Críticas
La mujer sin cabeza, de Lucrecia Martel
Una directora con cabeza
El estreno de este tercer largometraje de Martel es un acontecimiento en medio del progresivo empobrecimiento local. Cada plano de este nuevo trabajo de la creadora de La ciénaga y La niña santa es una obra de arte en sí mismo, una demostración de las inagotables posibilidades expresivas del cine. La construcción de sentido en cada imagen, la creación de climas visuales llenos de texturas y matices, la minuciosa marcación actoral y el impresionante trabajo con infinitas capas de sonido demuestran la gran sensibilidad, la capacidad de observación y la enorme dimensión artística de una realizadora que roza lo sublime.
La mujer sin cabeza (Argentina, España, Francia, Italia/2008). Guión y dirección: Lucrecia Martel. Con María Onetto, Claudia Cantero, Inés Efrón, Daniel Genoud, César Bordon, María Vaner y Guillermo Arengo. Fotografía: Bárbara Álvarez. Edición: Miguel Schverdfinger. Dirección de arte: Maria Eugenia Sueiro. Sonido: Guido Berenblum. Distribuidora: Distribution Company. Duración: 87 minutos. Salas: 17.
Aquí se puede ver el trailer de OtrosCines/TV. El cine de Lucrecia Martel es de esos que dividen aguas entre críticos, entre el público (que suele salir extasiado o furioso de la sala) y, como ya ha ocurrido, entre los lectores de OtrosCines.com. Espero, por lo tanto, que este texto sirva como disparador para un debate inteligente, apasionado, sin chicanas ni prejuicios, sobre la reducida pero muy rica filmografía de la directora salteña y sobre su lugar en el actual contexto del cine argentino.
Tal como ya había ocurrido en Berlín 2001 con La ciénaga y en Cannes 2004 con La niña santa (estuve en ambos festivales para comprobarlo), La mujer sin cabeza tuvo en la reciente edición de Cannes una respuesta muy dividida. Si bien la reacción estuvo muy lejos del "escándalo" o de los "abucheos masivos" que indicaron con bastante exageración y mucha malicia un par de agencias de noticias y que aquí reprodujeron de inmediato y sin ningún chequeo con sus enviados las ediciones electrónicas de Clarín, La Nación, Crítica de la Argentina y varios otros medios, también es cierto que a muchos críticos no les gustó ni medio. Hasta el prestigioso y progre diario francés Libération -que ofrece una de las mejores y más amplias coberturas de Cannes- apenas publicó cuatro o cinco líneas admitiendo que no la habían "entendido".
Se generó, así, un efecto bola de nieve totalmente injustificado (fueron tres o cuatro periodistas italianos con mala leche los únicos que silbaron al final de la proyección de prensa) que provocó incluso que los temerosos productores y distribuidores del film decidieran postergar por tres meses el estreno. Un absurdo total, porque la gente no se olvida de algo así en tan poco tiempo y, de hecho, yo mismo estoy haciendo ahora una crónica de los hechos. Y, en su accionar público, admitieron que desconfían de las posibilidades comerciales de su propia película.
Al poco tiempo, de todas formas, le llegó a la por todos lados maltratada Martel la reivindicación justa por parte de los críticos que más (me) importan (leer aquí) y, hace unos días, su tercer largometraje fue confirmado para integrar la programación del Festival de Nueva York, probablemente el más prestigioso del mundo ya que está curado por un dream-team de programadores y no apuesta a la cantidad sino a la calidad.
Los films previos de Martel -pese a que también soportaron ataques decididamente tan demoledores como injustificados (no sé por qué determinada gente que ya sabe cómo son sus trabajos se empeña en denostarla)- se defendieron bastante bien en lo comercial: La ciénaga vendió casi 120.000 entradas y La niña santa, 105.000. Los tiempos han cambiado (para mal) y el nicho de mercado "cinéfilo" para las películas más exigentes, ambiciosas y vanguardistas, como es el caso de La mujer sin cabeza, se ha reducido enormemente. Este demorado estreno, por lo tanto, será un buen caso testigo para ver cuán grande es ese deterioro.
El cine sutil, climático, virtuoso, profundo y decididamente anticonvencional de Lucrecia Martel no está pensado para la mirada superficial ni concebido con la habitual demagogia de muchas películas que buscan conseguir, como sea, la adhesión inmediata, la emoción directa y el aplauso fácil.
Luego de sus dos trabajos anteriores, Martel podría haber optado por apaciguar sus ansias de experimentación con la imagen, el sonido, los tempos narrativos y, sin embargo, lejos de intentar congraciarse con el "gran" público, redobló la apuesta con una película aún más arriesgada, que obliga a una participación amplia y activa (tanto en lo intelectual como en lo sensorial) por parte de un espectador que, lamentablemente, se ha acostumbrado a un cine predigerido. Y, luego de los excelentes resultados logrados, hasta probó trabajar con nueva directora de fotografía, nueva directora de arte y nuevo montajista.
Estoy seguro de que en pocas horas más, cuando la película ya haya recibido el veredicto de los críticos más necios, desganados y/o conservadores de nuestro medio y comience a ser vista por el público, lloverán los cuestionamientos indignados respecto de la falta de una narración más clásica que resuelva de forma satisfactoria cada uno de los enigmas que se plantean o sobre su artificioso regodeo esteticista. Allá ellos.
Este thriller psicológico sobre Verónica (excelente trabajo introspectivo, lleno de matices y de contradicciones íntimas de María Onetto), una odontóloga que cree haber atropellado a alguien con su auto y que tras el choque, queda en estado de shock, confusa, frágil, disociada de la realidad, casi ausente pese a que continúa con su vida cotidiana y sus relaciones afectivas, es una película llena de hallazgos, de momentos que -me animo a escribirlo- bordean lo sublime, lo genial.
Cada plano de La mujer sin cabeza es una obra de arte en sí mismo, una demostración de las inagotables posibilidades expresivas del cine. La construcción de sentido en cada una de sus imágenes, la creación de climas visuales llenos de matices y elaborados con múltiples texturas, la minuciosa marcación actoral, el impresionante trabajo con infinitas capas de sonido (incluso de ruidos) que se complementan, se potencian o se distorsionan entre sí resultan una clase maestra gentilleza de una artista con una sensibilidad, una capacidad de observación, un grado de perfeccionismo y una dimensión artística únicas en el cine de hoy (y no sólo en el argentino). Una directora con mucha cabeza.
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Me olvidé. Para aquellos que estan extasiados con la novedad de los encuadres y los personajes, por favor vean algunas de las pelis francesas de los ´60 del movimiento de la "Nouvelle vague" y van a ver que no hay nada nuevo bajo el sol. No solo no es cine de vanguardia, es una copia mala de algo que ya se hizo.
Nelson, basicamente de acuerdo con vos. LA CIÉNAGA, la vi en cine, me gustó, pero es como que me quedé con ganas de ver que se podía hacer con todo ese marco que presentó Martel. Cuando salió LA NIÑA SANTA, esperé para verla en video. Ya no le tenía tanta confianza. Me pareció horrible. Deirectamente mala. LA MUJER SIN CABEZA la vi recién hace unas semanas, y no me gustó. No es mala, es pobre. No entiendo los que dicen que en cine de Martel es complicado, por el contrario yo creo que es demasiado simple. No tiene nada. Creo que Martle necesita un buen guionista. Es muy buena para armar situaciones y personajes, pero luego no sabe que hacer con ellos...y... NO HACE NADA. Por supuesto muy muy molesto con los que le gusta Martel y piensan que los que no nos gusta somo poco menos que infradotados incapaces de sentir o de percibir el arte. Muy enojado y sobre todo con los críticos que la ponen tan arriba que luego la gente común sale como mínimo desepcionada y finalmente lo único que se logra es espantar gente del cine argentino.
hipotesis:<br /> <br /> la protagonista no atropella a nadie. lo que siente es una proyección de su culpa: haber engañado al marido. de hecho la pelicula termina con una escena en la que la amiga engañada le dice: qué audaz que sos.
Después de la mayestática crtica realizada por Diego Battle fui a ver LA MUJER..., pensando que iría a encontrarme con algo trascendental como CITIZEN de Welles o alguno de los viejos "grossos", Bergman, Viscobti etc.etc. no me refiero a una coincidencia estilísttica sino a la esencia del gran cine,Después que salí, me asumí como débil mental. Por lo tanto luego de una semana la volvía a ver y me tranquilicé. No soy mongui me dije. y me explico: otra vez la misma fórmula de todas sus películas; veamos. Una mujer aburrida de clase media alta, rodeada por un kineseo de mujeres que pululan alrededor sin saber que pito toca (si es que tocan algún pito !!!), multitu de "dhinitas" que rodean servilmente a esas mujeres, hombres desdibujados, (perfectos varones domados), el toque lésbico infaltable, la superposicion de dialogos confusos, trama indescifrabe, quién dijo que lo confuso es arte? No necesariamente, los toques de "crírica social", changuitos, pidiendo trabajo, comida o ropa. En lo formal: planos cuidadosamente asimétricos, desprolijo, que marcan en el necesariom toque rebelde, montaje saltimbanqui, música (que música, ojo pretendía la 40 de Mozart por Karajan, tampoco Piazzola, En cuanto a la "genial" interpretación de María Onetto reflexiono: un personaje aburrido, debe necesariamente, en una interpretación aburrida? Ademças su cara tiene las huellas de haber sufrido las incursiones de la ingeniería de cirujanos plásticos que la convierten en una especie de ET más que maduro.<br /> A mitad de la proyección pedí a gritos un salvavidas: me estababa ahogando en medio de tanta mujerona machorra.<br /> Ya sé; Machista, mata-ibtelectuales luego fascista. Me la banco, pero no como vidrio. Sorry. Me gustaría charlarla con vos Diego, tal vez me convenzas...no, no creo...
