Críticas
Cloverfield: monstruo, de Matt Reeves
Signo de los tiempos
Con sus hallazgos y sus concesiones, esta producción del hoy muy de moda J. J. Abrams es un logrado exponente del cine catástrofe y una propuesta audiovisual que sintoniza como pocas con el estado de las cosas en la sociedad contemporánea.
Todo eso -con sus pro y sus contras, con sus innovaciones y sus lugares comunes, con sus hallazgos narrativos y su cinismo derivado de un tono demasiado canchero, con su incuestionable sintonía con estos tiempos y su cálculo- es Cloverfield, la criatura artística y comercial del nuevo rey Midas de Hollywood J. J. Abrams (creador de las series Alias y Lost) y su equipo de discípulos que incluye al guionista Drew Goddard y al director Matt Reeves.
La idea tiene su ingenio (criaturas gigantes y pequeñas atacan y siembran el pánico en Manhattan, mientras la historia está contada exclusivamente a partir de imágenes encontradas en el lugar de los hechos que fueron tomadas por la cámara digital de un amateur que sigue a su grupo de amigos), pero no todo resulta bien: los bellos actores son de caucho y parecen haber surgido de un casting hecho por un Pancho Dotto neoyorquino, la historia de amor es menos que mediocre y algunas escenas (como la cabeza de la Estatua de la Libertad que cae y queda acostada en plena calle) son pura pirotecnia adolescente.
Puede que el análisis frío de Cloverfield deje cierta sensación de demagogia y de búsqueda frenética del impacto por el impacto mismo, pero -también es cierto- hay en la concepción y en la concreción del film mucha maestría narrativa, unas cuantas buenas ideas y una innegable sabiduría para sostener vía plano-secuencia o a través del montaje la tensión hasta hacer de estos apenas 75 minutos netos una experiencia conmocionante y visceral, que se sigue con los puños apretados, una risa nerviosa y el cuerpo buscando refugio en la butaca. Podrá, por lo tanto, cuestionársele varios aspectos éticos a este producto del chico maravilla J. J. Abrams, pero, frente al resultado final, no hay con qué darle: Cloverfield es una película decididamente actual pensada para la generación Internet y, además, una contundente incursión en ese cine catástrofe al que muchos minimizan y hasta desprecian, pero al que muy pocos se terminan resistiendo.
COMENTARIOS
DEJÁ TU COMENTARIO

CRÍTICAS ANTERIORES
Guía de recomendaciones para la cuarta edición, que se realizará del 30 de septiembre al 7 de octubre con entrada libre y gratuita en Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU-UBA), Cine Cosmos, Cine Arte Cacodelphia, Facultad de Filosofía y Letras de la UBA y Sala Leopoldo Lugones.
El 9 de octubre llega a la plataforma de streaming española esta transposición de la novela autobiográfica de Constance Debré, estrenada en la competencia oficial Un Certain Regard del Festival de Cannes 2025, premiada ese mismo año en Gijón y con dos nominaciones a los galardones de la Academia del Cine Europeo: una para la gran Vicky Krieps (El hilo invisible, La emperatriz rebelde, Más que nunca, Hasta el fin del mundo, La isla de Bergman) y otra para el Premio del Público.
La opera prima de Sallato -estrenada en la competencia Perspectives de la Berlinale 2026 y premiada en festivales como BAFICI, Málaga y Guadalajara- reconstruye sin demagogia ni complacencia, con intensidad e inteligencia, la historia del capitán de la Fuerza Aérea chilena Jorge Silva justo antes, durante y poco después del golpe militar de 1973.
-Decepcionante incursión de La Roca en el universo de los superhéroes de DC.
-Este film se ubicó como el más visto en Netflix en Septiembre de 2026, a casi cuatro años de su estreno original en salas.

He visto la película y creanme, es algo diferente. El tipo de filmación (una cámara en constante movimiento y en las tomas unos efectos especiales muy buenos), el sonido (constante, abrumador por momentos, las pisadas de la criatura duarante toda la película, increíble). Lo flojo: un poco los personajes y algunas situaciones. Por momentos es asfixiante y abrumadora, con sensciones de encierro. Pero tambien es una montaña rusa, no para un segundo. Godzilla es una terrible porqueria al lado de esto. Y para los criticos...chicos: esto no es cine arte, no jodan, es una peli bien pochoclera, es entretenida y logra su cometido. Les va a encantar o la van a odiar. Sin terminos medios.
(Aviso de spoiler: en el siguiente comentario hay datos revelados sobre la trama)<br /> <br /> <br /> La película me pareció impresionante. Obviamente influida por las imágenes captadas por aficionados el día que atacaron las Torres Gemelas, y empapada en ese clima, no deja de ser un producto sólido y con peso propio. Aunque el mayor hallazgo del film es a mi criterio el uso narrativo de ciertos recursos de las home movies en video digital. Dos ejemplos: el "foco en falso" que queda sobre el rostro del pibe que filma después de ser atacado por el monstruo, o el material que había originalmente en el tape regrabado y que se ve por segundos cuando el cámara pone stop en la grabación.<br /> En IMDB cuentan un dato que a mí se me pasó, pero es un signo clásico de Abrams: en el último plano de la película, en la "vuelta al mundo" del parque de diversiones de Coney Island, a lo lejos se ve un bólido caer en el océano, supuestamente el bicho en cuestión cayendo al planeta.<br /> La campaña de promoción de esta película es un capítulo aparte y merecería un artículo entero: los personajes de la película tienen falsos sitios propios en MySpace linkeados a otros falsos sitios de los demás personajes, la bebida (falsa) -Slusho- que se publicita en la remera de un personaje tiene su propia página, etc.<br /> Es, como dice Diego, pensada para la generación Internet, pero no deja de ser maravilloso el minucioso trabajo por hacer verosímil una ficción.