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Críticas de las nuevas películas de Claire Denis y Philippe Garrel (Quincena de Realizadores) - #Cannes70
La Quinzaine no pudo arrancar mejor con dos notables films franceses de la directora de Bella tarea con una descomunal actuación de Juliette Binoche y del mítico autor de Los amantes regulares.
-Un beau soleil intérieur, de Claire Denis ★★★★½
A la directora de Bella tarea, 35 rhums y L'intrus le encargaron adaptar Fragmentos de un discurso amoroso, mítico ensayo escrito por Roland Barthes en 1977, y el resultado es no solo una de las películas más logradas y accesibles de su carrera sino también una actuación sublime de Juliette Binoche en el papel de una artista plástica divorciada y con una hija de 10 años que ingresa en una fase crítica de su vida con un sinfín de relaciones afectivas (con un banquero casado, con un actor bastante más joven que ella y un largo etcétera) que no la conforman y le generan un estado de angustia casi permanente.
Esplendorosa y vulnerable a la vez, Binoche genera ternura y dolor. Denis se maneja con soltura y elegancia tanto en el drama como en la comedia intelectual y absurda a-la-Woody Allen. Si algo le faltaba a este film -además de la exquisita fotografía de su habitual colaboradora Agnès Godard- es rodear a la protagonista de un elenco de grandes figuras como Xavier Beauvois, Josiane Balasko, Bruno Podalydès, Valeria Bruni-Tedeschi, Alex Descas y un Gérard Depardieu que tiene un aporte extraordinario sobre el final.
-L’Amant d'un jour, de Philippe Garrel ★★★★✩
En fílmico, en blanco y negro, y con su acostumbrada austeridad, el realizador de Los amantes regulares narra la historia de un profesor universitario de filosofía (Eric Caravaca) que inicia una relación amorosa y empieza a convivir con una de sus estudiantes (Louise Chevillotte). Las cosas se complican cuando su angustiada hija de 23 años (la misma edad que su novia), interpretada por Esther Garrel (hija del director), se instala en su departamento tras ser abandonada por su pareja.
El creador de La jalousie se acerca a las distintas relaciones que se van estableciendo entre estos tres personajes (y con otros que van apareciendo) con una ligereza seductora para una tragicomedia llena de enredos sobre la infidelidad, los celos, las diferencias generacionales y las manipulaciones cruzadas. Garrel -autor fundamental del cine francés de las últimas cinco décadas- filma con continuidad y desenfado sobre los mismos temas de siempre y con conflictos y personajes similares, en la línea de su colega coreano Hong Sang-soo. El placer del (re)encuentro.
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FESTIVALES ANTERIORES
Exactamente un cuarto de siglo después, el director de Los muertos, Liverpool, Jauja y Eureka se reencuentra con el protagonista de su ópera prima, La libertad (2001), también estrenada en Cannes, para una secuela con más ficción y al mismo tiempo una mirada más política.
El prolífico director de películas como 8 citas (2008), Estocolmo (2013), Que Dios nos perdone (2016), El reino (2018), Madre (2019), As bestas (2022) y series como Impares (2008), La pecera de Eva (2010-2011), Frágiles (2012-2013), Antidisturbios (2020) y Los años nuevos (2024) se presentó por primera vez en la sección principal de Cannes con un drama que aborda una traumática relación padre-hija y está ambientado en el mundo del cine.
Tras su multipremiada ópera prima Tengo sueños eléctricos (2022), esta directora costarricense continúa indagando en la intimidad de las relaciones familiares con el énfasis en las femeninas.
El director de Happy Hour (2015), Asako I & II (2018), Drive My Car (2021), La rueda de la fortuna y la fantasía (2021) y El mal no existe (2023) estrenó entre Francia y Japón una historia sobre la amistad, el compromiso con la salud, el cuidado a los ancianos, el poder del arte y la forma de (intentar) lidiar con la muerte.
