Festivales
Crítica de “Mandibules”, de Quentin Dupieux (sección Limelight) - #IFFR2021
Tras su paso por festivales como los de Venecia, Fantasy, Sitges y Busán, se presentó en la muestra holandesa lo nuevo del director francés de títulos como Wrong, Realité, Au poste! y Le Daim.
Un año después de Le Daim (Deerskin / Una extraña obesión), Dupieux regresa con una historia de camaradería y compañerismo. Mandibules cuenta las peripecias de un dúo de tontos muy tontos que manifiesta una fe ciega en sus posibilidades. No sería arriesgado suponer que Dupieux está familiarizado con las comedias de los hermanos Farrelly, aunque, lejos de una estructura narrativa de corte clásico, al francés le interesa poner en marcha una suerte de inercia argumental, de escritura automática que sigue la norma del “sí, y…”, un poco a la manera de El gran Lebowski. Una inercia a la que se añade un elemento absurdo, fantástico (en el sentido de género, pero también en el de ocurrencia): una gigante mosca a la que Manu (Grégoire Ludig) y Jean-Gab (David Marsais) apodarán Dominique e intentarán domar con la intención de hacerse ricos.
Es difícil que una buddy movie resulte realmente exitosa si no prima en ella una magnética complicidad entre los buddies en cuestión. Esto está claramente en el orden del día de Dupieux, que se sirve del vínculo entre Ludig y Marsais, dúo cómico conocido en Francia por su programa de sketches online Palmashow. Desde el fabuloso saludo (Toro!) que se establece a modo de gag recurrente hasta la desopilante capacidad de adaptación de ambos personajes a cualquier circunstancia, Mandibules consigue implicar al espectador en la complicidad que comparten los protagonistas.
Durante la película, Manu y Jean-Gab cruzarán sus caminos con distintos personajes, pero ninguno tan insólito como la Agnès de Adèle Exarchopoulos, que raya en algunos momentos una incomodidad ligeramente peligrosa. La actriz de La vida de Adèle encarna a una chica que padece una lesión cerebral que la lleva a hablar de forma agresiva y retumbante en todo momento. Ante un material de riesgo como este, Dupieux demuestra tener un enorme control sobre el tono y el timing humorísticos de su obra.
A pesar de andar por la cuerda floja del mal gusto, Mandibules no llega nunca a tambalearse demasiado, gracias en gran medida a la apacible energía que emana del dúo protagonista. Contrariamente a lo que podría parecer por lo surrealista del planteamiento y la naturaleza de Manu y Jean-Gab, Mandibules acaba trazándose como una feel good movie sobre la amistad.
Hacete soci@ de OtrosCines/Club por un aporte de apenas 250 pesos por mes y accedé a los beneficios y a la nueva newsletter con información, recomendaciones y análisis de tendencias solo para suscriptores
COMENTARIOS
-
SIN COMENTARIOS
DEJÁ TU COMENTARIO

FESTIVALES ANTERIORES
-En esta última entrega del podcast analizamos las películas premiadas, las que más nos gustaron y las más controvertidas de esta edición número 79.
-Con el auspicio de MUBI.
La "secuela" de la ópera prima que el director argentino estrenó 25 años después del film original encabezó casi todas las tablas de puntajes y fue incluida también en los Top 20 de medios más ligados a la industria, que no suelen ser tan afines al slow cinema del realizador argentino.
La extraordinaria ópera prima de la francesa Marine Atlan, que narra las peripecias de un grupo de adolescentes durante un viaje de estudio a Nápoles, obtuvo el máximo galardón de la sección paralela dedicada a primeros y segundos largometrajes.
El realizador letón de películas como The Chronicles of Melanie (2016) y January (2022) estrenó en la segunda competencia oficial este film inspirado en la historia real de la basquetbolista Ulyana Semenova (1952-2026), campeona olímpica en dos ocasiones (1976 y 1980), tres veces campeona mundial y campeona de Europa en diez oportunidades.
