Críticas
Mar negro, de Federico Bondi
Reconciliables diferencias
Esta elogiada opera prima de Bondi narra la relación entre una veterana italiana y una joven inmigrante rumana. Ganadora del premio a la mejor actriz (Ilaria Occhini) en el Festival de Locarno 2008.
Gemma está dolorida, enojada, resentida y, por supuesto, su víctima no puede ser otra que la dócil y bienintencionada Angela, que apenas balbucea algunas palabras en italiano y tarda en encajar con la idiosincracia de su nuevo país. Entre la tiránica patrona y la joven que no puede permitirse perder el trabajo (poco a poco, iremos conociendo su precaria situación en Rumania) la situación resulta siempre tensa, cruel, casi de sometimiento.
La película -que tiene algunos elementos que remiten a Como la sombra, de Marina Spada- adquiere un rumbo bastante previsible (surgirán ciertos rasgos de humanidad en la señora italiana, algunas confesiones de la joven inmigrante y, así, se irá abriendo un hueco para el entendimiento mutuo), pero al menos el debutante Bondi sortea buena parte de las convenciones de la corrección política que suelen imperar en este tipo de historias.
Las actuaciones de las dos protagonistas, ciertas pinceladas socioculturales (como la cobardía y los prejuicios de los vecinos respecto de los inmigrantes) y el tono cuidado, nunca altisonante, por el que opta Bondi hacen de Mar negro un film valioso.
COMENTARIOS
DEJÁ TU COMENTARIO

CRÍTICAS ANTERIORES
El realizador de Chungking Express, Cenizas del tiempo, Felices juntos, Con ánimo de amar, 2046: Los secretos del amor, El sabor de la noche y El arte de la guerra incursionó en el universo de las series con este superproducción de 30 episodios que con bastante atraso (en China se estrenó a fines de 2023) está llegando a plataformas de streaming como la española Filmin (junio de 2025) y MUBI (los 10 primeros capítulos estarán disponibles el 26 de febrero de 2026).
Estrenada en el Festival de Cannes, ganadora del Premio del Público en el de Annecy, nominada al Oscar y al Globo de Oro, esta ópera prima basada en la novela autobiográfica La métaphysique des tubes, de la escritora Amélie Nothomb, narra la historia de una niña muy pequeña perteneciente a un familia belga radicada en el Japón de fines de la década de 1960.
Tras su estreno en el Festival de Málaga y su paso por las salas comerciales españolas (se estrenó allí el 5 de diciembre pasado y convocó a poco más de 20.000 espectadores), llega a los cines argentinos esta comedia negra dirigida por el gallego Javier Veiga (Amigos hasta la muerte).
Con la excusa del estreno en cines argentinos de El agente secreto (nominada al Oscar a Mejor Película, Mejor Película Internacional, Mejor Actor para Wagner Moura y Mejor Casting; y ganadora de los premios a Mejor Dirección y Mejor Actor en el Festival de Cannes 2025); así como la llegada a MUBI del documental Retratos fantasmas, sumamos las reseñas de los cinco más recientes largometrajes del notable director brasileño.

Me gustó mucho el tono intenso pero sin emocionalidades baratas de esta película. Lo único que objeto es que no se entiende bien cuál es la historia que lleva la acción a Rumania, qué exactamente pasa con Adrián. Esto, si bien está bueno no darle más lugar del imprescindible, al no entenderse distrae demasiado la atención. A varios espectadores les pasaba no entender, y preguntarse por estos detalles es perderse parte de la película. El lenguaje narrativo cinematográfico en general es excelente: hay pocas películas en que la retórica puede ser evitada como aquí.