Festivales
Críticas de la competencia Cineasti del Presente - #Locarno72
Esta sección dedicada a primeras y segundas películas es el principal ámbito de descubrimiento del festival suizo.
-Ham of Rye (Estados Unidos, 85’), de Tyler Taormina ★★★½
Imagínense una mixtura entre Las vírgenes suicidas, de Sofia Coppola; Rebeldes y confundidos, de Richard Linklater; Eight Grade, de Bo Burnham; y The Myth of the American Sleepover, de David Robert Mitchell; condimentada con elementos propios del surrealismo lyncheano y tendrán una idea de por dónde va esta ópera prima del reconocido músico Tyler Taormina.
Este coming-of-age ambientado durante un largo día (y noche) de verano en un típico suburbio describe a partir de una estructura coral las angustias, inseguridades y contradicciones de unos adolescentes que están terminando la secundaria y se encaminan al baile de promoción en un deli del lugar llamado Monty’s. Van en grupo, a pie o en auto, mejor o peor vestidos, pero todos con esa sensación de estar despidiéndose de una etapa para ingresar de lleno en la vida adulta.
Climática, sin una progresión dramática tradicional, Ham of Rye tiene una pasión por los planos detalle de las manos, se interesa por los pequeños gestos para captar y exponer la tensión, el nerviosismo, la sensación de urgencia de estos chicos frente a los típicos rituales de iniciación. Cuando la película parece transitar por caminos atractivos pero algo previsibles, Taormina propone un brusco cambio de tono para una segunda parte que no resulta tan estimulante como la primera y que tiene que ver precisamente con esa adultez tan temida por los chicos. La pérdida de la inocencia.
Para destacar especialmente el trabajo visual del film, que evoca la estética de las décadas de los '60, los '70, los '80 y los '90. Una película pequeña, sencilla, pero que va sumando capas y (re)lecturas que la hacen bastante más audaz, inquietante y provocativa de lo que en principio parece.
-L’Île aux oiseaux / Bird Island (Suiza, 60'), de Maya Kosa y Sergio da Costa ★★★✩✩
Del documental a la ficción, del realismo puro a lo abstracto, los codirectores de Rio Corgo filmaron aquí el día a día en un centro de recuperación de pájaros (un refugio donde se trata de curarlos para que puedan volver a volar). El protagonista es Antonin, un joven frágil y conflictuado que viene de un largo aislamiento y -como parte de su reinserción social- empieza a trabajar en el lugar. Su maestro en el metódico y riguroso oficio de cuidar las aves es un anciano que está a punto de jubilarse.
Más allá de ciertos paralelismos, metáforas y simbolismos un poco obvios (la situación del protagonista y la de los pájaros, el tema del encierro, la recuperación luego de tantas heridas -físicas y afectivas-) y de unos pocos golpes de efecto (cuando las ratas atacan a múltiples pájaros), el film consigue varios pasajes bellos, entrañables y queribles. Un retrato melancólico de un universo dominado por la soledad, una actividad tan noble como extraña y almas en pena que buscan su lugar en el mundo. 
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Tras un largo recorrido por festivales (FIDBA, IDFA, FIDOCS, FICViña, É Tudo Verdade) y antes de su inminente presentación en Asterisco, se exhibió en la muestra mineira el nuevo largometraje de la directora de Yasirée Trance.
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