Festivales
Venezia 82
Festival de Venecia 2025: crítica de “Anoche conquisté Tebas”, de Gabriel Azorín (Giornate degli Autori)
La ópera prima de ficción del español Gabriel Azorín -protagonizada por jóvenes intérpretes portugueses- propone un viaje temporal con un punto de partida fantástico, pero que luego incursiona en zonas más íntimas y realistas.
Anoche conquisté Tebas / Last Night I Conquered the City of Thebes (España, Portugal/2025). Dirección: Gabriel Azorín. Elenco: Santiago Mateus, António Gouveia, Oussama Asfaraah y Pavle Čemerikić. Guion: Gabriel Azorín y Celso Giménez. Fotografía: Giuseppe Truppi. Edición: Ariadna Ribas. Sonido: Sérgio Silva. Duración: 112 minutos. En la sección paralela Giornate degli Autori.
Anoche conquisté Tebas es una experiencia que es mejor vivirla que contarla, es una propuesta de (very) slow cinema que puede extasiar a sus cultores e irritar a sus detractores. No hay término medio posible. Tampoco es fácil escribir la “sinopsis” porque uno queda al borde del ridículo. Hay que ver para creer. Y luego aceptar el (in)verosímil.
Lo cierto es que unos soldados portugueses que vienen del frente de batalla cruzan la frontera para visitar las ruinas de un antiguo fuerte romano y terminarán en unas aguas termales. El reposo de los guerreros. El viaje es temporal, atraviesa siglos, pero también horas (del día hacia la noche), es externo (una caminata por pantanos, bosques, montes y campos, en parte tomada con un extraordinario plano cenital desde un drone) y también interno (la historia se concentrará en las confesiones íntimas sobre todo de los dos personajes principales).
Con un sublime trabajo de fotografía de Giuseppe Truppi que remite por momentos a ciertas búsquedas del mexicano Carlos Reygadas, y un tono inicial que recuerda a los primeros trabajos de Albert Serra, a ciertas búsquedas de Abbas Kiarostami y al gallego Lois Patiño (aunque el director citó como principales influencias a los films de Margarida Cordeiro y António Reis), Anoche conquisté Tebas parece estar iluminada solo con la luz de la luna y de las estrellas, mientras los dos amigos, António (Santiago Mateus) y Jota (António Gouveia), en un juego con mucho de homoerótico, comparten largos ratos dentro de esas termas en los que hablarán de su relación, de la añoranza, de la soledad, de los caminos que los van separando, de lo que fue, lo que es y lo que podría ser (o no).
Sensible y experimental, lírica y radical, Anoche conquisté Tebas -quedó dicho- no es para todos los paladares cinéfilos. Exige paciencia y compromiso, su ritmo moroso puede incomodar a las almas impacientes que proliferan entre los espectadores contemporáneos, pero Azorín lo sabe y lleva su propuesta visual, narrativa y sensorial hasta los extremos, sabiendo que habrá quienes quieran, puedan y sepan sumergirse en las aguas cálidas y acogedoras de su película.
TAGS
CRITICAS CRÍTICAS CRITICA CINE ESPAÑOL MOSTRA DE VENECIA VENEZIA 2025 VENECIA 2025 VENEZIA 82 MOSTRA DE VENECIA 2025 GIORNATE DEGLI AUTORI Anoche conquisté Tebas GABRIEL AZORINCOMENTARIOS
-
SIN COMENTARIOS
DEJÁ TU COMENTARIO

FESTIVALES ANTERIORES
-Cuba y la noche ganó la competencia Horizonte y Nuestro cuerpo es una estrella que se expande triunfó en la sección Territórios de la vigésima edición de la muestra mineira, que finalizó el domingo 27 de septiembre.
-Sumamos un Top 5 de films vistos durante el festival.
Tras un largo recorrido por festivales (FIDBA, IDFA, FIDOCS, FICViña, É Tudo Verdade) y antes de su inminente presentación en Asterisco, se exhibió en la muestra mineira el nuevo largometraje de la directora de Yasirée Trance.
La ilusión de un verano sin fin, de la argentina Alessandra Sanguinetti, ganó la competencia Horizontes Latinos y recibió el Premio DAMA de la Juventud, mientras que A veces me entra tristeza, otras veces rebelión, de María Aparicio, obtuvo la Mención Especial de la sección Zabaltegi Tabakalera.
Estrenado en julio pasado en el FIDMarseille, donde ganó el premio a mejor ópera prima, y exhibido hace pocos días en el Festival de Brasilia, donde también recibió un par de distinciones, el notable debut en la dirección de Denise Vieira tiene múltiples elementos que lo vinculan con el cine de Adirley Qeuiros, quien aquí participó como productor ejecutivo.
