Columnistas
De Cuentos Chinos y Marzianos (el duelo Darín vs. Francella)
Por Diego Lerer
El editor de Micropsia compara Un cuento chino, de Sebastián Borensztein, y Los Marziano, de Ana Katz, analiza las posibilidades comerciales y se explaya sobre las estrellas de ambos films: Ricardo Darín y Guillermo Francella.
La diferencia de ambos films, para mí, no es menor. Más allá de tener un costado autoral innegable y de tener trailers algo engañosos que venden comedias cuando no terminan de serlo (lo son, pero el peso dramático en ambas es importante, en especial en Los Marziano), la película de Borensztein responde a un modelo algo más convencional y establecido de la comedia dramática, el choque de culturas, las bromas que parten de esa situación y la esperable resolución en la que surje la emoción y se aplacan las diferencias. No estoy hablando de gustos aquí, sino más bien de recepción: me parece que Un cuento chino funciona de una manera, responde un poco más a las expectativas que se crearon sobre ella. Y, además, Darín no necesita probarse en otros géneros y estilos. Ya quedó bastante demostrado (Carancho, El aura) que al hombre lo siguen adonde va. Acaso el pequeño fracaso de Sammy y yo sea un fantasma en el horizonte. ¿Le podrá pasar algo asi a la película?
El riesgo de Los Marziano es mayor. Ana Katz es una cineasta más personal, menos “testeada” en las ligas del relato comercial y del tempo algo más televisivo que si podría tener Borensztein, y su película descoloca mucho más que Un cuento chino: su humor es más sutil y enrevesado, basado en momentos curiosos y con un ritmo y un tono que despistará a más de uno. Además, Francella no está tan probado en taquilla haciendo cosas no “francellianas”. Podrán decir que me equivoco, que El secreto de sus ojos prueba lo contrario, pero no creo que sea asi. En la película de Campanella, Francella era un plus, no el centro de atención. Llevó espectadores que seguramente se sorprendieron con la propuesta, pero fue una sorpresa positiva y generó un “boca a boca” que trajo un público extra.
El humor seco, asordinado, el drama familiar con ribetes graciosos que trabaja Los Marziano (recién pensaba que hay algo del cine de Wes Anderson dando vueltas por ahi) es un mundo nuevo para Francella y me resulta complicado saber cómo reaccionará el público, especialmente el que va a ver “una de Francella”. El actor está en un registro serio (pasan cosas cómicas. pero él casi nunca las “ayuda” con un guiño cómplice al espectador), su personaje sufre de una extraña enfermedad, y en un sentido tampoco es el protagonista único de la historia, roles que se dividen bastante bien Arturo Puig, Mercedes Morán, Rita Cortese y el propio Guillermo. Tengo la impresión, tras ver la película (si me equivoco, corríjanme, yo sé que algún productor del film lee esto), que deben haberle agregado música aquí y allá, como para “empujar” esos momentos secos hacia algo que el espectador “comprenda” más como comedia. Una suerte de subrayado de intención, algo que diga: ante la duda, la música te está diciendo que deberías reirte.
Son películas distintas, las dos con muy buenos momentos y otros fallidos. Por sensibilidad me siento más cerca de la de Katz, pero a la vez reconozco que es la más “difícil” de las dos, tanto en estilo como en tono y ritmo, y su para mí bienvenida decisión de no explicar muchas cosas de la relación entre los personajes y de cuestiones puntuales de la trama que no voy a adelantar acá. Pero, se sabe, eso que a muchos críticos nos gusta (el fuera de campo, los finales abiertos, las cosas irresueltas), a los espectadores muchas veces les fastidia o molesta. Esperemos que no suceda aquí: la película tiene méritos más que suficientes como para evitar eso.
En mi opinión, Un cuento chino va a funcionar mejor que Los Marziano. En mi opinión, también, Los Marziano es mejor película que Un cuento chino. Supongo que la gente que la hizo, a esta altura de la inversión, estará más preocupada por los resultados comerciales que por saber qué opinamos algunos críticos de sus películas. De hecho, iría más lejos aún: creo que si Francella protagonizaba Un cuento chino y Darín, Los Marziano, podrían funcionar mejor, comercialmente, de lo que lo van a hacer. Ya expliqué los motivos: me parece que Darín lleva a un público más abierto y receptivo, y que está preparado para ver cosas con él que se salgan de la media. Los casos El aura y Carancho son la prueba más clara. Francella es un misterio en esta nueva etapa, notable, de su carrera como actor. De Un argentino en Nueva York a Los Marziano hay un enorme cambio y evolución suya. Ojalá el público lo acompañe.
(Esta columna fue publicada originalmente en nuestro blog Micropsia)
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creo innecesario quejarse de que un crítico te cuente algo de la peli - o sos de los que leen antes para evaluar si la ves o no, o como pararte ante una cierta propuesta sin llevarte un chasco demasiado grande - o sos de la gente que prefiere comparar su mirada con la de los críticos después de experimentar la peli.<br /> en el título está tu filtro sobre si consumir o no una crítica!<br /> <br /> punto aparte, me gustó el análisis comparativo, de hecho que agradezco vivir otro momento en que el cine argentino presente propuestas fortalecidas en terminos artísticos y de producción, evaluando el poderío de convocatoria de distintas propuestas, cuando hace 10 años estaban las de telefé o las ultraindependientes, con rasgos totalmente polares y similares funcionamientos de taquilla.<br /> <br /> serán estos 2 el secreto de los ojos de los argentinos?
Con todo respeto, y esperando que Lerer no se enoje (la foto da un poco de miedito) ¿por qué esa manía de contarnos las películas antes de que las veamos? Los Marziano ¿no va a estrenarse en el Bafici? El comentario de Lerer podría publicarse dentro de un mes y sería lo mismo, pero... esa urgencia de los críticos por adelantarse a los demás... de tener la primicia... Personalmente, leyendo esta nota siento que ya "me contaron" estas películas (hasta me anticipan que una de ellas tiene un final abierto) y no me dan ganas de verlas.
No se olviden que Francella, allá por la década del 80, hizo un exelente personaje en una tira televisiva que se llamaba "Historia de un trepador" o algo así, con Satur y Busnelli. Nadie lo conocía, pero se adivinaba ya un talento especial, cosa que rapidamente abandonó, ya que al final de carne somos.
Me gusta la columna y comparto casi todo lo que decis a nivel artístico y comercial.<br /> <br /> Si bien Darín es casi garantía de éxito, no lo es tanto cuando la producción (y la historia) vienen de afuera, si no recordá que mal anduvieron LA EDUCACIÓN DE LAS HADAS y EL BAILE DE LA VICTORIA.<br /> <br /> A mi también me gusta el camino que está eligiendo Francella, más allá de que a veces hace cosas no demasiado logradas como su incursión con Diego Luna y Gael García Bernal, pero siendo un actor consagrado no está yendo a lo seguro y previsible, sino que se arriesga.
¿Alguien se imagina a Darín o a Francella interpretando alguno de los reyes ingleses de Shakespeare? Son 2 pésimos actores que sólo saben hacer de sí mismos, porteños en versión "vivillo" o "perdedores", con 3 o 4 únicos gestos siempre repetidos.....