virtuoso, de la cita marketinera y el guiño cómplice, del musical ampuloso, de la reivindicación queer (“El corazón de un maricón es un océano lleno de secretos”, es una de las tantas líneas de diálogo insertadas como para generar el aplauso de la platea y ser incluidas en un poster).
La de los Javis es una propuesta con mucho gancho temático (Guerra Civil Española, la figura de Federico García Lorca y una obra que se consideraba perdida) y visual (claramente estaban dispuestos a demostrar a pura exaltación de su virtuosismo que podían jugar en la élite del cine de autor, y lo lograron). Se autocelebran como herederos directos del universo almodovariano y, de hecho, los hermanos Pedro y Agustín Almodóvar son productores del film y hay en La bola negra una cita directa y explícita al maestro.
La película es larga incluso para los parámetros de Cannes (159 minutos) y pendula entre tres líneas temporales: 1932 en Granada, 1937 en Santander (el film inicia con una masacre en un pueblo cerncano por un bombardeo lanzado desde los aviones de Benito Mussolini cuando la población civil creía que venían a liberarlos, y luego tendrá torturas y fusilamientos) y 2017 en Madrid y Atenas. Los protagonistas de cada historia, Carlos (Milo Quifes), Sebastián ((el popular músico Guitarricadelafuente, en su debut cinematográfico) y Alberto (Carlos González), respectivamente, son como marionetas, meras herramientas y artilugios para que los Javis expongan su arsenal de ideas y moralejas respecto de la violencia de la guerra, el amor pasional incluso en circunstancias extremas, la búsqueda de la memoria, el traspaso de generación en generación y el valor del arte como forma de resistencia.
Soy un admirador de varias de las propuestas de Los Javis como Veneno y La Mesías, pero lo que en esas series funcionaba en una estructura episódica, aquí luce por momentos caótica, desarticulada y caprichosa. Los directores suman capas, dejan elementos de guion sin justificar ni resolver e introducen y quitan personajes porque... porque son los Javis. Así, Penélope Cruz tendrá no uno sino dos largos números musicales, Glenn Close aparecerá brevemente como una experta en el universo literario y gay de García Lorca (a quien también veremos en una recreación filmada en blanco y negro que quita más de lo que agrega), mientras que la gran Lola Dueñas ofrece una de las peores actuaciones de su brillante carrera como la madre de Alberto.
La bola negra es pirotécnica, bulímica, reiterativa, descomunal, con imágenes que analizadas como una pintura pueden ser subyugantes, pero que en el conjunto resultan empalagosas e incluso por momentos bastante vulgares. La omnipresente música de Raül Refree apuesta siempre a lo épico, la película nunca frena, jamás se toma un descanso y, así, es imposible consustanciarse y empatizar con los personajes, meros arquetipos concebidos para concretar acciones definitivas como un disparo en el pecho que es todo un acto de amor.
Siento que frente a películas como La bola negra, inmediatamente celebradas como una obra maestra, uno queda no solo en minoría sino que es visto como alguien insensible. Pero, sin caer en un esnobismo calculado, uno no debe dejarse llevar por el consenso y debe mantenerse fiel a su mirada sobre el cine. Entiendo que ante el show off de Los Javis, en su regodeo, narcisismo, magnetismo e irrupciones de creatividad y talento (que lo tienen), hay una mayoría de la crítica y del público que se siente atraída por la propuesta. Queda por ver si el jurado también comparte ese entusiasmo para mi gusto desmedido. En pocas horas más se sabrá.
TAGS
CRITICAS CRÍTICAS CRITICA CINE ESPAÑOL FESTIVAL DE CANNES VIDEOCRITICAS DIEGO BATLLE PENELOPE CRUZ FESTIVAL DE CANNES 2026 CANNES 79 JAVIER CALVO Y JAVIER AMBROSSI LOS JAVIS LA BOLA NEGRA CANNES 2026 CANNESCOMENTARIOS
-
SIN COMENTARIOS
DEJÁ TU COMENTARIO

FESTIVALES ANTERIORES
Algunas consideraciones sobre la programación de la principal sección paralela de Cannes, que este año recuperó el nivel de sus mejores ediciones.
-En esta última entrega del podcast analizamos las películas premiadas, las que más nos gustaron y las más controvertidas de esta edición número 79.
-Con el auspicio de MUBI.
La "secuela" de la ópera prima que el director argentino estrenó 25 años después del film original encabezó casi todas las tablas de puntajes y fue incluida también en los Top 20 de medios más ligados a la industria, que no suelen ser tan afines al slow cinema del realizador argentino.
La extraordinaria ópera prima de la francesa Marine Atlan, que narra las peripecias de un grupo de adolescentes durante un viaje de estudio a Nápoles, obtuvo el máximo galardón de la sección paralela dedicada a primeros y segundos largometrajes.