Me paso algo extraño con la pelicula de Martel<br /> Senti que nunca arranco<br /> Senti que el hecho que sustenda todo el andamiaje argumental es pobre para su tiempo de duracion<br /> Senti la falta de subtramas<br /> Con lo cual y lamentablemente me parecio una pelicula falliday afixciante en su planteo argumental<br /> La obsecion en la que esta sumergida la protagonista me parece no estar lo suficientemente desarrollada, faltaron reacciones, todo parece estar demasiado medido y calculado y eso le falto frezcura y naturalidad a la actuacion.<br /> Lamento que un producto tan bien filmado, musicalizado y posproducido no logro extaciarme como si lo hicieron las anteriores propuesta de Martel<br /> Festejo si la critica social subyugante a la burquesia del interior, las actuaciones secundarias y la pintoresca manera de retractar la salta natal de la directora.<br /> Para mi otra vez sera mejor.
Ayer fui a ver La Mujer Sin Cabeza. Quiero empezar por decir que lo que más rescaté fue en primera instancia su puesta en escena, en especial en momentos de suma importancia dramática. Creo que estuvieron fantásticas las actuaciones y relaciones entre los personajes (con un registro muy naturalista). <br /> El trabajo dramático interno del personaje principal es digno de elogios.<br /> Ahora en la cuestión narrativa, si bien no cae en el uso de causa-efecto (es un acierto que redobla cuestiones estructurales de forma tensionante) lo sentí como un conjunto de escenas que no pueden pensarse de forma aislada o en conjunto salvo por unidades dramáticas verdaderamente puntuales (ej., escena en el canal con los Bomberos). Muchos hablan de una busqueda narrativa experimental, para un film de 90 y pico de minutos me resultó de doble duración, y si el naturalismo predominó por sobre el relato, el sonido no fue explotado salvo para ampliar espacios offs cercanos o por cuestiones diegéticas normales.<br /> Por último, dudo sobre si el cadaver debería haber sido mostrado (si como un bulto lejano), salvo que su intención haya sido eliminar la pregunta en el espectador con respecto a que habia atropellado para contrastarla luego con lo que ella siente. Pero ¿por que entonces volver al lugar del accidente y reafirmar que fue un animal? <br /> Claro que lo verdaderamente importante son las consecuencias y la culpa, es perfectamente entendible, sin embargo, ahí esta latente la cuestión socio-política justamente en la pregunta. Si fue una persona, ¿saldría todo a la luz o no? ¿O acaso es cuestión de llevar el auto a arreglar para olvidarnos del pasado?<br /> En resumen, sacando cuestiones narrativas que creo jugaron en contra para un relato de estas características, es un Film muy interesante, mas que digno de análisis y de verlo en cine. <br /> <br /> <br />
Quiero contestarle a dos posturas muy distintas:<br /> <br /> 1-Fabio: decís que si tenés ganas de experimentar "sensaciones" (lo que se dice que busca el cine de Martel) te vas a escuchar música. Me parece que no te estás dando cuenta de que tanto el cine como la música son expresiones artísticas y ambas tienen la posibilidad (y el derecho) de transmitir esas "sensaciones". Ni el cine está obligado a hacer lo que convencionalmente se llama narrar ni tampoco lo está la literatura (existe algo que se llama poesía, ¿no?). Vos quizá tengas más afinidad para encontrar eso en la música que en el cine o en la pintura. Si el cine de Martel te gusta o no es algo que no te discuto, pero me parece que tanto vos como Ingrid (que al parecer detesta la posibilidad de que alguien experimente si eso le "quita el lugar a otro") están encarando las cosas por el lado equivocado<br /> <br /> 2- Oscar Cuervo: "Ninguno de estos directores apunta a públicos masivos; no es que apunten a que no los vea nadie, sino que no renuncian a la complejidad para sumar a más espectadores" decís a razón de Lucrecia Martel. Lo que te retruco es que te encierres en esa categoría pelotuda de los "bovoespectadores" que propusieron en el amante y que como ellos uses ese mote para descalificar (o tratar con condescendencia, que es peor) a los que no están "preparados" como vos para entender las sutilezas experimentales de un tipo de cine no predigerido. ¿Pensás que es mucho mejor la actitud intelectualucha de contemplar y decodificar cada elemento de la película para luego ponerse contente y regodearse en cuánto sabe uno por sobre el "vulgo"? Tu reacción contra "Batman" es tan poco lúcida como la de Ingrid contra Martel. Las críticas sociales y políticas pueden hacerse de muchas formas (mirá si no "Borat" o "Los Simpsosn" que mezclan la mayor acidez con comedia simplona). Ni Nolan le da mucha trascendencia a ese lado -que está evidentemente presente- ni Martel hace su película como una denuncia. Ambos tratamientos son colaterales, vienen a colación de otra cosa y responden a objetivos distintos. No creo que sea más "simple" el espectador que ve un tanque y lo disfruta mucho como tampoco lo pienso del que se regodea en su "superioridad" intelectual.<br /> <br /> El cine de Martel me encanta, me hace sentir todas las riquezas de lo cinematográfico operando para construir un sentido (si no varios). Pero así como adoro lo experimental no defenestro lo que toma vías más convencionales, si como en muchos casos se encaran con solidez, deseo artístico y talento a veces superiores a los de las supuestas "películas serias" que resultan insulsas ("Honor de caballería" por caso). "María Antonieta" me pareció genial por reunir ambos mundos, el comercial y el experimental quebrando los límites de ambos, pero en ningún momento me reí con indulgencia hacia los que me acompañaron a verla y no entendieron muchas de las cosas que yo ví (o creí ver) en el film.
Excelente La mujer sin cabeza. Celebro ser argentina para poder valorarla en todos sus matices. Tambien creo que hay que ser latinoamericano para entenderla, sobre todo la especial relación entre las personas de las familias acomodadas y la gente de servico que es característica de este continente, no creo que se comprenda en todas partes porque es un modo de hipocresía que en cada cultura toma diferentes modalidades
Felicitaciones a la directora que sigue arriesgando, y sigue creyendo en ella misma por sobre todas las cosas.<br /> Es una de las grandes, sin dudas. Y así es, la película es sublime Diego, coincido contigo.
si hacen click acá:<br /> www.rastrosdecarminradio.blogspot.com<br /> leerán algunas ideas alrededor del nuevo film de Lucrecia Martel<br /> <br /> Se escuchan comentarios<br /> <br /> saludos,<br /> gonzalo
Mi respuesta anterior es para elsita.
No me atrevería a decir tanto. Sí que dejar ciertas conductas sin castigo hacen que el cine de Martel sume cierto atractivo amoral.
La película no va bien de taquilla, 10000 entradas en la primera semana que es la que se supone debe ser la de mayor recaudación. La película tiene un relato convencional, es su forma ( el fuera de campo y el foco diferencial,la fragmentación del cuerpo de Verónica, sus primeros planos) y el estilo lo que"diferencian" a este film de otros. Además Martel repite las mismas temáticas de sus dos films anteriores: crítica a la burguesia salteña,su frivolidad, la indiferencia ante las clases bajas, las relaciones incestuosas, la muerte,el matrimonio la negación etc etc y etc. No creo que el espectador medio necesite que le expliquen el film, justamente lo que no tiene el film, es esa multiplicidad de capas de interpretación que tanto se aplaude, lo que vemos en el film es el punto de vista de Vero y su cabeza, pero el abordaje de las temáticas nunca llega a ser profundizado. Todo está ahi, lo podemos ver, percibir como la Tía Lala. Lo que se crea es una atmosfera de extrañamiento que se logra por momentos pero que creo que se quiebra con esa escena final en donde están todos reunidos en el hotel y en donde Vero vuelve a su universo de tranquilidad. Final poco jugado para un film pretencioso, desmesurado e insisto sobrevalorado.
Exactamente que no esté presente la ley o la policia hace que la película no sea una rascada.
De hecho también hay realismo en todas las situaciones, lo que también ayuda a que no esté para nada alejada del gusto habitual del público de cine argentino.
La película está yendo bien de público y lo único que puede resultar "raro" al espectador es la falta de los o del representante de la ley que dé una visión más tranquilizadora y convencional al film. No sigamos con el discurso de película excéntrica para minorías.
Me he dado cuenta que la crìtica sobredimensiona el cine de Lucrecia Martel. Que en sus films siempre hay una bùsqueda es cierto, los encuadres, la fotografia, la banda sonora, y las actuaciones siempre son simplemente impecables. Lo que habria que preguntarse es: ¿cual es la esencia de sus films? formalmente siempre brillan, pero su nùcleo siempre me conduce hacia un cine que es distante y frìo. No creo que los premios sean un reflejo de lo que es el film, todavia me sigue dando vueltas en la cabeza el rumor de que este film fue abucheado en Cannes, posteriormente desmentido por algunos medios y crìticos. Sin duda que esa reacciòn me parece desmedida ante el film, pero tambièn veo el poco pùblico que se acerco a verla,y si bien la taquilla nunca refleja la calidad de una pelìcula, me demuestra tambìen que el cine de L.Martel se aleja cada vez màs de los espectadores que quieren ver una historia .Su cine es cada vez màs elitista, se desvia del rumbo que tomaron otros realizadores argentinos como Adrian Caetano, Fabian Bielinsky o Pablo Trapero, quienes cuentan historias con un estilo y un mundo propio, pero sin darle la espalda al espectador. Martel se desvia de ese rumbo, sigue en su bùsqueda, quizàs su pròximo film, se dice que serà una version de El Eternauta me permita a mi y a otros espectadores acercarnos màs a su cine. Por mi parte con sus primeros tres films me alcanzan por el momento para pensar que estamos ante una realizadora que encontró una forma propia de hacer cine, pero que toma distancia del espectador.
