Críticas
Zodíaco, de David Fincher
Pecados sociales
Lejos del efectismo, de los regodeos visuales y del ingenio canchero de Pecados capitales, Fincher construye una rigurosa e inquietante exploración sobre la fascinación y el morbo que generan los asesinos seriales y sobre sus efectos tanto íntimos como colectivos
Recibida con excelentes críticas en los Estados Unidos (donde, sin embargo, resultó un fracaso comercial) y elegida para la competencia oficial del Festival de Cannes, la película describe durante 158 minutos no tanto el sangriento derrotero del autodenominado Zodíaco sino las obsesivas (autodestructivas) búsquedas del asesino que emprenden un periodista (Robert Downey Jr.), un detective (Mark Ruffalo) y, más tarde, un historietista (Jake Gyllenhaal) que retoma la investigación cuando todos se dan por vencido.
Con un elenco sin fisuras en el que se destaca el gran Downey Jr., una excepcional reconstrucción de época (de épocas, ya que transcurre entre 1969 y 1991) que cuida hasta el más mínimo detalle, y un articulado narrativo y visual que no cae en los anteriores regodeos de este director sino que resulta siempre funcional a la evolución dramática de la trama, Zodíaco es una gran película, que tiene alguna pequeña recaida, pero que -especialmente en su segunda mitad- transporta al espectador a un tiempo y un lugar con una credibilidad y potencia de la que sólo el cine (y quizás la mejor literatura) es capaz.
Un retrato a la vez íntimo y generacional que analiza con gran profundidad el encanto, el morbo, el magnetismo, la fascinación que provocan en la gente los grandes asesinos como Zodíaco, un vengador anónimo capaz de hacer daño a víctimas inocentes, de sembrar el pánico colectivo, de provocar a las autoridades y de volver al anonimato cotidiano sin dejar ningún rastro: la otra cara de los héroes populares.
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-La directora de La valija de Benavidez (2016), Los que vuelven (2019) y Album de familia (2024) estrena el 15 de enero en salas comerciales esta valiosa transposición de dos cuentos de Mariana Enriquez (el que da título al film y El carrito) a partir de un guion de Benjamín Naishtat, director de Historia del miedo, El Movimiento, Rojo y Puan.
-Además, dialogamos con la realizadora, que viene de recorrer durante un año el circuito de festivales tras el estreno mundial en Sundance 2025 y los premios conseguidos en el BAFICI y en Sitges.
Tras haber dirigido juntos films como Go Get Some Rosemary / Daddy Longlegs (2009), Lenny Cooke (2013), Heaven Knows What (2014), Good Time: Viviendo al límite (2017) y Diamantes en bruto (2019), los hermanos Benny y Josh Safdie decidieron trabajar por separado: Benny estrenó en septiembre último La Máquina: The Smashing Machine, sobre el universo de la lucha libre de finales de los años '90; y Josh lanzó apenas un mes después este largometraje ambientado en el mundo del ping pong en la década de 1950.
-La banda inglesa Joy Division tuvo una existencia bastante efímera (desde su formación en 1976 hasta el suicidio de su líder, Ian Curtis, en mayo de 1980, con tan solo 23 años), pero su influencia persiste hasta la actualidad no solo porque su legado continuó con New Order sino porque el post-punk fue un movimiento que impregnó a varias generaciones del rock.
-Control, notable biopic de Curtis dirigida por el neerlandés Anton Corbijn, está disponible en MUBI; el documental Joy Division, de Grant Gree, se puede ver en YouTube, mientras que 24 Hour Party People (sobre el sello Factory Records y el mítico club The Hacienda) está en Prime Video con el título de La nueva orden (en cines de Argentina se estrenó como Manchester 1970-1990: la fiesta interminable).
El realizador de Ritmo de un sueño (2005), El lamento de la serpiente negra (2006), Footloose (2011), Mi nombre es Dolemite (2019) y Un príncipe en Nueva York 2 (2021) escribió y dirigió esta ficción inspirada en la historia real de una pareja que formó el dúo Lightning & Thunder y se hizo muy popular interpretando covers de Neil Diamond.
