Críticas
Streaming
Crítica de “No voy a pedirle a nadie que me crea”, película de Fernando Frías de la Parra (Netflix)
Tras el éxito a escala mundial en Netflix de Ya no estoy aquí (2019), el director mexicano presentó hace pocos días en los festivales de Morelia y Mar del Plata esta transposición de la aclamada novela homónima de Juan Pablo Villalobos, que el 22 de noviembre llega a todo el mundo gracias al popular servicio de streaming que es también el principal financista del film.
No voy a pedirle a nadie que me crea (México/2023). Dirección: Fernando Frías de la Parra. Elenco: Darío Yazbek Bernal, Anna Castillo, Natalia Solián, Alexis Ayala, Carmen Beato, Ivano Palatucci y Juan Minujín. Guion: María Camila Arias y Fernando Frías de la Parra. Fotografía: Damián García. Edición: Yibran Asaud. Música: Isaac Bonfill y Martin de Torcy. Duración: 116 minutos. Disponible en Netflix desde el miércoles 22 de noviembre.
Luego de Calentamiento global (2008), Rezeta (2012), Ya no estoy aquí (2019) y su participación en la serie Los Espookys, Fernando Frías de la Parra se mete con la novela publicada por Anagrama en 2016 y ganadora del Premio Herralde.
Como el autor del libro, el protagonista del film se llama Juan Pablo Villalobos (Darío Yazbek Bernal), un joven que está a punto de viajar para hacer un doctorado sobre el uso del humor en la literatura latinoamericana, en la universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Antes de partir, visita a sus padres en Guadalajara, pero allí se topa con su primo, que está metido en negocios turbios y es asesinado a sangre fría por los mafiosos de un cartel ante la atónita mirada del protagonista. No es broma, no hay nada improvisado. Y serán esos gangsters quienes empezarán no solo a seguir sino incluso a digitar sus pasos por Barcelona, adonde viaja con su novia Valentina Cruz García (Natalia Solián), pero deberá contactar (y seducir) a Laia (Anna Castillo), una estudiante feminista que es hija de un poderoso político catalán.
Los personajes se encargan de afirmar una y otra vez que estamos en las zonas menos turísticas de Barcelona (en el fondo vemos carteles de viviendas tomadas por okupas) y el personaje de Facundo, un argentino pícaro y canchero interpretado por Juan Minujín, anticipa que Juan Pablo y Valentina se irán a separar (en parte el protagonista lo hará para resguardar la seguridad de ella), pero -más allá de algunos subrayados innecesarios desde la voz en off y en frases a cámara en las que se rompe la cuarta pared-, No voy a pedirle a nadie que me crea maneja con soltura, tensión y desfachatez una combinación entre thriller de mafiosos, desventuras universitarias y una acumulación de enredos que bebe del espíritu del humor físico de Buster Keaton y la comedia asordinada de Aki Kaurismäki. Una acumulación de desventuras que hará que lo sigan gangsters chinos y catalanes, que se tope con dealers, que somatice con su cuerpo y rostro invadidos por una creciente y molesta dermatitis nerviosa y que deba estudiarse los ensayos de Judith Butler para encandilar a Laia.
Si en Ya no estoy aquí se narraba el choque cultural entre Monterrey y Queens, aquí el salto es a una Barcelona bastante sórdida en la que Juan Pablo vivirá su propia Después de hora (After Hours, de Martin Scorsese) y deberá sostener un precario equilibrio para mantenerse con vida. Una tragicomedia provocadora, inquietante, incómoda y desafiante.
PD: La conexión del film con la Argentina no es solo por la presencia de Minujín en el elenco, sino también en el soundtrack, que incluye temas como Había una vez, del Indio Solari y Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado; Si no hablamos, de Pedro Aznar; y Broncedado, de Diosque.

Sumate a la comunidad OtrosCines/Club
Las suscripciones son la mejor manera para que las lectoras y los lectores apoyen directamente a los emprendimientos periodísticos independientes y ayuden a sostener un producto de calidad que mantiene el acceso a todos sus contenidos de forma gratuita. Además, se accede a una amplia oferta de beneficios y contenidos exclusivos.
MÁS INFORMACIÓN
SOBRE BENEFICIOS
Y SUSCRIPCIONES
COMENTARIOS
DEJÁ TU COMENTARIO

CRÍTICAS ANTERIORES
Dos actores muy de moda en el panorama actual protagonizan el nuevo film del realizador de Living (2022), que tuvo su estreno mundial en la Competencia Oficial del último Festival de Cannes.
Las incorporaciones de Eugenia “La China” Suárez y Verónica Llinás son las principales novedades de esta segunda entrega que mantiene los esquemas principales de la exitosa historia carcelaria, aunque con una mayor dosis de sexo, violencia y corrupción.
Los más recientes films de Joachim Trier y Carlos Reygadas se suman esta semana a la plataforma de streaming junto a un largometraje de 2005 dirigido por Hong Sangsoo.
El director inglés de films como El impostor (2012) y American Animals (2018) rodó en las calles de Los Angeles esta transposición de la novela corta de Don Winslow con un elenco que incluye a grandes actores incluso en papeles muy pequeños.

ES MALISIMA
El "Iñarritismo" puede ser altamente contagioso; para bien y para mal. De todas maneras, la película me atrapó por sus idas y venidas, el uso de una Barcelona para nada idealizada y ese intento (regular) de thriller cosmopolita. Interesante.
El guionista y director FERNANDO FRÍAS DE LA PARRA cuenta una historia de género inclasificable mostrando como mayor virtud el clima de la incertidumbre sobre el devenir del protagonista JUAN PABLO, un joven mexicano que obtiene una beca para escribir en Barcelona una tesis sobre los límites del humor. En los primeros minutos es amenazado por una banda de narcos que secuestra a su primo y le pide que colabore yendo a Barcelona junto a su novia para acercarse a la hija de un político poderoso a quien piensan extorsionar. Lo que debía ser un viaje de estudio, de trabajo y de placer con su novia se convierte en un infierno permanente que decide volcarlo en una novela autobiográfica que escribe en secreto. ¿Hasta cuándo podrá soportar tamaña presión que pone en peligro su vida y la de su familia ? Por momentos por el humor absurdo y la oscuridad de los personajes parece estar emparentada con DESPUÉS DE HORA de Martín SCORSESE pero el director busca no encasillarse en ningún género y aparecen cambios de registro no todos bien resueltos. Debe reconocerse que es una película entretenida aunque despareja y algo rebuscada (6/10)