A veces creo que los criticos como en el caso de Quintin, aborrecen a los artistas que son conscientes de sus obras. Les cuesta abordar las obras de aquellos que pueden dar cuenta de ellas. Como si el artista debiera ser un medio de la divinidad que expresa sin calculo alguno su creatividad, y ustedes los críticos los unicos seres permitidos que pueden racionalizar, articular , ordenar y dar sentido a una obra. Estan mas preocupados a ver quien se pasa de pillo que en ver y sentir las peliculas.
Boudou:<br /> <br /> lo del "rey está desnudo" no se aplicaría en el caso de los que no entienden las películas de LM, porque la anéctoda es exactamente al revés: el niño ve lo que los otros no ven. Acá se trata de gente que "se embola" con LM porque NO la entiende, es decir: NO ve en sus películas lo que estas películas tienen. <br /> <br /> La gente que cree que el cine es de una manera, debería considerar que en el cine y en el arte no hay leyes que digan cómo deben ser las cosas. Mucha gente pensaba que Cezanne pintaba mal y que Miles Davis tocaba muy pocas notas, en base a que creían que un cuadro debía ser una reproducción similar al objeto retratado y que la música es mejor si se tocan muchas notas.<br /> <br /> En cuanto al lugar que ocupa las muerte en las películas de Van Sant Y LM, me parece que la discusión se deriva hacia una cosa sin mucho sentido, como si las películas subieran sus acciones cuando la muerte ocupa más lugar. En La ciénaga, la muerte del niño es marginal sólo para una mirada desatenta, porque durante toda la película hay una inminencia de catástrofes y accidentes, que sólo en la última escena se cobra la vida de un niño. Que la película termine con esa escena es suficientemente significativo como para empezar a comprenderla a partir de este dato. Que esté en el último instante de la película no quiere decir que no tenga importancia, sino precisamente lo contrario.<br /> <br /> Lo que yo digo es que estos descentramientos que ella practica cuestionan deliberadamente los lugares más comunes que se usan para contar las películas. Las reacciónes en contra parten de gente que tiene una visión conservadora de lo que es el cine. Hay una contradicción evidente entre una persona que dice que en sus películas no pasa nada y a la vez sostiene que no las entienden: justamente: como no las entienden, no ven cuántas cosas pasan en ellas. <br /> <br /> De todos modos, no tienen obligación de que les gusten. Pero si intervienen en un debate como este, tienen que bancarse que sus afirmaciones dogmáticas sean discutidas.<br /> <br /> saludos
Oscar,<br /> <br /> "La mujer sin cabeza" todavía no la ví, así que no puedo opinar, pero la muerte de "La cienaga" no era el centro de la película, como sí lo eran la masacre de Columbine y el preambulo de la muerte del rock star desde el mismo título de "Last Days". Gerry no la ví, pero creo que tuvo mucha menos distribución que las otras dos.<br /> <br /> Es verdad eso que decis del odio, pero para la mayoria esa actitud proviene del típico síndrome de "el rey está desnudo", gente que cree el cine es de una manera y por eso no acepta otras aproximaciones, y además cree que muchas alabanzas son pura pose y que lo están estafando con esa película. <br /> <br /> Por mas que este no sea el caso, ¿no pasa lo del rey desnudo a veces en la vida? Por otra parte debe haber también algún "pseudopsicópata" celoso del prestigio dando vuelta, pero son minoría.<br /> <br /> Además los críticos se pasan con los hálagos demasiadas veces, aunque dudo que los que critican a Martel lean mucho las críticas.
Muy linda y apasionante la polémica, no quiero engordarla más porque no tendria sentido, lo que quiero decir es muy breve: Martel es una directora con mucho estilo, mundo interior y capacidad para hacer cine de primera A: el tema es que sus pelis SON UN EMBOLE, SON ABURRIIIIIDAAAAS.... Lo dije, me siento aliviado; por ahi alguien dijo "quizás ya encuentre una historia que la haga explotar", puede ser. POR FAVOR LUCRECIA NO HAGAS EL ETERNAUTA COMO TUS PELIS ANTERIORES, PLIS!!!! NO TE PEDIMOS SPIELBERG, TAMPOCO LA PAVADA, PERO TAMPOCO "HONOR DE CAVALLERIA"... No creo que esta sea la mejor peli argenta del año: me quedo con "Los paranoicos", que tampoco es AAAAH qué peli, pero zafa rebien, saludos
Guste o no, LA MUJER SIN CABEZA es lejos la mejor película del año en lo que en cine nacional refiere. El talento de su realizadora y la profundidad poética de su cine deja muy por debajo a todo lo que el resto viene haciendo.
Boudu:<br /> En La mujer sin cabeza y en La ciénaga hay sendas muertes. En La ciénaga hay un clima de inminencia de catástrofe permanente. En La niña santa hay un encuentro y una relación equívoca entre un adulto y una adolescente. La masacre en la escuela de Elephant está tratada de un modo tan descentrado como la muerte del muchacho en La mujer sin cabeza. Así que no creo que las diferencias sean de que unas historias sean más infrecuentes que otras. No se trata de "historias mínimas vs. grandes historias" porque en los dos casos Van Sant y Martel no tratan estas alteraciones de lo cotidiano (de eso se trata en ambos casos) como el cine mainstream espera que se traten. Lo mismo pasa con Last Days: se supone que se trata del suicidio de un rocker drogadicto, pero Van Sant no lo muestra ni drogandose ni suicidándose y cuando toca es lo más alejado de la imagen típica de un rocker. En Gerry se pierden en una excursión pero el espectador y los personajes advierten eso bien avanzada la película; en ella los diálogos de los personajes tienen poco que ver con la situación que viven. Uno de los personajes muere, pero la decisión del otro de matarlo o ayudarlo a morir es tomada por un plano lejano y no hay explicaciones verbales de por qué lo hizo. En Elephant la violencia estalla de pronto, después de morosos recorridos por pasillos de una escuela en la que se vuelve hacia atrás y hacia adelante en el tiempo: no hay algo parecido al suspenso, sino desestruturación de la narración.<br /> <br /> Con estas comparaciones quiero decir no que Van Sant y Martel sean iguales, sino que en ambos hay tratamientos inhabituales de temas que en otros directores serían explotados desde el costado del enterteinment. Ninguno de estos dos autores recurren a ello. En sus films hay observaciones cotidianas y hechos que rompen con el orden habitual. Cada uno los filma a su manera, con las características porpias de las clases sociales y las regiones retratadas: Portland, Salta. En ningua de ellas se apela al gran espectáculo. Decir que LM trata historias mínimas y VS no es por lo tanto bastante discutible.<br /> <br /> Ninguno de estos directores apunta a públicos masivos; no es que apunten a que no los vea nadie, sino que no renuncian a la complejidad para sumar a más espectadores. Ambos gozan del reconocimiento de la crítica y sus películas desde el punto de vista comercial no son grandes fracasos ni tampoco grandes éxitos.<br /> <br /> Pero la cuestión está en que, mientras a Van Sant algunos van a verlo y otros simplemente no; en el caso de Lucrecia, lo que se desprende de los mensajes no es que tan solo hay gente que no la entiende ni que va poca gente a ver sus películas. Lo que pasa con Martel (y que también veo que pasa con Lisandro Alonso) es que hay unos cuantos que odian su cine; les irrita que tan solo exista y que encima pueda tener reconocimiento no solo entre los críticos locales sno también entre los internacionales. Supongo que algo parecido le debe pasar a Tsai Ming Liang en Taiwan: buenas críticas, enorme prestigio, poco públco. No sé si a él lo odian en Taiwan.<br /> <br /> Lo que es digno de análisis no es que alguna gente no entienda las películas de LM, sino que además las deteste y se pongan muy nerviosas porque a otra gente les encanta. Porque si les gusta el cine de alto impacto, efectos espectaculares y división del mundo entre buenos y malos, ¿por qué simplemente no van a disfrutarlo sino que además putean contra el cine que se sale de esa receta predigerida?
La razón es sencilla y estoy de acuerdo: no las entienden, pero estamos discutiendo por qué no las entienden.<br /> <br /> Yo digo mínimas en el sentido que se alejan poco de lo cotidiano. Una masacre en una escuela es percibido como algo mucho mas infrecuente, con mas consecuencias palpables y mas grave que una apoyada, el hecho central de La niña santa. La Ciénaga no tiene una anécdota central identificable fácilmente. Esto no se puede cuantificar y es todo una cuestión de percepción, pero el espectador común está acostumbrado a poder decir 'trata de..." acerca de una película. <br /> <br /> Por otra parte, entiendo perfectamente que a alguien no le guste algo que no entiende, no lo veo como una herida al narcisismo. La típica descalificación fácil de eso es otra cosa: que la gente no entiende que el cine puede ser distinto a lo que esperan.
si hubiera un cine en cada barrio sabríamos con certeza con que cine se refleja el público argentino.<br /> mientras tanto lo único que sabemos es cuanta gente ve televisión y recibe la publicidad de peliculas argentinas producidas por la disney. Y responde.
Boudu:<br /> Si la historia de Elephant no te parece mínima, no veo en qué sentido decís que las de LM son mínimas. Si es porque trabajan con pocos elementos puede que Gerry, Elephant, La ciénaga y La mujer sin cabeza sean mínimas. Pero si es por el valor artístico o por el sentido político, no creo que ninguna de ellas lo sean. <br /> Yo creo que mucha gente se enoja con Martel por una razón sencilla: porque no entienden sus peliculas y eso hiere su narcisismo.
