Críticas

Estreno en cines

Crítica de “Gran Turismo”, película de Neill Blomkamp con Archie Madekwe, David Harbour y Orlando Bloom

-Esta nueva película tuerca es un cúmulo de clichés y lugares comunes, pero al mismo tiempo tiene sus argumentos como para convencer al público amante de la velocidad y el vértigo.
-Actualización: disponible en Netflix desde el 9 de agosto de 2026.

Estreno 24/08/2023
Publicada el 23/08/2023

Gran Turismo: De jugador a corredor (Gran Turismo, Estados Unidos/2023). Dirección: Neill Blomkamp. Elenco: Archie Madekwe, David Harbour, Orlando Bloom, Djimon Hounsou, Geri Halliwell-Horner, Maeve Courtier-Lilley, Takehiro Hira, Darren Barnet y Josha Stradowski. Guion: Jason Hall y Zach Baylin. Fotografía: Jacques Jouffret. Edición: Austyn Daines y Colby Parker Jr. Música: Lorne Balfe y Andrew Kawczynski. Distribuidora: UIP (Sony). Duración: 134 minutos. Apta para mayores de 13 años. Disponible en Netflix (agosto 2026).

Los guionistas Jason Hall (Paranoia, Francotirador, Thank You for Your Service) y Zach Baylin (Creed 3, Rey Richard: Una familia ganadora) apelaron a todos los lugares comunes a la hora de concretar la estructura dramática de Gran Turismo, cuyo concepto está resumido en el subtítulo agregado para el lanzamiento local: De jugador a corredor.

En efecto, el jugador compulsivo de Gran Turismo, el videogame de simulación de carreras es Jann Mardenborough (Archie Madekwe), un joven galés que mantiene en su casa de Cardiff una tirante relación con su padre Steve (Djimon Hounsou) porque el adulto no entiende (y censura) lo que él considera como una adicción enfermiza. Pero Jann no solo es un as del volante frente a la computadora sino que incluso ganará un concurso organizado en todo el mundo (hay un argentino que queda entre los 10 finalistas) por la marca Nissan para convertirse en corredor profesional. Se inicia, entonces, una odisea que consiste en exigentes entrentamientos y un ascenso en las pistas no exentos de contratiempos y desafíos.

Si el planteo general suena a fórmula básica ni qué hablar de la forma en que el realizador sudafricano Neill Blomkamp resuelve los conflictos lateriales: desde los traumas del veterano Jack Salter (David Harbour) que vuelve después de mucho tiempo a los circuitos y será mitad supervisor mitad mentor, hasta los acercamientos de Jann a la simpática Audrey (Maeve Courtier-Lilley), pasando por la mencionada relación con su papá o los constantes cambios de actitud por parte de Danny Moore (Orlando Bloom), el experto de marketing de Nissan que propone el salto de los mejores usuarios de los videojuegos a las pistas reales.

Blomkamp (Sector 9, Elysium, Chappie) comenzó su carrera como un cotizado director de comerciales de Nike y, en ese sentido, Gran Turismo sirve como ejemplo perfecto de product placement. En casi todos los planos hay un producto, un logo, un cartel o algo para vender. No solo es una impresionante promoción para Nissan, que debe haber pagado buena parte de los 60 millones de dólares de presupuesto, sino también -claro- para el combo Sony-PlayStation-Gran Turismo y para decenas de marcas que invirtieron para aparecer en las escenas ambientadas en las pistas (y en otras también).

Película itinerante (se rodó en múltiples locaciones y famosos circuitos) y excesiva en su duración, Gran Turismo resulta un ejercicio hiperestilizado y orgullosamente grasa (el leit-motiv musical es... Kenny G) en el que Blomkamp juega más en la liga de un Michael Bay que en la de Rápidos y furiosos. No hay espacio para la sutileza ni demasiados matices, pero la película, ejem, nunca deja de acelerar a riesgo de por momentos pisar el pianito y darse algún que otro golpazo. Es posible que con las tensiones clásicas tan propias del melodrama familiar y la adrenalina de sus secuencias de carreras le alcance como para ganarse el favor de buena parte del público gamer y tuerca.

COMENTARIOS

  • SIN COMENTARIOS

DEJÁ TU COMENTARIO


CRÍTICAS ANTERIORES


Dos críticas de “Caballo Salvaje Nueve” (“Wild Horse Nine”), película de Martin McDonagh con John Malkovich y Sam Rockwell
Diego Batlle y Violeta Kovacsics

Tras Escondidos en Brujas (2008), Sie7e psicópatas (2012), 3 anuncios por un crimen (2017) y Los espíritus de la isla (2022), este director londinense de origen irlandés presentó en la Mostra de Venecia (donde Malkovich ganó el premio a Mejor Actor), Telluride, Toronto, San Sebastián y ahora en la apertura del Festival de Mar del Plata su más reciente film ambientado en el Chile de 1973, que el 12 de noviembre llegará a los cines comerciales.

LEER MÁS
Crítica de “El baño del Papa”, película de César Charlone y Enrique Fernández con César Troncoso: Uruguayo nomás
Diego Batlle

-Simpática, fresca y entrañable son los mejores adjetivos que puede recibir esta opera prima de César Charlone y Enrique Fernández, una tragicomedia que remite al costumbrismo minimalista de Carlos Sorín.
-Estrenada en el Festival de Cannes 2007, regresa a una docena de cines argentinos el jueves 5 de noviembre de 2026, a casi dos décadas de su lanzamiento original, en sintonía con otra visita de un Papa a la región.

LEER MÁS
Crítica de “Destino final: Lazos de sangre” (“Final Destination: Bloodlines”), película de Zach Lipovsky y Adam B. Stein
Ezequiel Boetti

-La sexta entrega de una de las más populares sagas de terror redobla la apuesta por el gore.
-Tras su lanzamiento en salas en mayo de 2025, está disponible desde noviembre de 2026 en Netflix, donde de inmediato se ubicó entre los tres films más vistos de la plataforma.

LEER MÁS
Crítica de “Babystar”, película de Joscha Bongard
Diego Batlle

La ópera prima del alemán Bongard se sumerge en el universo de los influencers desde la perspectiva de una adolescente.

LEER MÁS