Patricia:<br /> yo no hablé de películas "hechas sólo para el disfrute" sino de películas que "parece que están hechas sólo para el disfrute", lo que no es lo mismo. Lo que dice mi oración de la que cortás un pedacito es que aún esas películas se pueden analizar intelectualmente. Si leés mejor mi mensaje, vas a ver que, lejos de dividir entre "peliculas para disfrutar" y "películas para pensar", yo hice exactamente lo contrario: afirmar que las películas que son PRESUNTAMENTE de entretenimiento tienen una posible lectura política y que las películas que muchos desechan como intelectuales para otras personas pueden ser disfrutables.<br /> Lo que a vos y a mucha gente les parece fantástico es un dato interesante pero no deja de ser estadístico. Que vos arrimes a "mucha gente" del lado de lo que a vos te parece fantástico no hacen a tus argumentos más válidos. Si "mucha gente" pudiera ser un argumento de peso para evaluar el valor de una película entonces las mejores películas serían las más taquilleras.<br /> <br /> También entendiste mal mi alusión a la posibilidad de que coexistan Martel, Suar, etc. Lo que yo dije es que simplemente ni Martel ni aquellos que disfrutan del cine de Martel tienen necesidad de hacer desaparecer el resto del cine. Y que por el contrario son los blocksbusters los que tienen un lanzamiento tan prepotente que tienden a dejar a muchas otras películas sin pantallas. Eso es un dato objetivo.<br /> <br /> ¿Caetano y Burman gustan mucho más a la gente que LM? Bueno, no sé de dónde sacás ese dato, ni de qué gente o con qué gente hablás. PIZZA BIRRA FASO no fue un gran éxito comercial, sino un pequeño éxito comercial, habría que ver si las cifras de taquilla respaldan tu idea de que a "la gente" le gusta más Caetano y Trapero. La última película de Caetano fue un fracaso, pero eso no dice nada sobre su calidad artística. Citizen Kane tuvo menos público que Harry Potter. ¿Y?<br /> Y la frase de Fau que citás me suena un tanto hueca ¿quiénes son los argentinos que necesitan qué espejo? ¿Todos los argentinos necesitamos lo mismo? ¿Si mucha gente ve las películas de Francella entonces ese es el espejo de todos los argentinos?<br /> Me parece que detrás de las frases rimbombantes sobre lo que los argentinos necesitamos se encubre un autoritarimo para decir que los argentinos piensan como vos.<br /> saludos
Por qué nadie dice que la EXCELENTE PELICULA DE LUCRECIA MARTEL, es una película de denuncia política y social. Que habla de las miserias del presente (y no del pasado).<br /> <br /> Se van todos por las ramas. Y por alguna razón no quieren aceptar que LA MUJER SIN CABEZA, es una película de denuncia política y social.<br /> <br /> Seguramente por eso a muchos no le gusta. <br /> <br /> Ja! Sus razones tendrán. BRAVO LUCRECIA, te pasaste!
Película a la altura de las anteriores de la autora. No tan difícil de entender para el público "no iniciado". Muy buenas actuaciones del elenco y una dirección y un guión ajustados al estilo de la realizadora. Cine que intenta y consigue revelar aspectos poco tranquilizadores de la sociedad.
<br /> No estoy diciendo que una peli que sea minima (que no insubstancial) sea mala.<br /> <br /> Digo que mucha gente no conecta y se enoja con el cine de Martel porque sus historias son minimas. Y que todo el debate alrededor de eso que se produce en estos comments no sirve de nada si no se toma este hecho.<br /> <br /> La historia de Elephant, por otra parte, no me parece minima.
Oscar:<br /> Yo no he usado despectivamente el término “intelectual” en ninguno de mis mensajes, por lo que te invito a que los leas con mayor atención. Sí he usado el término “incondicional” pero sin ninguna intención despectiva. Con este término describo a muchos seguidores de Martel que se sienten inmediatamente atacados cuando alguien discrepa con su juicio. No sé si es tu caso porque no te conozco. No dudo que conocerás muchas películas “hechas sólo para el disfrute” de una enorme calidad artística también. Supongo que usaste esta frase para describir aquellas películas más “simples” a la percepión que las películas de Martel y no como una categorización de un cine menor. Porque si no es así, debo decirte, Oscar, que estás profundamente equivocado. Las películas de Tim Burton, David Cronenberg, David Lynch (ni hablar! admirado por Martel), Terry Gilliam, Woody Allen, Gus van Sant, Ken Loach… etc.etc.etc y la lista podría continuar, son perfectos ejemplos de un cine de autor muy diferente al de Martel que a mí y mucha gente le parece absolutamente fantástico. Con lo cual, tu argumento de que, quien no gusta del cine de Martel o lo cuestiona en algún punto (que es mi caso, porque sus películas me gustaron, pero de muy distinta forma) es un “activo impugnador del cine de autor” es una falacia, y parece provenir más de un espectador “jibarizado” por las Majors que de un espectador inteligente. Primer punto. Segundo punto: mezclar el terrible problema de la exhibición en la Argentina, problema que lamentablemente se agudiza año a año, con la cuestión de que a muchísima gente Lucrecia Martel no le dice nada (algo que la propia directora, con gran inteligencia, reconoce) es también una ligereza notable. Es cierto que los exhibidores hacen y deshacen como quieren, matando muchas películas antes de que nazcan al público. Lo cual es una vergüenza y es una muestra más del estado ausente que no hace cumplir la cuota de pantalla. El conocido productor Pascual Condito convocó a una reunión a todos los colegas, no hace mucho, precisamente para denunciar los abusos que ya son escandalosos por parte de los exhibidores. Pero, concluir directa y simplemente de que a la gente no le gusta el cine de Martel porque los cines están copados por los blockbusters yanquis, es una mentira. Pablo Trapero, Adrián Caetano y Daniel Burman son perfectos ejemplos de un cine argentino de autor que (mejor o peor que el de Martel) gusta mucho más a la gente. Todos estos directores lucharon contra el despiadado reparto de salas de los exhibidores y muchos de ellos superaron en la taquilla a las pelis yanquis del momento. Y no quiero olvidarme de aquella fantástica película “Pizza, birra y faso” de Stagnaro que fue un suceso increíble de público argentino. Tanto que sorprendió a los propios directores. ¿Porqué estos directores-autores son más aceptados por el público argentino en general que Lucrecia Martel? No lo sé, podría esgrimir unas cuantas posibilidades pero sería para largo. Finalmente, yo espero fervientemente que el cine argentino se afiance cada vez más y que cada vez haya más películas argentinas en nuestros cines y en el mundo. Como dice Hugo Castro Fau (coincido plenamente) y otros productores que son parte actual de la industria, “necesitamos el cine porque es nuestro espejo” es el medio donde nosotros, los argentinos nos contamos a nosotros y al mundo como somos, que queremos y qué soñamos. Creo que, lamentablemente mucha gente no se ve reflejada en el espejo de Lucrecia Martel. Sólo eso.
Boudu:<br /> una historia puede ser mínima y no por ello insustancial. Porque si aplicáramos estas palabras como sinónimos, tendríamos que decir que Gerry, Elephant o Paranoid park de Gus van Sant son insustanciales o que los haikus japoneses son insustanciales. Por último una película también puede no tener NINGUNA historia, ni mínima ni máxima, e igual puede ser buenísima. Un solo que ejemplo que ahora se me ocurre, DECASIA de Bill Morrison.
Cuervo,<br /> <br /> Las historias son insustanciales en el sentido de que, por ejemplo, la anécdota de "La Niña Santa" es mínima, lo único que se aleja de lo cotidiano es la apoyada y sus posteriores consecuencias. No se si la palabra 'historia' es la mas adecuada para describir esto. Convengamos que hasta ahora no tuvo, ni tiene porque tener, tramas que incluyan en forma central mas hechos que se alejen de lo cotidiano como, por ejemplo, una invasión extraterrestre.<br /> <br /> Creo que está característica hace que mucha gente rechace su cine.
patricia! que decis! que martel se repite!que cansa? pero como te atreves! sos una hereje y yo tambien! ante la santa inquisicion de Cuervo y asociados estamos condenados a la hoguera!<br /> pd. si soy un pecador... me gusta tim burton...
cuervo, me llamas intolerante a mi? por favor! simplemente que como estudiante de historia estoy cansado de los manuales y los tipos como vos que nos quieren vender UNA REALIDAD DE LA DICTADURA sabes que? no me voy a poner a argumentar ni fundamentar lo que pienso. no, creo que este no es el lugar, simplemente algun dia te daras cuenta que la realidad era otra, mas compleja y terrible.<br /> estoy con vos batlle a mi me gusta todo y entiendo q te guste martel, lo que pasa que a pesar de ser anticomercial hay mucho ganso que "compra", compra el discurso de LM "genia", "sublime" .. etc etc<br /> Cuervo. no voy al cine con amigos, a ellos le gustaria los bañeros locos o hanckock.. si son tipos comunes, tal vez vos con tus amigos te juntas a leer a heidegger y a comer sushi...
Patricia:<br /> <br /> creo qúe está fuera de discusión el derecho de cada uno de disfrutar lo que se le antoje. Pero es que eso nunca estuvo en juego en este debate. Porque hay otros derechos también: el de analizar cada uno como le parezca incluso esas películas que parece que sólo están hechas para el disfrute, el de interpretar una película (Batman o La mujer sin cabeza) sin ser tildado despectivamente de "intelectual" (como si eso fuera un defecto) o "incondicional" (sólo por afirmar que las tres películas hechas por LM son muy buenas). <br /> <br /> Evidentemente hay gente que simplemente objeta que películas como La mujer sin cabeza se filmen, que reciban subsidios o financiamiento de otro tipo, que haya públicos a los que esta película les pueda gustar. Ese prejuicio anti-intelectualista no es la posición de un simple "consumidor de pochoclo" sino el de un más activo impugnador del cine de autor.<br /> <br /> También está el derecho de un crítico a criticar, es decir, de expresar lo que le parece una película en su leal saber y entender, sin que por ello tengas que atribuirle al crítico que "se arroga la autoridad" para calificar así o asá. ¿Le está permitido a alguien decir que Batman es propaganda encubierta bajo la máscara de entretenimiento? Si otro piensa que esto es equivocado, puede también fundamentarlo.<br /> <br /> En el cine pueden coexistir Suar, Martel, Lucas y Narnia, efectivamente. No creo que Martel o algún otro autor se opongan a esto. La cuestión es que el actual sistema de exhibición cinematográfica tiende a acotar y acorralar cada vez más toda otra cinematografía que no sean los blockbusters. Esto es un hecho debatido en este mismo espacio y no creo que el intento de imponer un modelo único de cine sea atribuible a Martel y sus admiradores.<br /> <br /> Si Hitchcock estuviera haciendo películas hoy, no creo que hiciera las mediocridades que abundan en las carteleras.
Debo dar una buena noticia a quienes no entendieron el film de Martel y sobre todo a quienes lo repudian, LA MUJER SIN CABEZA es una metafora de todos ustedes. los que ven según mediciones de ratings , los que consumen a Porcel, a Franchella y aman la profundidad de Paolo, el rockero, las tetas de la Luli, el culo de Cirio y votan con los telefonitos para llenar las bolsillos de Marcelito Tinelli. De eso trata la peli, de una persona a la que no le pasa absolutamente nada cuando de golpe se da cuenta de que esta viva y la muerte es la encargada de notificarla. El arte y el cine también agonizan, porque la ignorancia lo esta matando, vean cine, vean arte y construyamos un futuro donde todos usemos la cabeza.
Es la mejor pelicula de Martel. Lamento que los críticos en su afán por halagarla la alejen del público,tuve que arrastrar a mis amigos porque despues de leer las críticas pensaban que era un bodrio. Cuando salimos del cine, nos preguntamos porque dicen que es para pocos, que no la entendieron los criticos europeos, etc, etc.<br /> No pude dejar de pensar en Maria Soledad y tantas otras muertes. Creo que es un film POLITICO, así con mayúsculas. Hacía falta.
La mujer sin cabeza es una de esas peliculas que le piden a el espectador que piense, y eso esta muy bien ante tanto producto pochoclero,malisimo,y hasta comercial; el mundo del cine de Lucrecia Martel es asi, o te gusta su cine o no te gusta; lo odias o lo amas, como pasó con la opera prima de Martel La cienaga (2001) y con su segundo opus La niña santa (2004); genera tanto amores como odios, pero el verdadero cinéfilo inteligente disfruta de su cine; para qué ver una pelicula que te explique todo como si fueras un espectador de Bailando por un sueño. Lo bueno del cine de Lucrecia Martel es que vas a ver una pelicula en la que vas a usar los cinco sentidos a pleno; la vista, con esos planos tan Martel, esos planos secuencias, planos fijos eternos, planos en los que se escucha la voz en off ante un paisaje vacio; la fotografia de las peliculas de Lucrecia Martel marca un resultado de pinceladas perfectas en cada escena; cada fotograma le da el placer al espectador de disfrutar de peliculas tan buenas,y que en ese sentido hacen que el cinefilo mas exigente salga orgulloso del cine. El sonido silencioso de las peliculas de Martel, que hace que escuches como voces en voz baja que te hablan; los dialogos tan perspicaces como inteligentes; los dialogos de las peliculas de Martel son de esos que disfrutas;como cuando estas en un café y escuchás un diálogo entre dos o tres personas que te interesa y siempre parás la oreja. Hasta por momentos Lucrecia Martel tiene ese talento narrativo que lo marca en sus peliculas; ese que sentis los olores,o que parezca que estés tocando las cosas que tocan los personajes. Hasta cuando hablan de comidas es como si las estuvieras disfrutando. Eso es lo que plantea La mujer sin cabeza, que arma un rompecabezas que empezó con La cienaga, siguió con La niña santa y termino con La mujer sin cabeza. Hasta ahora Lucrecia Martel con sus tres peliculas nos dio tres obras de arte cinematográficas del mejor cine del mundo.
Fe de erratas.<br /> Vaya a saber porqué el fallido, donde dice "Sir Arthur" lo correcto es Sir Alfred.
Fabio: estás en todo tu derecho de que no te guste el cine de Martel y no creo que disfrutar del cine narrativo más convencional sea de tontos, para nada. Es más, estoy convencida de que si Hitchcock filmara hoy en día todos disfrutaríamos enormemente sus películas con un gran paquete de pochoclos. Y Sir Arthur era un genio. Creo también que es cierto que los críticos a veces, sin quererlo, se arrogan la autoridad para calificar (indirectamente) de tal o cual manera a los espectadores de acuerdo al cine que éstos consumen. Y la cosa no es tan simple. Insisto con algo que dije en mi comentario anterior, así como la literatura no es toda la misma, tampoco el cine lo es. Por lo que coincido con Diego en que perfectamente pueden coexistir Martel y Suar. Y cada cual que haga su elección. Y por último, me parece muy pertinente traer a colaciòn aquí un comentario de la propia Lucrecia Martel que leí en Clarín en un reportaje que le hicieron hace un par de días. Dijo que, no sabe porqué la subieron a un podio porque nunca pidió tal cosa. Interesante comentario para que reflexionen los críticos incondicionales.
Vi la peli ayer sabado en el Hoyts del Abasto y por suerte estaba casi colmada la capacidad de su sala.<br /> Es realmente una directora fascinante, muy sensorial, su manejo del sonido y la camara son antologicos. La trama me parecio inquietante, y habla de una forma personal de la capacidad de negacion y de la hipocresia que tenemos como sociedad. Notables la Onetto y los 2 momentos de <br /> la Vaner, pero tambien excelente el resto del elenco.<br /> Saludos.<br /> Mauricio
Quizas la pelicula sin el PLANO POLITICAMENTE CORRECTO del perro muerto me interesaba.<br /> Esta con el PLANO POLITICAMENTE CORRECTO del perro muerto no.<br /> Pienso un montón de cosas (como Ingrid), pero ya no tienen sentido, nada de todo esto que llaman cine tiene mucho sentido.<br /> Hay mucha violencia y prepotencia en toda la gente formadora de opinión alrededor del cine.<br /> La prepotencia del dinero de quienes subvencionan peliculas que reflejan la pequeña burguesia (de los lugares remotos) de los paises pobres (con su dinero y con el de los paises pobres tambien) es violento.<br /> Y todo por un plano, solo un plano, un recorte de esa realidad que habla mas que la pelicula entera, de la pelicula.<br /> ... pero claro, que no queden dudas que la burguesa no es asesina... FILME ESE PLANO Y PONGA ESE PLANO.<br /> <br /> saludos Vidaña.
Fabio:<br /> yo no siy "defensor" de Martel, porque no se trata de un juicio y su cine no necesita mi defensa.<br /> Tampoco ninguneo a nadie, ni creo en la división entre cine "importante" vs. "intelectual". ¿Quién habló de cine "intelectual"?<br /> Únicamente pueden hacerlo quienes tienen un prejuicio antiintelectual, quienes creen que la palabra "intelectual" es un defecto y la asocian torpemente al cine irani, Sokurov y no sé qué más.<br /> Ni Kiarostami ni Sokurov ni Martel son "intelectuales", sino que hacen una forma de cine donde el pensamiento no queda excluido, lo que no signifique que hay que vewr sus películas como se demuestra un teoriema o se descifra un jeroglífico. El cine puede sermás bien poético, tener sensualidad, melancolía, gracia, crítica política, emoción, etc. Lo que sucede es que no todas las personas se emocionan con lo mismo.<br /> Si te fijás en los comentarios que se escribieron contra Martel, hay una afirmación autoritaria: "el cine TIENE QUE impactar", "TIENE QUE contar una historia", etc. Es decir, revela una incapacidad para abrirse a que el cine pueda ser muchas cosas distintas y buscar distintos tipos de público. No hay por qué disociar la emoción del pensamiento: yo me divierto muchísmo más con Sokurov que con Spielberg, al que siento que me trata como si la edad mental de todos sus espectadores fuera de 8 años.<br /> No me molesta que exista ese cine, me molesta que muchas veces se lo quiera imponer como el único. Y que se ataque a un cine alternativo con argumentos prejuiciosos y reaccionarios
Para Carlos, Cuervo y defensores de Martel:<br /> No soy un fanático anti Martel.<br /> Simplemente no me gusta su cine, así como no me gusta el cine de otros directores ampliamente valorados (para mí sobrevalorados) por la crítica.<br /> Lo que me resulta hipócrita e irritante es ningunear y subestimar a los espectadores que no disfrutan del cine supuestamente "importante" (ej: Kiarostami, Albert Serra, Sokurov).<br /> No se trata de antagonismos "cine intelectual" vs "cine pochoclero", porque existe una amplia franja de directores que no entran en ninguna de estas categorías y hacen un cine de autor que a la vez tambièn es popular.<br /> A veces siento que las críticas de muchas películas son infinitamente superiores a los films reseñados.
Creo que más allá de lo que nos digan los críticos hay que ir a ver la película de Martel.<br /> Sale con la tercera parte de copias que la de suar ,no tiene atrás un multimedio y a pesar de las buenas críticas se instala eso de que " es una directora con un cine para pocos".<br /> Demosle la oportunidad,vayamos a verla y despues hablamos ,como tantas veces hacemos con los tanques .Yo voy a la tarde con amigos/as. tenemos seguro garantizada un larga charla de café. Un buen domingo.
Cada vez que se estrena una pelicula “no convencional” se prende la luz de alarma.<br /> <br /> O son malísimas con pronóstico de estampida en las salas o son una obra maestra.<br /> <br /> Ya pasó con Japón de Carlos Reygadas, con La libertad y Los muertos de Lisandro Alonso, con Honor de Caballería de Albert Serra o con Tarnation de Johathan Caouette, por citar solo algunas.<br /> <br /> Primero, definamos que es cine o mejor dicho , que es una película. Si decimos que es todo aquello que se proyecte en una pantalla mas allá de si tiene o no un argumento con principio, desarrollo y fin, si carece de sonidos, de musica y hasta de palabras incluyendo escenas de 10 minutos mostrando papeles en el aire al compás del viento o movimientos del mar vistos desde la playa. <br /> <br /> O cine (película) es aquella proyección convencional con una historia con desarrollo, etc.??<br /> <br /> Una vez que definamos esto entonces se acabarán estas disquisiciones como las que plantean las películas de Martel.<br /> <br /> La mujer sin cabeza es una gran película, que dice mucho mas de lo que aparenta; parece ser superflua, superficial, pero muestra un compendio de miserias humanas que no quieren emerger y establece una pincelada magistral de una parte de la sociedad salteña (que pudiera ser cualquier sociedad en realidad) y su hipocresía, además de que está soberbiamente filmada.<br /> <br /> <br /> Notable actuación de María Onetto con esa media sonrisa cuasi permanente y esa cara de alienación y para el recuerdo María Vaner en su despedida.<br /> <br /> Como seran de grandes los contrastes de lo que nos muestra Martel que nos hace ver o elucubrar las peores cosas escuchando Soleil Soleil y Mamy Blue.<br />
Otra vez la polémica con el cine de Martel. Totalmente entendible, su cine no es común (lo que no quiere decir que sea “sublime” todas las veces, todo el tiempo) Acuerdo en esto con Quintín. También acuerdo con él (tuve exactamente la misma sensación al ver “La mujer sin cabeza”) que Martel ha comenzado a repetirse a sí misma. Traigo a colación un comentario de la propia directora, que si bien pudo haber sido dicho con ironía, no puedo dejar de recordar en este momento. En ocasión de un seminario que dictara a través de la revista Haciendo Cine, le pregunté, por el uso que hacía tanto en “Rey muerto” como en “La ciénaga” del sonido de escopetas y de pájaros. Un efecto sonoro muy potente imposible de no advertir en una y otra película. Le pregunté si este efecto ella lo consideraba como algo de su propio estilo y su respuesta fue: “tal vez no sea estilo, tal vez sea falta de imaginación”. Todos reímos, porque obviamente lo consideramos una ironía. Al cabo de ver “La mujer sin cabeza” ya no estoy tan segura de que lo haya sido. Acá también aparece un recurso repetido: “el hombre que aparece de la nada y no sabemos porqué”: en “La niña santa” es un vecino que cae desnudo al patio y en “La mujer sin cabeza” es el señor que está soldando algo e irrumpe de pronto al lado de la protagonista, quien lo abraza efusivamente (¿¿???) Tal como señala Quintín en su crítica “sus marcas personales se detienen en lo que ya parece un álbum de citas de su propia obra: la copa de vino al costado de la pileta de natación, el padre distante y autoritario, la adolescente díscola enamorada de otras mujeres” me pregunto si Martel también ahora respondería que el uso del mismo recurso acá también es falta de imaginación o, como dicen sus “incondicionales” son las marcas de la voz propia. Creo que esa es una discusión bizantina tanto como el tema (y aquí coincido, aunque parcialmente con Diego) del cine narrativo vs. cine no narrativo o como quiera llamárselo. Esta discusión me parece totalmente inútil y ya Pasolini hablaba de “cine de prosa” y “cine de poesía” Creo que obviamente el cine de Martel encuadra en este último (aunque ella odie cualquier tipo de encuadre). Es como si alguien dijera que sólo es literatura la novela, el cuento, el ensayo y la poesía es… no sabemos qué. El punto está, me parece, en que tanto sea una u otra la postura estética, ésta sea llevada a cabo con solvencia artística y con honestidad intelectual. Creo que sin dudas Martel obra de esa forma. Me encantó “Rey muerto”, me gustó mucho “La ciénaga”, me gustó menos “La niña santa”, me gustaron algunas cosas de “La mujer sin cabeza”. A pesar de esto, en mi humilde opinión, Martel está tan preocupada por no caer en aquello de “llevar al espectador por las narices” que se hace evidente el esfuerzo por no hacerlo. Como en todas sus pelis hay planos raros, originales, ¿¿sublimes?? La banda sonora es fantástica, y eso que ví la peli en el Atlas Gral. Paz. Si es cierto el comentario que leí donde Martel parece haber dicho “no veo al cine como un arte, sino como una ciencia”, si tal como ella misma dijo en Cannes, considera a la cámara “como un instrumento quirúrgico no como un pincel, nadie puede culparnos si sus películas nos parecen frías, distantes y ahora reiterativas. Creo que Martel se equivoca al creer que una película para despertar en el espectador el análisis, el pensamiento, la discusión etc. debe carecer de emociones. Insisto, la veo tan preocupada por “no ser narrativa” que se repite a sí misma en los recursos. Y por último, si el cine de Martel es un cine de poesía (como decía Pasolini) o de “sensaciones” como dice ella misma, lamentablemente a muchos espectadores esas “sensaciones” no le provocan absolutamente nada. O lo que es peor, es muy contradictorio o incomprensible que utilice “un instrumento quirúrgico” (la cámara) para despertar “sensaciones” en los espectadores. Nunca supe de un bisturí capaz de tal milagro.
Me parece que este sitio tiene un grupo de lectores bastante irrespetuosos y que, encima, no suman nada con sus comentarios. Es muy interesante leer los distintos puntos de vista de la mayoría de los espectadores/lectores. Pero ojo: algunos piden calidad en las críticas como si estuvieran puteando a un árbitro en la cancha por no haber cobrado un penal. Diego, ni siquiera respondas los comentarios fascistas. Gracias.
Todavia no vi la peli. pienso verla mañana mismo, no lo hice ya simplemente x falta de tiempo, pero francamente da asco el nivel de intolerancia, brutalidad y fanatismo de gran parte del publico argentino. Lo que no entiendo de lectores como Fabio, tan fanaticamente fanatico de su fanatismo es... para qué catzo entran a un site como este???
Village Recoleta, Sala 10, Viernes 22 a las 12:20.<br /> Función privadísima sólo para mí: soy el único espectador en la sala. Me pareció una buena película, pero para mí no roza ni lo "sublime" o lo "genial". Nada intelectualosa, por el contrario, todo es muy cotidiano, muy simple. Es cortita, no aburre para nada. Todo es verosímil, creíble, ni una sola nota en falso. Describe un polvoriento feudo provincial argentino, con una mediocre clase media y una pobrísima población indígena sometida. La anécdota del accidente es un simple catalizador: el verdadero tema es el ambiente familiar, social y afectivo que agobia y embota a la protagonista. Su reconocimiento de culpabilidad podría haber sido su posibilidad de escapar de ese círculo. Pero su marido, su hermano y su primo-amante, sin siquiera consultarla, se encargan de borrar cualquier rastro comprometedor. Con el pretexto de "salvarla" no hacen más que encerrarla nuevamente dentro de la prisión de un entorno asfixiante. La pobre Vero ya estaba "sin cabeza" antes del accidente: su casa es un desorden, el dispensario en que trabaja no puede ser más deprimente, la madre está enloqueciendo, el marido ya no le interesa, busca sexo en el primo, en el plomero, en la sobrina lesbiana, la pobre no sabe dónde está parada ANTES del accidente y seguirá probablemente igual DESPUES de que la "salven". <br /> Condenada a bailar "Mammy Blue" por todos los viernes de la Eternidad en el salón de un hotel de provincia, siempre rodeada por los mismos mediocres. Todo contado a traves de escenas de la vida diaria real, donde es tan importante lo que se ve y oye como lo que NO se ve ni se oye pero queda clarísimo en la escena siguiente. Atención a la escena del accidente: se escuchan DOS golpes y no uno. A Inés Efron le convendría repensar el rumbo de su carrera: repite mucho de lo hecho en "XXY" y corre peligro de que la encasillen siempre en el rol de "rara avis" sexual.
Coincido con Batlle. También creo que lo de amores u odios es bastante común en los Argentinos. Pero también son las cosas que despiertan las personas que se juegan, los que no son tibios ni cobardes.<br /> Martel además de tener mucha cabeza, sensibilidad y genialidad, se juega a desnudar, desde los sentidos, nada menos que la complejidad del alma y de al menos un sector de cada sociedad.<br /> Un verdadero lujo para los que se permitan ir a ver la película y disfrutarla...
Gracias Quintin por el link a tu critica. Criticar no es adjetivar, criticar es pensar. Por fin un texto de reflexion y analisis. Todo lo demas es una variación de lo que siempre dice mi tía cada vez que va al cine: "Ay, querido. Cada fotografía es un cuadro de arte". En cualquier momento mi tía me va a empezar a hablar de matices y texturas excelentes. Ya lo hace cuando va a la peluquería.
La película tiene tres o cuatro momentos increíbles que es conveniente no revelar, la escena de títulos es uno de ellos, sensorial, pleno, formidable. El problema (si es que esto es un problema) es que esa tensión, esa construcción no puede sostenerse todo el relato, pero no es que no pueda Martel, es que este tipo de propuestas no las puede sostener nadie. No entiendo dónde la película se hace difícil, complicada o vanguardista. Desde la escena de títulos uno intuye que nunca sabrá qué pasó y que por supuesto eso es lo que menos importa, la película no te traiciona nunca, de hecho es muy coherente con la poética Martel, y por esa misma razón, en un punto bastante previsible. Lo que sucede es que para disfrutarla plenamente te tiene que atrapar y/o interesar el “universo Martel” con su Salta de clase acomodada, con sus totalmente unidimensionales humildes sin rostro, con la cama comunitaria, con la pileta de natación, con las escenas de homosexualidad y/o incesto en sus variantes latente o explicita. Básicamente si disfrutaste las anteriores vas a disfrutar esta, si odiaste las anteriores seguramente te pasará lo mismo con esta, pero esos cuatro momentos bien valen pagar ticket, taxi y hasta pochocho (como hizo alguno en la función en que me tocó verla).
Evidentemente (porque ya pasó con sus dos películas anteriores), el cine de Lucrecia Martel genera amores y odios que no aceptan matices ni términos medios. <br /> Puedo entender que a mucha gente no le guste (y para eso están tipos lúcidos como Quintín para argumentar por qué), pero lo que no alcanzo a comprender es por qué tanta irritación, tanta intolerancia, tanta bronca contra ella ¿Cuál es el problema de que filme las películas que filma? ¿Alguien los apunta con una pistola para que vayan a ver sus películas?<br /> Entre las muchas mentiras que aquí se indicaron, sólo contestaré algunas:<br /> -El cine de Lucrecia no es más caro que, por ejemplo, los 4 millones y medio de pesos que -dicen sus productores- costó Los Super Agentes: La nueva generación. Y además ella consigue plata de Francia, Italia, España, etc. Aquí no va a cobrar más que el tope del subsidio que rige para todos.<br /> -El cine de Lucrecia no ha sido, por lo menos hasta ahora, un fracaso comercial: sus dos primeras películas superaron los 100.000 espectadores cada una, una cifra más que digna.<br /> <br /> Vuelvo a preguntar: ¿Por qué todo es Boca o River? ¿Suar o Martel? ¿Batman o La mujer sin cabeza? Para mí es Suar Y Martel Y Batman. Para el cine argentino es tan importante que Un novio para mi mujer haga 300.000 espectadores en una semana como que La mujer sin cabeza haya competido en Cannes, sea producida por Almodóvar o se estrene hoy en 17 salas. Todo suma, no son cuestiones contradictorias<br /> <br /> Con respecto a la falta de análisis sobre el film que muchos me endilgan, son decisiones. Me pareció más importante en este contexto reconstruir lo que pasó con la película desde su exhibición en mayo en Cannes hasta ahora que llenar muchos párrafos hablando sobre las sensaciones que me generó el film. Hay, en este sentido, mejores textos que se publicaron hoy en varios diarios. Yo opté por disparar un debate que tiene como eje el cine de Martel, pero en el que me parece se discuten otras cosas, otras concepciones, la falsa (retrógrada) antinomia entre cine narrativo, popular y masivo (Suar) y cine experimental, ombliguista y pretencioso (Martel). Yo no voy a entrar en esa.
Cuando uno se enamora está casi enceguecido y necio ante los defectos del otro. Cuando uno ama, acepta los errores y aun así ama. Yo estaba enamorada del cine de Martel (porque no, también de ella) y hoy lo amo. Sé que tiene sus defectos, sus declives, aun así, jamás me dejó de conmover. Habré visto La Cienaga casi cincuenta veces y siempre le encuentro cosas nuevas, cosas que me llenan y me erizan la piel, que me disparan reflexiones fuera y dentro de la película. <br /> Diego, cuando leí la critica, sinceramente también pensé: “¿adónde está el análisis de la película?” Pero la verdad, está bien que no se pongan a hacer interpretaciones subjetivas sobre el significado de cada plano. Está bueno y es didáctico el análisis, sirve y ayuda tal vez para que a todos ellos que no les cierra la idea del cine de Martel, les dé un pequeño empujón hacia la comprensión del mismo. Pero el cine de Martel no es eso, no es comprender, es sentir -que cursi pero cierto-, es tener la sensación de… y el arte, el cine a fin de cuentas… lo sentís o no lo sentís…
Ví en Salta "La Mujer sin cabeza" de LM y me pareció sublime. Lamento mucho que tengamos jóvenes o adultos sin capacidad para apreciar todas las facetas del arte y animarse a escribir comentarios que manifiestan una tremenda ignorancia artística. Antes de emitir una opinión sobre manifestaciones artísticas creo que se debería reflexionar al menos unos segundos.
Mal momento:<br /> Estás pasando por un ídem.<br /> Yo no la complico: es tu mente la que es demasiado simple para comprender. A mí me parece bien que para gente simple se haga propaganda en favor de los parapoliciales y del estado de excepción. Sé que con esas cosas ustedes la pasan bomba. Sigan así, no es mi intención acerlos adoptar una perspectiva más compleja.<br /> <br /> Sólo considerá que aparte de los simples como vos e Ingrid, hay otras personas en el mundo, con diversas necesidades. No es que las películas les tienen gustar a vos y a tus compañeros de pochoclos "y punto": fuera del planeta pochoclo también hay vida.
Ingrid y Fabio:<br /> sus compañeros de cine se quedaban dormidos cuando pasaban películas iraníes; les explico: ni Antonioni ni Tarkovsky son iraníes. Se ve que ustedes no tienen ningún temor en quedar como idiotas. <br /> En efecto.
Quintín, a vos te encanta pensar que sos único, pero en esta misma tira de mensajes tenés a un par de bárbaros que apoyan tu idea, así que no estás tan solo. <br /> <br /> De todos modos, yo tampoco pienso que La mujer sin cabeza sea una obra maestra indiscutible, lo cual no quita que sea una película notable (lo que pasa es que yo no soy un crítico nacional, como vos).<br /> <br /> Ya sé que a vos te molestan las referencias políticas que hace Martel al tema de la capacidad de olvido de una sociedad, pero es porque formás parte de la clase media que recomienda olvidar el pasado, según los consejos de la notable Beatriz Sarlo. Y en eso tampoco estás solo: hay muchísimos otros intelectuales, como Marcos Aguinis y Vicente Massot, que te acompañan
Oscar Cuervo... aguante Batman mil veces! vos sos de los que filmás una bolsa volando y es arte! cualquiera... no la compliquen mas, la peli tiene que gustar y punto! no importa si Martel es pensante, importa que llegue! ¿De qué te sirve contar algo que vos, yo o magoya lo intepreta de diferente manera? Despues van los criticos y le preguntan cosas que creen ser hallazgos de la peli que ni el director se dio cuenta de lo que estaba haciendo! por favor.. <br /> PD: no quiero q pienses que soy un pochoclero sin argumentos, Indiana Jones fue una basura, pero Batman es de lo mejorcito del año.
Uuhhh qué lindo lio se armó...<br /> Ingrid, creo que tenés razón! Vi la niña santa y me pareció buena y nada mas... siempre me pareció sobrevalorada Lucrecia martel, como tambien Albertina Carri (no tengo nada en contra de las mujeres pero ambas me parecieron peliculas sin grandes méritos y Los rubios es una apreciacion personal, valorable pero que falla a la compleja realidad de la dictadura militar)<br /> Creo que me fui de mambo... el cine debe ser para todos! Mi viejo es el estereotipo de persona común que va al cine: no sabe nada pero se da cuenta cuando una peli es buena o no y, si viera La niña santa roncaria profundamente...
La verdad no me importa si el publico entiende o no a Lucrecia, si le gustan o no sus películas, si la crítica la alba o la insultan. Lo que si me importa es que esta gran directora pueda seguir dándonos películas que nos hagan disfrutar del cine argentino.
A esta altura, y tal vez como el único crítico nacional que no piensa que la película de Martel es una obra maestra indiscutible y después de leer en un diario de hoy que hablar con la directora equivale a entrevistar a Bergman o a Resnais (lo que me dio ganas de pedir asilo político en Zimbawe), me permito citar la reseña que publiqué en LLP hace un par de meses.<br /> <br /> http://www.lalectoraprovisoria.com.ar/?p=2403<br /> <br /> Aunque sea para que las opiniones no sean unánimes.
Totalmente de acuerdo con Ingrid. Acabemos con la farsa pseudointelectual y la hipocresía de algunos críticos y "entendidos" de cine.<br /> Me aburre soberamente el cine de Tarkovsky, Albert Serra, Kiarostami, Kawase y Martel. No porque sea "difícil" ni porque exija paciencia por parte del espectador (como sostienen aquellos críticos), sino porque es un cine que no me mueve un pelo, no me conmueve.<br /> Por suerte existen directores como Trapero, que hacen cine de autor, personal, pero que al mismo tiempo tienen una historia para contar y que le ponen pasión a lo que narran.<br /> Si quiero experimentar "sensaciones" me quedo en casa a escuchar música y si tengo ganas sólo de apreciar imágenes concurro a una exposición de fotos o de pinturas. El cine es otra cosa, para ser director tengo que tener algo interesante para contarle a los demás.<br /> Y basta de echarle la culpa a los "tanques" de hollywood. La gente no va al cine a ver películas como la de Martel porque no la moviliza ese tipo de cine, no porque sea inculta, ignorante o bovoespectadora.<br /> Basta de esnobismo, por favor. El cine es un arte popular, no solo para entendidos.
Tuve la suerte de ver, en la 12va semana del cine argentino que se realizó en Salta los primeros días de Septiembre, la tercera "joyita" de Lucrecia Martel. Diría, humildemente claro, que está a la altura de aquella obra de arte que fue La Ciénaga, y quizás un poco más. Y tal vez más porque repetir lo que pudimos ver en la ópera prima de Martel no resulta una tarea sencilla. Y la directora lo hizo, si supiera cómo, me dedicaría al cine y no a la profesión que tengo (soy abogado pero no se lo digan a nadie). Los climas son insuperables, arroladores. Es increíble que una historia sencilla y absolutamente compleja a la vez, pueda deambular por la pantalla como si el cine hubiera sido inventado para que Martel filmara. Gracias por el cine! Hasta la cuarta!
El rey está desnudo... pasó con Antonioni hace muchos años, un grupo de gansos dando explicaciones con palabras de las cuales desconocen hasta el significado, pseudointelectuales analizando lo inútil, Antonioni no decía nada y Martel... menos. Estudie cine y soy testigo directo de como todos se quedaban dormidos en las clases cuando pasaban peliculas iraníes, miraban a Tarkovsky en FF para no soportarlo y despues se las dan de grandes opinólogos. Martel gasta presupuestos multimillonarios del INCAA que no recaudan nada y sólo le saca lugar a gente que si vale algo. Somos muchos los que opinamos lo mismo, y muchos que no se atreven a decirlo por temor a quedar como "idiotas"... y por cierto no soporto a Martel, pero tampoco soporto a Tinelli!!!. El cine es para el público, si queres hacer una pelicula que solo la entiende tu psicoanalista, filmala y guardala en un cajón
¿A las "historias" de Martel les falta sustancia? Martel no hace historias, no es una novelista, hace cine. Y lo hace como pocos en el cine argentino: en las últimas décadas sólo Leonardo Favio y Lisandro Alonso pueden jactarse, aparte de Lucrecia, de haber desarrollado una obra descollante.<br /> Martel está dotada para el cine, maneja con maestría los tiempos, los encuadres, los díalogos, el sonido, la música, la luz. <br /> Las actuaciones: en este terreno es insuperable: nadie ha logrado un desempeño tan brillante y homogéneo de sus elencos. en sus manos Graciela Borges, Mercedes Morán y ahora María Onetto lograron las mejores actuaciones de su carrera. Y esto por señalar solo a las protagónicas, porque hasta los pequeños roles de actores desconocidos, todos los niños por ejemplo, jamás dan en sus films una nota en falso.<br /> La irritación que provoca tiene que ver con un público reaccionario, domesticado por la terapia conductista de los tanques de Hollywood, que "impactan" y "atrapan" mediante sonidos estridentes y chisporroteos. Hay responsabilidad en una crítica banal, que trata a empleados de las majors como Nolan y a productores astutos y oportunistas como Spielberg como si fueran autores.<br /> El poner a Batman, como hace la revista El Amante, en pie de igualdad con La mujer sin cabeza, es un ejemplo de esa banalidad infinita, en este caso agravado por el hecho de que se ensalza a un film que justifica la fuerza parapolicial y la suspensión de las garantías individuales frente al terrorismo, prpoaganda política enmascarada en un supuesto entretenimiento.<br /> Esa equiparación del cine (Martel) y la propaganda (Batman) como si se tratara en ambos casos de arte es lo que ha creado una generación de bovoespectadores (de los que después abjuran en tapas sensacionalistas), que van a buscar "impacto atrapante" y que en lugar de cine buscan una montaña rusa hight tech.<br /> Esta banalización cambalachesca lleva a muchos críticos a criticar a Martel por demasiado "cerebral", cuando en realidad se trata simplemente de una cineasta pensante, que apuesta a encontrar del otro lado un espectador también pensante (lo que nunuca constituye un obstáculo para sentir y pensar a la vez). Pero esto, para cierta crítica, es mucho pedir.
El otro dia vi de nuevo La Cienaga, y lo afirmo: yo a Martel la sigo donde sea; si bien a sus historias les falta sustancia para mi gusto, su estilo es impecable, en el uso del sonido, enfocar los planos en lo que importa, la profundidad del plano. El día que tenga una historia con sustancia todos van a reconocer lo genia que es.
Yo pienso como vos, Diego. No creo que a esta altura haya demasiado público "despierto", con paciencia para apreciar como se debe, como lo exige un film de Lucrecia. La cantidad de gente va a caer mucho porque por un lado hay mucho publico que se decepcionó con las anteriores y por otro hoy hay menos gente dispuesta a ir al cine a ver un tipo de expresiones tan vancguardistas y jugadas como las de Martel. Yo creo que es un lujo tener una directora de semejante talento, pero por otro pienso que si supera los 30.000 espectadores en la Argentina de de hoy es un milagro. Y lo digo con mucho dolor porque la gente -incluido los supuestos "intelectuales"- se han tinellizado/idiotizado. Saludos y muy buena tu defensa de la pelicula y de la importancia de Martel en el contexto actual.
Diego, todo bien, pero... la crítica de la peli ¿para cuándo? Tengo poco tiempo y hay, en general, muy poco material disponible para leer sobre CINE. Me parece que este puede ser un buen lugar para hacerlo y una película de Martel, la mejor excusa. Todo el relato de las peripecias está bueno, pero ¿sólo dos párrafos para hablar de la película? Sinceramente, me quedé con las ganas. Voy a ir a verla y después les cuento
Mensaje para Martina Cinéfila (y potenciales espectadores de "La mujer sin cabeza"): Martina <br /> ha expresado publicamente su opinion negativa sobre los exhibidores de complejos extranjeros.<br /> Pero dado que para apreciar a fondo la peli de la Martel se requiere una proyección en Cinemascope y un sonido impecables, les recomiendo que por esta vez venzan su natural repugnancia x estas salas y la vean en el Village Recoleta o el Hoyts Unicenter.<br /> Les aseguro que la experiencia en los artugurios NO será la misma.
Ya que estamos con los premios del Festival de Lima, aquí va el palmárés completo, que arrojó un triunfo categórico de LEONERA, DE PABLO TRAPERO.<br /> <br /> Premios del Jurado Oficial<br /> Leonera: primer Premio a la mejor película de Ficción<br /> Tropa de élite: segundo Premio del Jurado de Ficción<br /> Mejor actriz: Martina Gusmán, por Leonera<br /> Mención especial a Laura García, actriz de Leonera<br /> Mejor actor: Roberto Oliveira, por Ainda orangotangos y Perro sin dueño<br /> Mejor guión: Pablo Trapero, por Leonera<br /> Mejor fotografía: Guillermo Nieto, por Leonera<br /> Primer premio a Opera Prima: Ainda Orangotangos<br /> Segundo premio a Opera Prima: Perro come perro<br /> <br /> Premios del Jurado de la Crítica<br /> La mujer sin cabeza: Primer Premio a la Mejor Película<br /> Los bastardos: Segundo Premio <br /> <br /> Premios del público<br /> Primer premio del público a Tropa de élite <br /> Segundo premio del público a Satanás<br /> <br /> Premios a Documental<br /> Primer premio al mejor documental: Intimidades de Shakespeare y Víctor Hugo<br /> Segundo premio documental a Un tigre de papel <br /> Mención especial a Mi vida dentro
Para los que quieran leer las denuncias del distribuidor de cine argentino Pascual Condito en el blog de Diego Lerer está el texto completo de lo que dijo en su conferencia de prensa de ayer viernes en el Gaumont. Más allá de que a mí no me cae muy bien y tengo muchas reservas sobre su trabajo en el lanzamiento de peliculas nacionales me parece interesante leer algunas de las cosas que dice. El link es: http://micropsia.blogspot.com/2008/08/en-defensa-del-cine-argentino.html
Homero, si tanto te molestan los adjetivos, armá tu propio blog y listo. Sos amargo, denso, contrera, celoso, envidioso, malhumorado, resentido, cínico, cruel, torpe... Ja! Saludos
"La construcción de sentido en cada una de sus imágenes, la creación de climas visuales llenos de matices y elaborados con múltiples texturas, la minuciosa marcación actoral, el impresionante trabajo con infinitas capas de sonido (incluso de ruidos) que se complementan, se potencian o se distorsionan entre sí resultan una clase maestra gentilleza de una artista con una sensibilidad, una capacidad de observación, un grado de perfeccionismo y una dimensión artística únicas en el cine de hoy "<br /> <br /> Este es el mismo lenguaje que La Nacion utiliza desde hace años y años. ¿Dónde puedo leer una crítica de la película y no puros adjetivos?
Muchas gracias, Oscar, por la información, un cronista de lujo desde el Festival de Lima. Por suerte, los críticos peruanos no son tan obtusos como muchos colegas locales.
Hola Diego:<br /> Soy uno de los integrantes de la "tropa peruana" presente en BAFICI desde hace 05 años, donde nos conocimos.<br /> Te informo que LA MUJER SIN CABEZA de Lucrecia Martel ha ganado esta noche el Premio del Jurado de la Crítica Internacional en el XII Festival de Lima.<br /> Es una cinta espléndida, llena de experimentación y belleza que ha generado consensos en la crítica limeña, por fortuna.<br /> Te mando un gran abrazo.<br /> <br /> Oscar Contreras
No me gusta el cine de L.Martel. Respeto la opinión de Batlle pero vi las dos anteriores films de la directora y no los disfruté. Según Martel (en un reportaje publicado en el último ejemplar de El Amante) el suyo es un cine de "sensaciones", pero realmente tanto La ciénaga como La niña santa me parecieron películas frías, cerebrales, demasiado armadas, con personajes no creíbles.<br /> Aparentemente es un cine narrativo, pero realmente sus historias por lo menos a mi no me atraparon. <br /> Aunque sus filmografías son muy diferentes, prefiero el cine de Trapero, que no da vueltas para contar una historia, y se nota la pasiòn y la garra que le pone a cada uno de sus films.<br /> Este cine de sensaciones, de gestos, donde parece que algo va a suceder pero en realidad no sucede nada, no va conmigo.
Adoro a Lucrecia, admiro muchísimo su trabajo, desde que leí aquí sobre La mujer sin cabeza no aguanto de las ganas de ir a verla. Allí estaré, el jueves que viene en la primera función, para disfrutarla. Entonces, opinaré sobre la película.<br /> <br /> Con respecto a la polémica que ella despierta, creo que se produce a pesar de ella, porque ella no la propició. Ella es genuina, fiel a su forma de ver y sentir el mundo. Ocurre que esa mirada no es convencional ni facilista y hay mucha gente que no tiene la sensibilidad, la apertura mental, la paciencia para alcanzar a disfrutar su propuesta. Y prefiere, entonces, desacreditarla, hablar de esnobismo intelectual y todas las pavadas que de ahora en más volveremos a escuchar y leer. Yo te felicito, Diego, por todo lo que decís de ella, porque es absolutamente merecido.